por David Criado | Jul 5, 2010 | HUMANISMO y TALENTO
A mediados de los 60, en lo alto de un escenario en mitad de un concierto lleno de flequilleros y pantalones de campana, los Kinks cantaron «A well respected man» y en su letra retrataban al empleado asociado a su jornal, al empleado que hacía todo bajo premisas rígidas e inflexibles, siempre llegando puntual, cogiendo el mismo tren de ida y el mismo tren de vuelta, cumpliendo con una infinidad de clichés que resultaban ya entonces cómicos. En aquel momento la figura del trabajador, del ejecutivo, del gran hombre de negocios, estaba sujeta al cumplimiento de una serie de pautas que no hicieron más que perpetuarse en los años y décadas siguientes. Hoy aunque nadie duda de que esta figura ya carece de sentido en el seno de cualquier organización, la realidad inmediata de la administración pública y de la empresa privada nos echa un jarro de agua fría y hace que veamos a ese «hombre respetable» en muchas empresas actuales. Hoy en día el que resolverá los problemas podrá ser considerado poco respetable por la tradición y los usos de ese hombre respetable, pero no obstante se trata de alguien efectivo. Una recomendación para neocons y amantes de la gestión empresarial: que a simple vista ese chico bajito y desaliñado no parezca respetable (los prejuicios son libres), no quiere decir que no sea realmente efectivo. (Nota: no me considero bajito pero tampoco respetable) En fin, que no cantemos victoria, pero algo está llegando…
Es duro evangelizar sobre el modelo de trabajo en la nueva sociedad del aprendizaje a la que ayer hicimos referencia. Fruto de un desengaño colectivo por las instituciones y por la solidez del mercado de trabajo a nivel internacional, hijos de un desencuentro con las técnicas modernas de explotación que han sido barnizadas con muy diferentes nombres desde hace más de quince años, y asumiendo cada uno de nosotros el alto nivel de obsolescencia y evolución de la tecnología actual a nivel software (con un mercado emergente y novedoso basado hoy en tres conceptos: red, interoperabilidad, eficiencia) y a nivel hardware (con un mercado tradicional que cubre la práctica totalidad del cupo físico y de infraestructuras); nos hemos dado cuenta por nosotros mismos que el reciclaje de conocimiento, la capacitación continua y las fuentes de información y contacto con la realidad inmediata son elementos diferenciadores que condicionan el éxito de nuestro trabajo. No hablaría aquí de carrera profesional ya que tradicionalmente este concepto ha estado asociado a modelos de trabajo que necesito evitar en esta entrada; modelos practicados por el «well respected man», el executive, el manager del mismo modo para fabricar un coche, vender un bloque de viviendas o «colocar» un producto de software. Craso error. No nos comportamos igual en un supermercado, cuando hacemos un trámite en el ayuntamiento, cuando rezamos en una iglesia, bebemos en un bar, comemos en casa de nuestros padres, asistimos a una conferencia o a un partido de fútbol; ¿por qué hacerlo en escenarios tan distintos como la implantación de una caja negra y la implantación de un producto interoperable?. Cierto es que debemos establecer valores comunes de comportamiento ético pero también debemos cambiar y reconfigurar el modelo productivo, la carne de nuestro guiso llamado «bienestar social». Si no tuviera esa buena carne, sería tal vez otra cosa pero nunca un buen guiso. Y debemos cambiar este modelo desde dentro del modelo ya caduco; modernizando nuestras estructuras de trabajo, nuestros procesos, la forma en la que nos relacionamos interna, externa y socialmente.

Página oficial de Jive Software
Hace menos de una semana Ibermática anunciaba que dispondrá de una nueva línea de negocio basada en el Social Media, no como modelo interno de trabajo sino como nuevo silo de mercado a generar. De esta forma de negocio que ya es conocida como Social Business Media y como Enterprise 2.0 (los que bautizan deben ser guionistas de Lost porque nunca se quedan sin ideas…); nos podemos aprovechar para implantar los conceptos no arraigados, mal entendidos aunque sí muy tratados en los círculos tecnológicos. Me refiero al e-governance y e-administración(*) por ejemplo que pueden aprovechar este impulso de los proveedores para adoptar soluciones de colaboración e interoperabilidad que permitan que todos estemos conectados sin necesidad de repetir trámites o procesos. Creo sinceramente que la gente que trabajamos con tecnología, nos creemos realmente lo que hacemos el día que practiquemos con el ejemplo, el día en que fluya la información y las ideas de forma efectiva y productiva dentro de las organizaciones. Hasta entonces, haciendo el esfuerzo de creernos algo que sabemos que es útil, podemos basarnos en estas estrategias (todavía no muy exitosas por ser pioneras; que nadie mire el ROI de estos inventos porque este no es el blog de Enrique Dans). El producto por el que han apostado es Jive, tiene conectores Sharepoint y otros y está basado en tecnología opensource. No es nada nuevo salvo porque abarca un concepto más grande que las herramientas groupware a las que estamos acostumbrados: trata la gestión dentro de la organización (cogiendo un poco de management), la presentación de estadísticas (cogiendo un poco de BI), el tratamiento documental (cogiendo un poco de ECM), la gestión de contenidos (con algo de WCMS),… Se trata de una de estas herramientas suite que permite un install and play rápido en función de la voluntad de integración del organismo en el que se implanta. Tiene plataformas de comunicación (Spark) y mensajería basada en Asterisk (Openfire) en los que basa su portfolio de colaboración. Realmente estas soluciones, aunque son un poco de todo, también hacen falta en el mercado. También conozco el caso contrario: soluciones dedicadas a un silo de mercado concreto que han tenido que evolucionar y centrar su esfuerzo hacia los entornos colaborativos de la llamada web 2.0. Siempre y cuando estos giros sean controlados y no perdamos la perspectiva de aquello para lo que nacieron las herramientas en su inicio, esta apuesta también me parece correcta aunque sin duda más conservadora.
