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Viaje a la Responsabilidad Sostenible

Viaje a la Responsabilidad Sostenible

Me alegra anunciaros que el próximo 19 de julio saldrá un nuevo vuelo hacia la Responsabilidad Sostenible. Desde la iniciativa estamos colaborando con el equipo de Creemos Creamos NRG para lanzar a la sociedad un nuevo mensaje de valor que nos ayude a salir de la crisis con creatividad, innovación y un planteamiento ágil de cambio.

Para más info sobre el contenido de la experiencia puedes visitar la página de Responsabilidad Sostenible o viajar con nosotros para adquirir una de nuestras guías orientativas. Te enviaremos una tarjeta de embarque personalizada que te dará acceso a un nuevo viaje hacia un destino sostenible para todos. Aquí os dejamos el cartel promocional por si queréis poneros en contacto con el equipo de trabajo de Creemos Creamos NRG para reservar asiento. Pincha en la invitación para ampliar detalles sobre lugar, fecha y datos de contacto. Solo unos pocos elegidos podrán ocupar uno de los 8 asientos de este vuelo hacia un nuevo presente de transformación y mejora continua. 😉

 

por una innovación real

yupi

«Se acerca ya, con nosotros viene a jugar, vamos todos con él, es la hora de imaginar. Sus amigos dejó en un mundo perdido y lejano. A la tierra vendrá y con todos vosotros se quedaráa….. Las galaxias cruzó por un cielo plagado de estrellas. Yupi se va, a vivir su aventura espacial, vamos todos con él, es la hora de imaginar. ¿Qué ocurrió? ¿Donde irá? Llegará a un planeta de extraño coloooor. Los mundos de Yupiiiiiii»

Canción inicial de los Mundos de Yupi que ilustra en el 80% de casos la tradicional relación entre un asesor de innovación y la sociedad.

Hoy quiero hablar de esa innovación espacial y bienhechora en la que supuestamente todos ganan y que está repleta de grandes iconos como Yupi y su amigo Astrágalo. Quiero prevenir sobre el alto nivel crítico de este artículo y sobre el elevado grado de exposición que asumo escribiendo esto. Estamos acostumbrados a artículos de innovación idílicos en los que todos hablamos de lo que hay que hacer a modo de desahogo o mensaje en una botella. La mayoría tienen imágenes de archivo acompañando los textos. El problema, lo creo sinceramente, es que nuestra botella no está llegando a donde tiene que llegar. Quizás este artículo no sea tan romántico (aunque yo lo soy) porque voy a hablar de esa innovación etérea, cautiva o espacial que es -no me cabe duda- el 80% de la innovación que se está practicando en España.

Voy a hablar sobre aquello que desde mi punto de vista está pasando y lo voy a hacer como si no tuviera que ganar dinero todos los días. Es mi gran reto de hoy ya que verdaderamente sí que tengo que comer y sí tengo que pagar facturas. Durante los últimos seis meses he hablado en diferentes foros sobre esto y una gran cantidad de personas coinciden conmigo en algo: No estamos logrando cambios reales en nuestras organizaciones. Creo que se debe a que estamos desgastando por el mal uso de muchos «profesionales» la mayor parte de valores que nos podrían hacer crecer y mejorar.

Mi mensaje para todos los que contribuyen a inflar la burbuja de la innovación etérea, abstracta, elevada y exclusiva es el siguiente:

NO NECESITAMOS REFERENTES, NECESITAMOS REFERENCIAS

Estamos perdidos y cundo alguien está perdido no necesita a alguien que sepa donde está sino a alguien que sepa cómo ir hacia otro lado, mejor, más sostenible, más eficaz, lo que sea, pero alguien que guíe, no alguien que predique. El choque ha sido tan grande que no necesitamos ser aturdidos continuamente con mensajes, simplemente necesitamos cambiar o ser orientados. No solo necesitamos inspiradores del cambio, necesitamos facilitadores y hacedores de este cambio. Personas que hablen desde el conocimiento, y no de conocimiento, que identifiquen la realidad, y que tras hablar de procesos, de sistemas, de liderazgo y de talento, den el tercer paso, y ayuden a transformar desde la base. Personas que acompañen, no personas que lancen.

