(+34) 650128765 david.criado@vorpalina.com
Seleccionar página

perdonar
 

“O logras ser feliz con poco y liviano de equipaje porque la felicidad está dentro tuya, o no logras nada. Esto no es una apología de la pobreza sino de la sobriedad”

maestro Pepe Mujica,  activista y expresidente de Uruguay (HUMAN, Yann Arthus-Bertrand, 2015)

 

SOBRE LA BELLEZA MÁS ALLÁ DE LOS SENTIDOS

Hay una belleza más allá de los sentidos. Las cosas que pasan fuera hacen que pasen cosas dentro. Ocurre también en la dirección opuesta. Las cosas que pasan dentro hacen que pasen cosas fuera. Entender este puente entre lo que me pasa dentro y lo que pasa fuera es la llave del crecimiento propio. Esto vale tanto para la complejidad del mundo entero como para la realidad de una única persona.

Las cosas que pasan fuera no sirven para descubrir la belleza más allá de los sentidos. Las cosas que pasan dentro son las que sirven para eso.

Todo el mundo puede reconocer la belleza exterior en un paisaje o en el cuerpo de una persona. Conformarse con eso es elegir que otras personas decidan quién eres y cómo es tu vida. Del mismo modo que nadie nació por ti cuando llegaste a este mundo, nadie puede vivir por tí para que continúes en él.

Solo los que saben elegirse pueden acceder a la belleza interior de ese paisaje o persona. Solo aquellos que toman cada acción de su vida como parte de un mismo camino y no toman cada acción de su vida como el comienzo de un camino diferente, logran disfrutar de la belleza más allá de los sentidos.

Si cada vez que la vida te regala un momento de gozo o de dolor, te centras en lo que ha pasado fuera y no en lo que te ha pasado dentro, no alcanzarás nunca una vida plena.

La vía más corta que yo he experimentado para acceder a la belleza más allá de los sentidos es el perdón. Perdonar es comprender el dolor del otro y abrazarlo. Perdonar no es solo decir “lo siento”. Perdonar es sobre todo tratar a otras personas como si también a ellas les pasaran cosas dentro y como si también a ellas les pasaran cosas fuera.

 

SOBRE EL MOMENTO ADECUADO

Las personas no son como el acero. Las personas son seres vivos. El acero es duro y resistente pero nunca crece cuando ya está hecho. Sin embargo, pase lo que pase, tu nunca estarás completamente hecho y precisamente por eso siempre tienes la opción de crecer a partir de lo que pase.

Nunca vas a estar completamente preparado porque nunca estarás completamente hecho.

No estar nunca completamente preparado es uno de los dos mecanismos más efectivos que tiene cualquier persona para desarrollar su potencial. No estar nunca completamente preparados no solo nos hace ser humildes en nuestra relación con otras personas, también nos obliga a permanecer atentos, y a apreciar la cultura y el sentido del esfuerzo. Nada de esto te da el derecho a no intentarlo. No estar nunca completamente preparado, no justifica tu inacción. Más bien al contrario, no estar nunca completamente preparado hace más admirable aún cualquier logro que seas capaz de conseguir por tí solo por medio del esfuerzo.

No estar nunca completamente hecho es el segundo de los dos mecanismos más efectivos que tiene cualquier persona para desarrollar su potencial. No estar nunca completamente hecho también nos hace ser humildes en nuestra relación con otras personas, pero a la vez nos obliga a evolucionar en relación con nuestro entorno, a crecer en relación con nuevas y diferentes realidades. Aquellas personas que se consideran completamente hechas suelen utilizar la expresión “Yo soy así y nadie va a cambiarme”.  No conozco una forma más triste y desoladora de vida que aislarse de la belleza de este mundo huyendo de tu propia condición de ser vivo que cambia, aprende y crece cada día.

Por todo esto creo que el momento adecuado para ser persona es siempre ahora, pero el momento adecuado para cada logro llega solo cuando tú decidas.

La vía más corta que yo he experimentado para ser persona ahora y para conseguir cualquier logro también es el perdón. Perdonar es comprender que nadie es como el acero y que uno mismo mismo y los otros tenemos siempre la oportunidad de crecer. Perdonar no es solo decir “lo siento”. Perdonar es sobre todo tratar a otros como si también ellos nunca estuvieran completamente hechos o preparados.

 

SOBRE LAS VÍAS DEL PERDÓN

Sostengo que el arte de perdonar no está relacionado con la barra libre o el todo vale. El perdón es un acto liberador de culpa para la psicología social, la gran sociología del comportamiento tribal y para una gran cantidad de filósofos desde el estoicismo al humanismo pasando por el taoísmo y las culturas indígenas. También para cualquiera de las cuatro religiones mayoritarias -judeocristiana, islámica, budista e hinduista- el perdón si bien a veces se define como un acto constrictivo u obligado hacia todas las personas y los hechos, la mayor parte del tiempo tiene también una comprensión liberadora de emociones y cargas negativas para la persona que perdona. El foco sanador del perdón no está solo en la persona perdonada. No solo ella gana, sino que también gana el que perdona.

Preguntado el maestro Jesús por el pescador Shimón bar Ioná, alias Pedro, acerca de si habría de pecar su hermano siete veces contra él para seguir perdonándolo, le respondió el maestro “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Sucesivos maestros en la historia del arte de perdonar han señalado, tal y como lo hizo Jesús de Nazaret, la importancia que tiene la perseverancia y la disciplina propia en el perdón auténtico.

Tal y como yo lo veo, se puede acceder al maravilloso poder del perdón a través de cuatro vías diferentes, según niveles de compromiso diferentes de menor a mayor:

  • A través del perdón entre dos personas que no son uno mismo. La reconciliación ajena genera reconciliación propia.
  • A través del perdón de otro a uno mismo. La luz de otro nos habilita a dar sentido a la luz propia.
  • A través del perdón de uno mismo a otro. Este es el poder del primer paso. Cuando nos damos permiso para poder brillar, somos nosotros los que habilitamos a otros para que brillen con luz propia.
  • A través del perdón de uno mismo a uno mismo. Cada persona suele ser el juez más duro que existe consigo mismo, por lo que este es el nivel de compromiso más elevado.

No olvides que tu alma es solo una página del mundo. Que cada puerta que abres da continuidad a tu deseo. Que cada puerta que cierras da tranquilidad a tu conciencia. Que todo corazón es un pasillo y las personas son solo habitaciones. Que aunque el camino es infinito, son concretas todas tus acciones. Que dormir solo no es más que hacerse viejo. Que vivir rápido no es más que morir lento.

 

***

Consulta nuestro catálogo de servicios de acompañamiento al cambio y formación y solicita más información a david.criado@vorpalina.com

Si quieres cursar una nueva edición de TRAINING DAYS, el programa de entrenamiento de alto impacto en Habilidades Relacionales, infórmate ya sobre nuevas ediciones.

En septiembre arranca en Zaragoza la segunda edición en la ciudad. ¡Matricúlate ya!

***

Share This
A %d blogueros les gusta esto: