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Cartel promocional de la película

Cartel promocional de la película

Prayers for Bobby (Plegarias para Bobby) es una película de 2009 que relata la historia de superación y tolerancia que llevó a cabo la mujer que está bajo estas líneas. Mary Griffith, es una devota cristiana que vivió el suicidio de su hijo Bobby fruto de la incomprensión familiar y el rechazo social hacia su orientación sexual. Durante mucho tiempo su madre le había educado en los valores cristianos mas reaccionarios y en una fe ciega y literal en la Biblia, sin comprender la naturaleza de su hijo, ajena a su realidad más inmediata y cegada por una fe inquebrantable e incuestionable. Esa misma fe que la aisla y la limita la lleva a considerar que su hijo está enfermo y a rechazar su condición hasta practicamente renegar de él y asumir con dolor que está condenado al infierno tras la muerte. Tras acudir a la psiquiatría, resolver el empleo de métodos de presión e internar a su hijo en campamentos de convivencia cristianos acordes a su creencia, Mary Griffith tiene que ver cómo su hijo abandona su hogar para iniciar una vida libre de sentimientos de culpa y represión.

Tras el suicidio de su hijo, Mary Griffith comenzó a replantearse algunos de los postulados que consideraba sagrados. Su intolerancia religiosa dio paso a un periodo de reflexión que la llevó a establecer contacto con gays y lesbianas de su entorno comprendiendo que eran personas con las mismas inquietudes y fallos que cualquier otra persona de su comunidad.

Mary Griffith

El estrecho contacto con estos grupos, con otras corrientes de pensamiento dentro del cristianismo y con el tejido asociativo homosexual, la hizo encarnar una defensa personal por los derechos de gays y lesbiana que en otro tiempo había criticado y condenado. Tras reflexionar sobre la realidad de su situación comprende al fin que una fe en el amor y la comprensión es mucho más constructiva que una fe en el temor al pecado y una idea de perfección abstracta. El papel de Ryan Kelley como Bobby Griffith es meritorio pero sin duda la protagonista del filme es Sigourney Weaver en su interpretación como madre. Recomiendo la película porque aporta perspectiva sobre el tratamiento de la homosexualidad en la familia cristiana y los diferentes condicionantes sociales que hacen que a menudo se vea en ella un problema a erradicar y desde el punto de vista religioso, un pecado. Además la película es un ejemplo real de cómo es necesario revisar continuamente nuestro modelo de vida o pensamiento para mejorar y aprender del resto de personas. No se trata de doblegarse o dejar de creer o defender una idea, sino de hacer que nuestras ideas sean capaces de empaparse continuamente de la vida sin necesidad de utilizar ningún paraguas o cajón con que taparnos o guardarnos de los otros. Desgarrador es, sin duda, el discurso de Sigourney Weaver ante el consejo de su comunidad, basado en el discurso original que la madre de Bobby pronunció y que más tarde tuvo oportunidad de defender ante el Congreso de los Estados Unidos. Actualmente Mary Griffith es miembro de PFLAG, una organización que aglutina a padres y madres de gays y lesbianas y que se encarga de velar por la reivindicación de los derechos sociales de este colectivo.

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