Pero casi nadie está llegando a esta conclusión. De hecho los únicos que ejecutan acciones en la arena no disponen de las herramientas necesarias y se siguen encontrando completamente solos. Admiro a esas personas. Los llamamos intraemprendedores y les dejamos morir junto a los leones aunque les decimos que también forman parte del espectáculo para que mueran más tranquilos. Nuevas noticias desde la Tierra: Lo lamento pero no necesitamos más gurús. El mercado está saturado de ellos porque el acceso al conocimiento está distribuido. Todos lo sabemos todo y todos podemos tener tiempo para ello pero no es operativo porque el agua del que luego hablaremos sigue entrando en la chalupa.

NO NECESITAMOS LA FÓRMULA DE LA ETERNA JUVENTUD.

Necesitamos ser felices. Y no ayudáis a ello. De hecho os estáis dejando tremendo valor por el camino. Lo viejo también vale, de hecho las personas son organismos que mejoran a menudo con los años. Tampoco necesitamos que os consumáis pensando en algo innovador, porque la innovación también puede ser algo que haya estado a nuestro lado todos estos años. Habéis generado un mensaje redentor y altamente elitista que se está alejando a un ritmo trepidante de la realidad cuando la realidad necesita más un mensaje de acción inclusivo y realista. Decís que las organizaciones son seres vivos pero qué clase de ser vivo sobrevive cuando una vez parido se le deja en medio de la jungla. La innovación que la mayor parte de personas está trabajando ahora, no transforma porque no trasciende su mensaje. No llega porque se queda en la piel del problema y las quemaduras siguen siendo internas.

ESTÁIS DESTRUYENDO EL CAMBIO.

Todos aquellos que acudís reiteradamente como referentes a foros de innovación y a empresas y habláis de cómo cambiar sin haber vivido la lucha por el cambio ni haber predicado con el ejemplo, estáis destruyendo el cambio. Estáis haciendo daño a una sociedad que necesita urgentemente cuidados intensivos. Acudís como médicos sin que aparentamente hayáis estado enfermos ni hayáis visto sufrir a nadie en vuestro entorno. No habéis padecido en la mayor parte de casos la vida gris ni el dolor jerárquico de sueños. Os dirigís a la gente que os escucha, la gente que siempre ha planificado nuestras vidas, aquellos que pagan por una imagen de cambio sin interiorizar el cambio. Les aportáis un mensaje que utilizar para ser pervertido cada día. Se apropian de un lenguaje hueco que les permite perpetuar sistemas que ahondan en la gestión de mínimos y en la carencia sostenible. Las personas a las que llegáis son lectores de folletos, y solo usan vuestro mensaje para dar contenido a otro folleto.

LA MAYOR PARTE DE PROYECTOS DE INNOVACIÓN NO EXISTEN.

Hacemos demasiadas marcianadas. Sí, lo se, se pagan o no se pagan, están escritos en algún pdf o un papel pero no existen. No existen porque no son reales, porque son como esos fake que hacen los diseñadores de interior y que parecen fotos reales de la estancia o el momento. Lo hacen para presentar un proyecto: «Así va a quedar tu casa» dicen. «Asi va a quedar tu empresa» decís. Los miras y no encuentras ningún fallo, todo está bien. La silla no se mueve, el espejo refleja una imagen, el suelo brilla en consonancia con el sol natural que entra por la ventana e incluso se puede ver el cerco de un vaso de agua en la encimera. Pero nada existe. Es solo una propuesta de cambio, no un cambio. Ellos lo hacen con diseños de interiores, vosotros con el diseño de futuro de las organizaciones. Ellos luego luego lo ejecutan con ayuda de más profesionales, vosotros generalmente no sabéis hablar con otros profesionales porque… sois INNOVADORES, solo habláis con INNOVADORES y de INNOVACIÓN.

EL NEGOCIO ESTÁ DENTRO DE LOS EDIFICIOS, NO EN SUS FACHADAS.

