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Laguna en Taiji (Japón). Esa pequeña masa de agua

Laguna en Taiji, Wakayama (Japón). Esa pequeña masa de agua. Fotograma del documental "The Cove", 2009

Quizá pisar la tierra sea suficiente para deterner el curso incontenible de las cosas. El documental “The cove” se centra en una cala de Taiji (Japón), un lugar biológicamente paradisiaco donde se aniquilan delfines con una brutalidad ahora documentada. Al igual que ocurre con los actos, por sí solo ningún lugar en el mundo es importante, pero todos ellos en conjunto son determinantes. Esta es la historia de una pasión y una lucha que puedes conocer mejor si dispones de 92 minutos en tu vida. Durante diez años Rick O´Barry convivió y entrenó a Cathy, una joven delfín, para que pudiera actuar en la serie Flipper y seducir a los niños de todo el planeta. O´Barry declara “La sonrisa de un delfín es el más horrible accidente de la naturaleza“; una sola mueca eterna en su rostro inocente nos hace creer pase lo que pase que son felices. Frecuentemente acudimos a delfinarios y vemos cómo la inteligencia adulterada de estas criaturas genera una industria alrededor que mueve millones de dólares a lo largo del globo. Después de esos diez años de trabajo en los que todo era éxito y dinero, en un día como el de hoy  Cathy acudió a su entrenador, Rick O´Barry, saliendo del agua se posó en sus brazos y lentamente se dejó morir, dejó intencionadamente de respirar mirando a la persona con la que había convivido durante casi toda su vida. Las ballenas y los delfines respiran conscientemente, cada impulso o hálito de aire es voluntario y consciente, pero Cathy no quería volver a respirar, fue su elección. Rick lo vió claro; durante los 35 años siguientes a ese hecho, ha dedicado su vida a luchar contra la pesca, adiestramiento y exhibición en cautividad de estos animales.

El presente documental, al que el diario El País se ha referido como El holocausto de Flipper, nos adentra en un oscuro mundo de intereses políticos, secretos vedados y tráfico de conciencias por silencio. La película ha sido premio de la Audiencia en la pasada edición del Sundance Festival y es Óscar al Mejor Documental. Que esto no os llame la atención, aunque sin duda es un logro evitad ver la película porque alguien la haya premiado, vedla porque realmente os interese. Si sois capaces de visualizar cada fotograma de esta tragedia -y en la imagen posteo uno de ellos-, el drama del Hombre moderno aniquilando al animal más inteligente de la Tierra a razón de 23.000 asesinatos reconocidos por año, si sois capaces de ver cómo se intoxica a poblaciones enteras con dósis elevadas de mercurio; podréis sentir cómo vuestro conocimiento no es solo poder y libertad, sino que además salva vidas. Es tan sencillo y directo, tan simple. “Tengo que ver el fin de esto durante mi vida. Ahora mismo estoy centrado en esa pequeña masa de agua…” dice O´Barry; si tan solo de cada millón de personas una fuese capaz de centrarse en masas tan pequeñas de conciencia, tal vez mejor pero seguro que más tranquilimos, podríamos atrevernos a cerrar los ojos con la seguridad de que nuestro sueño no asume el precio de un martirio lento y consentido. No se trata de una cultura, esto no es cultura; se trata, como digo, de que tu dignidad sea más alta que la historia de tu especie. Como bien se relata en el documental, si quieres hacer algo realmente importante, olvídate de la política y de los gobiernos, nunca conseguirás absolutamente nada; actúa siempre de forma individual, remueve las conciencias de forma colectiva y si no te gusta algo, dilo. Del mismo modo que el conocimiento salva vidas, el silencio las destroza.

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