Dejemos de hacer greenwashing en innovación. Los lavados de cara resultan poco creíbles. Vayamos al problema. Podemos renovar la imagen de una marca y cerrar las puertas de sus oficinas para que el hedor no salga pero creedme, acabará saliendo. Todas vuestras medicinas son pomadas para que la piel no se derrita por las quemaduras internas de un sistema muerto que ha quebrado. Dotáis de recursos a las grandes sillas de despachos para que al volver a casa limpien sus cuadras con una colección de palabras muertas que decir en la junta de accionistas. Porque os encantan las empresas con juntas de accionistas. Os vuelven locos porque «pagan bien».

A mí también me gustaría cambiarlas y hacerlas mejorar porque las he sufrido pero el 80% de nuestra economía es PYME. Podemos volverles la espalda a todas esas empresas pequeñas y medianas que no pueden tener fundaciones innovadoras pero nos alejaremos aún más del problema. Vivís de estas grandes corporaciones mientras habláis a los demás de alejarse de su zona de confort. Y todo ello lo hacéis desde la humildad. Como le dijo el maestro Sócrates a Antístenes cuando apareció con una capa raída «Tu vanidad se trasluce por los vanos de tu manto». Lo primero que hay que hacer para cambiar algo es creer y vivir ese cambio, no hablar de él desde la barrera.

EL CAMBIO NO OS NECESITA, NECESITA QUE VUESTRO MENSAJE SEA REAL.

Porque los problemas que tenemos en las organizaciones y en la sociedad son problemas reales, afectan a personas. A las personas las echan de su puesto de trabajo o las siguen maltratando continuamente si no quieren quedarse sin trabajo. Esto ocurre mientras diseñáis productos y servicios impactantes convirtiendo todo el discurso de cambio en una cara campaña de marketing continuo. Pero tampoco necesitamos una campañas caras ni grandes gastos para cambiar la realidad. La innovación puede hacerse en una oficina y el salón de tu casa. Yo lo hago. Lo llamo Desayuno con Diamantes. Ninguna institución me apoya ni hay grandes actos ni eventos que me avalen, solo personas que creen en cambiar colaborando desde abajo, buscar soluciones fuera del Olimpo o el Infierno. No me gasto un euro, todos comparten comida y bebida y se llevan valor real de cambio. Porque los sistemas se cambian desde dentro, no se cogen con un palo manteniendo la distancia mientras se habla de cambiar las cosas programando planificaciones a 5 o a 10 años.

SABEMOS QUE OS GUSTÁIS, AHORA INTENTAD GUSTARNOS A NOSOTROS.

Dejad de gustaros los unos a otros y de encantaros continuamente en encuentros pensados para ello. Creáis encuentros a los que solo pueden ir aquellos que están en lo alto y quieren descansar de su realidad durante un rato, pero no tienen necesidad alguna de cambiarla. Predicáis el liderazgo distribuido y la empatía en entornos tradicionales donde se acumulan las sacas de dinero. Sabéis que no van a cambiar, asumís que no van a cambiar, pero tenéis un producto y un discurso que vender y aunque con dificultad, lo hacéis. Os gustáis y gustáis a los de arriba. Decís que aquello en lo que trabajáis cambiará la vida de la gente, crecerán los ingresos y mejorarán sin dilación los resultados.

NO HAGÁIS UN MERCADO DE INNOVACIÓN, LA INNOVACIÓN SE APLICA A LOS MERCADOS.

La innovación es un valor transversal, no vertical. Y estáis haciendo todo un sector de ella hasta el punto de que su negocio es endogámico. La mayor parte de empresas no hacen innovación, juegan a conocer este mercado y la saborean pero siempre acaban escupiéndola. Porque no trabajáis la cultura, solo pequeños parches que vistos desde la arena resultan insultantes. Desistid de proyectar vuestra marca e imagen irrigando enormes conceptos que solo aspiran a engordar ese mercado masturbatorio de innovación al que solo pueden aspirar privilegiados. Los que todavía ni imaginan las preguntas correctas necesitan mucho menos la innovación que aquellos que solo encuentran respuestas negativas. Nadie os necesita, ni tampoco necesita que os creáis o hagáis imprescindibles, lo que la sociedad necesita es mensajes de cambio que sean reales y también las herramientas necesarias para hacerlo. Necesitan apropiarse del mensaje para que en cada puesto de trabajo comiencen a nacer personas.

SABÉIS HABLAR PERFECTAMENTE, PERO ¿SABÉIS ESCUCHAR?

Donde antes había un empleado, sujeto a una jerarquía rancia y cortoplacista, ahora debe nacer el talento respetado. A menudo habláis desde vuestro corazón, eso decís. ¿Pero acaso escucháis también desde vuestro corazón? Actuad, haced, proponer cambios reales. Y esto se hace trabajando en proyectos reales. Depurad el mensaje hasta que llegue a la gente que debe levantar un nuevo modo de vida sostenible mediante una nueva actitud llamada INNOVACIÓN. Si seguís montando seminarios o elevator pitch grandilocuentes, seguiréis hinchando el globo hasta que estalle. Estáis parcheando una sociedad llena de enormes agujeros. Volvéis a casa pensando que os admiran. ¿Pero quién os admira? Los equipos se ahogan en medio de una filosofía de la urgencia y os necesitan, pero os focalizais en aquellos que no conocen la realidad de sus negocios y que solo quieren un momento de recreo. Comparto con vosotros algo que decía hace 5 años Koldo Saratxaga y que personalmente he sufrido hasta la saturación:

«Podemos enviar a un seminario de una semana a una persona que, aparte de otras cosas, la estadística y la realidad nos dicen que está agobiada con sus temas diarios. Una persona que se pasa todo el día con el balde sacando agua de la chalupa puede recibir algunas ideas interesantes para poner en práctica el lunes siguiente cuando se reincorpore después del cursillo, estoy de acuerdo. Pero llega con mucha ilusión y, al poco tiempo, se da cuenta de que a casi nadie le interesa lo que le han contado en el seminario, incluido su jefe. Están con lo urgente. Vuelve a lo suyo y se da cuenta de que la chalupa tiene más agua que se fue al cursillo, así que tiene que ponerse a sacar el agua con el balde, sin parar y a un ritmo un poco más fuerte. Cuando llega el viernes, está más cansado que antes, pero, sobre todo, está indignado y decepcionado. Si no cambia la organización, no es con teorías aisladas, con cursillos, como podemos salir de males estructurales endémicos«

La innovación no es el recreo, la innovación es cada clase dentro del colegio.

DEJAD DE HABLAR DESDE LA NUBE, LA CRISIS ESTÁ PASANDO ABAJO.

Donde no se tiene noción de la realidad, en un mundo de ideas en el que todos se retroalimentan de una inercia innovadora mesiánica y selecta, es imposible que conseguir un cambio. En este momento la mayor parte de organizaciones y de equipos tienen varios barnices de innovación que les hacen a menudo lucir saludables de puertas para afuera pero ninguno les ayuda a mejorar. Es como si cogiéramos un coche que ya no funciona, sin ruedas ni combustible, con un motor oxidado y lo pintáramos todos los días con una nueva capa de pintura metalizada esperando a que arranque con una colección de conductores que no tienen permiso de conducir y que esperan continuamente turno. Pero no puede arrancar porque su problema no es solo un problema de imagen sino que es un problema entrañable (de entrañas), y necesita una intervención o varias y un trabajo mucho más riguroso y otro orden de magnitud de esfuerzo.

NO QUEREMOS RESPUESTAS, QUEREMOS LA VERDAD.

Que la innovación no nos venga dada, queremos participar todos en ella. No creéis más templos de innovación, uno tras otro, descended al suelo y sed sinceros. Decidnos que también sois imperfectos, que no tenéis un duro (un céntimo de euro) o que no podéis asegurar el éxito. Hacedlo y no nos pidáis solo opinión, haced que participemos. Porque la innovación consiste en hacer cosas y hacerlas de forma que todos nos sintamos bien haciéndolas, que estemos convencidos de ello. Y eso solo se logra si dejamos de idealizar, de mitificar y de practicar el culto al jedi de turno. ¡Podemos asimilar y queremos sentirnos partes de la verdad, oh innovador!.

NO OS CREEMOS PORQUE HABLÁIS EN UN MUNDO PARALELO.

Creo que si aplicamos a toda esta burbuja innovadora las dosis necesarias de realidad, podremos alumbrar una transformación. Para ello tenemos que ganar credibilidad y aplicar nuestro esfuerzo en no hinchar la burbuja aún más de lo que lo hemos hecho. Algunas palabras como «talento», «liderazgo», «organización abierta», «redes» están empezando a estar ya muy manidas sin que ni siquiera hayamos empezado a sacarlas el partido. «Superchufitrocos» o «Mocafrutimelos» que dirían Yupi y Astrágalo…

Yo mismo me veo obligado a cambiar de registros para no utilizar ideas quemadas que creo que siguen teniendo vigencia pero que un ejército de referentes ha quemado por el camino dejando un secarral de víctimas y de proyectos infructuosos. Podemos seguir practicando este sindiós hasta agotar el diccionario (aunque muchos tiran con frecuencia de anglicismos) o podemos aunar esfuerzos y ponernos a trabajar todos en la misma dirección. Estoy planteando iniciativas encaminadas en esta dirección.

LO QUE VA MAL ES LA CULTURA, CAMBIÉMOSLA 

Yo trabajo con la cultura de los equipos y las organizaciones. Porque he trabajado en organizaciones y porque he pertenecido y liderado equipos y creo que la cultura es el verdadero problema que he visto cada día de mi vida laboral. No es una cuestión solo de procesos en la mayor parte de casos, se trata de actitudes y de hábitos, de prejuicios, de trabajar con personas para personas. Tampoco es un problema de cantidad o de calidad, ni de habilidades o capacidades. Se trata de educar y aprender, de incluir. No es que necesitemos personas más inteligentes, o más formadas, o invertir más o menos dinero aquí o allí. Necesitamos un cambio de cultura y de actitud. Y eso se siembra y se cultiva. Tarda. Al final germina, pero tarda.

Por favor, grandes masturbadores de la innovación de España, no queméis las naves antes de que hayamos divisado tierra. Os desafío a que practiquéis una innovación real.

Nota: La iniciativa vorpalina y Thinkers han diseñado THINKALINA, que te ayuda a pensar y bajar a la tierra y a la realidad algunos de estos problemas que frecuentemente encontramos en innovación. No es la única propuesta del mercado y puede que no sea la mejor pero es real.

Un abrazo y amor activo para todos.

La crisis en dos palabras

Equipo endogámico de pensadores sin dinero buscando respuestas en las playas de California (EEUU)

Supongo que la necesidad y la carestía cada vez me hacen ser más coherente. Por tanto entended que haber articulado esta explicación a la crisis no es un mérito sino una simple consecuencia de comer pasta todos los días pero no tener pasta en la cartera esos mismos días. No es algo que me preocupe y de hecho me preocupa no estar preocupado pero es cierto que soy mucho más feliz ahora que cuando vendía humo en mi traje de dos piezas. El otro día, en el supermercado de mi barrio lo vi claro:

En un mundo en el que pagamos el pan de molde, la fruta, el alquiler, la zona azul del parking, los impuestos, la salud y el colegio de nuestros hijos con dinero, la solución a la crisis siempre SIEMPRE ¡SIEMPRE! tiene que tener en cuenta el dinero. Cualquier artefacto ideológico que no tenga en cuenta el dinero, sencillamente no es útil para salir de aquí. No queremos una solución a corto plazo porque ya sabemos a lo que nos ha llevado. Pero necesitamos una solución coherente que desde luego ningún político puede aspirar a plantar desde su atril. Si esa propuesta que diseñemos no tiene en cuenta la realidad diaria, si todo cuanto genera es un clima de cambio aparente, no matará el dolor aunque lo remita unos minutos.

Toda fórmula debería trabajar con el concepto de ilusión (no de ilusiones) y debería recoger tanto lo que utilizamos para intercambiar y reconocer el valor (dinero, salario emocional, beneficios personales, realización,…) como aquellas herramientas que nos han ayudado a mantener esta ficción de dueños de la Tierra (las ideas). Pues bien, bajo esta base de mínimos, e intentando superar humildemente a burócratas y pasilleros, esta es mi lectura a día de hoy:

¿Qué es la crisis? 1a DIMENSIÓN

PREMISA 1: Es cuando la gente que dice que cree en ti es exactamente igual a la gente que no te paga o no te va a pagar. Esto produce una frustración encadenada a varios niveles: se gestiona el impago, no se valora realmente el mérito, decae la calidad prestada, se reduce la competitividad. No se trata de que ya nadie crea en ti, es que creer en alguien adquiere otro sentido mucho menos valioso que pagar a alguien por lo que se justifican las bajas expectativas y el mérito es cada vez es más asequible. La conformidad se nivela y se produce un equilibrio entre voluntades y resultados a medio plazo. Sin duda esto prima cualquier propuesta de mínimos sobre cualquier gran reto de máximos. A su vez esto genera un bucle de inmediato plazo que a la larga genera una inercia insalvable. Como consecuencia de todo este proceso, la búsqueda de la seguridad personal inmediata provoca una inseguridad sistémica inmediata. 

PREMISA 2: Consiste en que la premisa 1 adquiere una dimensión relacional de forma que la gente que cree en tí tiene a otros que dicen que creen en esa gente de la misma forma. Esto provoca una combinación de inseguridades e intangibles que se traducen en una pérdida de valor continuo en cada relación de fe profesional. En este punto, en cada relación de forma casi automática se produce este ejercicio personal inconsciente: Yo tengo que creer que tu crees en mi sabiendo que posiblemente no me pagues ni aquellos que creen en ti te paguen de forma inmediata. Este ejercicio genera inestabilidad y precariza la toma de decisiones. Sin una decisión, cualquier idea pierde su sentido final (hacer) por lo que los ideólogos -completamente desocupados- comienzan a abstraerse cada vez más de la realidad en entornos endogámicos. Este es el momento en el que el dinero afecta a las ideas. A su vez estos entornos masturbatorios de ideas cada vez menos reales promueven visiones cada vez menos reales por lo que se reduce el nivel de expectativas sobre las ideas. Es en este paso donde uno puede generar paradójicamente el mayor valor con los mínimos recursos o acciones. Por este motivo la transformación en crisis deja de ser potestad de los poderosos y se identifica con los generadores de valor real: los hacedores. Sin embargo -de nuevo paradójicamente- la incomunicación entre gente con dinero y gente con ideas no promueve hacedores por lo que se produce una disociación por el cambio: los pensadores trabajan en sus entornos endogámicos y los adinerados trabajan en los suyos.

PREMISA 3: Consiste en que la premisa 2 adquiere una dimensión exponencial ya que cuando finalmente se llega a quien tiene que gestionar la entrada de capital y la salida de crédito, éste solo gestiona la entrada de capital. Esto se debe, en mi opinión, a que el liberalismo de mercado no es un sistema capitalista sino creditista.

¿Dónde está la crisis? 2a DIMENSIÓN

No está en Grecia, no está en España, no está en Alemania. Se trata de un lugar mental que es gestionado sobre una base incremental de miedo y en el que la gente que tiene dinero no puede tener ideas y la gente que tiene ideas no puede tener dinero como consecuencia de un estado continuo de incomunicación efectiva entre ambos, de forma que la ninguno de los dos se puede convertir en gente que haga algo, tanto por solucionar el problema como por producir o generar bienestar o riqueza.

El problema por tanto es triple:

  • Los que tienen nuevas ideas no pueden implementarlas
  • Los que tienen dinero no pueden comprar ideas
  • No existe un diálogo sostenible entre el dinero y las ideas

¿Cómo salir de ese lugar llamado CRISIS?

Yo tengo una propuesta pero la salida la construimos entre todos. La salida, aunque cueste entenderlo, no está nunca al final en este caso sino siempre en el medio, entre ambos perfiles. Se trata de generar espacios de diálogo efectivo que creen y habiliten hacedores de cambio. El resultado de un trabajo exitoso en esta dirección y sentido es que finalmente las personas que tienen ideas podrán tener más facilidades para ser las personas que tengan dinero. Al menos para poder vivir.

Es el momento de que las grandes ideas junto con el suficiente dinero puedan crear grandes actos transformadores. Es momento de hacer, de aprender haciendo, de experimentar. Todos sabemos hablar pero pocos sabemos hacer. Por eso que tal vez necesitemos logopedas para desaprender a hablar y artesanos para aprender a hacer.

NOTA: Todo este razonamiento deductivo se ha hecho sobre la base del sistema de mercado de las sociedades inmersas en el paradigma industrial. No es aplicable a otros paradigmas o sistemas que desconozco o estoy formulando junto a otros para mejorar estos bucles generadores de enfermedad social 🙂

Nota para rancios: Dejar de pensar para empezar a hacer, nunca fue una opción. Son tareas simultáneas

Cambio en el modelo social

Cambio en el modelo social

Os pido perdón porque no suelo escribir sobre todas las actividades que desarrollamos desde la iniciativa por falta de tiempo. Sin embargo hoy  me apetecía compartir con vosotros cuanto antes una experiencia edificante que viví ayer y hoy por la mañana. Me encantó  por dos razones: la increible capacidad de empatía de los equipos que dinamicé y el fin social del evento y del trabajo diario de estos auténticos superhéroes.

Durante 2 dias se ha celebrado en Madrid uno de los Congresos más importantes a nivel nacional dentro del tejido asociativo especializado en la ayuda a la drogodependencia. El XV Congreso de UNAD: Alcohol y Menores ¿Hacemos una nueva política de drogas? ha contado con la asistencia de diferentes representantes de asociaciones nacionales de diferentes ciudades como Pamplona, Madrid, Bilbao, Murcia, Cuenca Córdoba, Barcelona, Llerena, Badajoz, Albacete, Ciudad Real, Sevilla, Orense, Huesca,…

Gracias a mi amigo Eduardo Cabrera (en la foto junto a mí), colaborador de UNAD, coach, experto en PNL, emprendedor y socio de Izada, y a Carla López, Responsable de Estrategia de UNAD, he podido participar como dinamizador en uno de los talleres del congreso. El objetivo era plantear nuevas alternativas al modelo social de asistencia y prevención a la drogodependencia. Para ello me propuse mostrar algunas de las herramientas que utilizo a diario. Centré mi esfuerzo en transmitir la utilidad de algunas herramientas de ideación ágil y de la importancia del trabajo en equipo a partir de la inteligencia colectiva.

El reto era imaginar un modelo sostenible de asistencia articulado sobre tres perspectivas: viabilidad económica, factor humano y factor sistémico. Durante el taller abordaríamos los primeros pasos para comprender a un usuario de drogas (alcohol y cocaína en el caso de mi equipo) y de acuerdo a ese usuario trazar un mapa de viaje del usuario realista. La idea era no pensar en los recursos ni en las limitaciones del sistema (más de 250 organizaciones, complejidad burocrática, intervención pública,…) sino realizar un diseño centrado en el drogodependiente. Para ello había que tener una foto muy gráfica de lo que es la realidad actual a partir de la experiencia hibridada de los miembros de cada equipo.

El resultado fue magnífico y los equipos expusieron sus conclusiones con la idea de aplicar algunas de estas herramientas en su realidad diaria. El hecho de ver cómo nuestro trabajo de estos días puede ayudar humildemente a mejorar la realidad inmediata de muchos drogodependientes con una evolución en los servicios de atención y acompañamiento es sencillamente increíble. Seguiré trabajando por ello en la medida de mis posibilidades. Gracias a todos los equipos por vuestro taller y proactividad.

Medicina para tus ideas

Medicina para tus ideas

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Me alegra compartir con vosotros el nacimiento de THINKALINA, viagra para tus ideas. Se trata de un medicamento iterativo que te permitirá revalorizar tu modelo de generación de valor a partir de herramientas, talleres y sesiones innovadoras. Está desarrollado en los laboratorios de Thinkers Co. y Vorpalina y surge de la unión de los dos focos de trabajo sobre los que hemos venido trabajando ambas iniciativas por separado.

El gran Rafa nos ha facilitado un gráfico que es muy ilustrativo sobre cómo trabajamos dentro de THINKALINA:

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