Hace tiempo estuve a punto de apostar laboralmente por un producto que nada tiene que ver con Pentaho, aunque se mueve en su mismo ámbito. Se trata de QlickView que ha tenido que ceder a la gratuidad de la herramienta en algunos casos para ampliar su presencia en el mercado y competir con las opensource y el bajo coste demandado en la actualidad. El caso de QlickView es un claro ejemplo de cómo una empresa se ha adaptado al modelo de trabajo opensource sin necesidad de ser opensource; algo que parece contraindicado si preguntas a muchos analistas pero que sin embargo creo que será exitoso en la coyuntura actual. Paradójicamente y en parte gracias a la economía y a las exigencias extremas de un mercado roto y loco, puede que logremos que esta filosofía de trabajo, totalmente opuesta a los usos, abusos, mitos y costumbres del «well respected man» que ficha de 9 a 6 cada día y se olvida de lo que hace al salir por la puerta, se implante con más rapidez de la que pensamos. No se trata de no desconectar cuando uno no está en el trabajo, sino de entender que todo está relacionado, y que contribuyendo a una mejora en las condiciones de trabajo por medio de la técnica, también estamos haciendo una sociedad más abierta y preparada para mejorar de forma más continua en lo ético y no solo en lo estético. A la entrada de la Escuela de música Reina Sofía rezan estas dos frases «Nulle ethica sine aesthetica» y «Nulle aesthetica sine ethica». Qué gran verdad.
(*) Nota: Sobre e-administración mi propuesta es la de una plataforma multiproducto que permita cumplir la legislación y normativa de aplicación en cada región geográfica y en términos de interoperabilidad, acceso seguro y controlado del ciudadano a la información que le afecta, y acceso seguro a la gestión de esta información de forma transversal dentro de las administraciones. ¿Por qué multiproducto? Porque la e-administracion no cubre solo un mercado tecnológico (ECM, BI, CRM, ERP, BPM,…) sino la práctica totalidad de ellos combinados de forma efectiva. Personalmente trabajo con compañeros muy cualificados que han sido capaces de implantar en alta disponibilidad, escenarios que cubren todos estos requisitos. El mercado está copado de aplicaciones propias que cada empresa ha sacado para asumir esta nueva demanda: eAdmon, Amara y OpenOval son solo tres ejemplos dentro de este espectro de desarrollos ad hoc. La mayor parte de soluciones cubre la tramitación electrónica, firma digital, registro, repositorio, facturación, sede electrónica y transacciones. Aunque solo hay una e-administración su aplicación dependiendo del escenario debe ser distinta de acuerdo a los requisitos y necesidades. No busquéis panaceas, tampoco aquí existen.
por David Criado | Jul 4, 2010 | HUMANISMO y TALENTO

Portada de la edición de Anagrama del libro
Hace ahora diez años, Jose Antonio Marina, enorme pensador de nuestro tiempo, escribía en su libro Crónicas de la ultramodernidad (Anagrama, 2000) lo que hoy quiero compartir con todos vosotros a modo de reflexión sobre la dirección y sentido hacia donde se dirigen nuestros pasos por y para la técnica.
En términos generales la tecnología no debe guiarnos sino ser un apoyo a nuestra labor; no obstante a menudo, y a tenor de los acontecimientos, se erige como un motor por sí mismo, en sentido total. Es útil entonces recordar que la tecnología es una de las grandes revoluciones del individuo pero que por sí sola no es un adelanto; sino que lo es en compañía de nuevos valores que la acompañan y sobre los que se debe apoyar. No hay revolución sin evolución. Jose Antonio Marina habla así en su libro:
(…) Los sistemas informáticos nos permiten un acceso veloz a todo. Pero en el magnífico despliegue técnico hay un elemento incordiante que no está a la altura de las circunstancias, un trasto mal diseñado, un cuello de botella que atasca la rápida difusión informativa: el ser humano, que tiene un velocidad de lectura desastrosamente lenta. K. Wright, en un artículo publicado en Scientific American, da la siguiente definición: «Ser humano: dispositivo analógico de procesamiento y almacenamiento de información, cuya anchura de banda es de unos 50 bits por segundo. Los seres huamnos sobresalen en el reconocimiento de formas y regularidades, pro son lentos en los cálculos secuenciales.»
En la sociedad de la información o del conocimiento el sistema es más importante que el sujeto humano, que parece un anacronismo. Una tortuga de la época del nanosegundo. Toda situación que disminuya el protagonismo del sujeto me parece alarmante, y ésta también. Por eso, frente a esa sociedad de la información platónica, lenaja, inabarcable, virtual, quiero reivindicar su versión a escala humana: la sociedad del aprendizaje. Sólo poseemos la información que hemos incorporado a nuestra memoria, y que nos va a permitir comprender lo que pasa, someternos o rebelarnos, aceptar o criticar. Aprender es condición indispensable para nuestra autonomía personal. Si lo olvidamos, acabaremos pensados por la red, en vez de pensarla nosotros.(…)
En el libro el autor habla también del concepto de democracia, inteligencia compartida, relativismo (y su uso y abuso actual), barbarie y otros conceptos interesantes. La obra es una recopilación de artículos que aparecieron en prensa con la intención de ser agrupados posteriormente para una mejor comprensión y perspectiva. Os recomiendo esta lectura. Un filósofo hablando de la sociedad red y de sus oportunidades y peligros.
por David Criado | Jul 3, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Logotipo de Google Wave
Hoy he estado investigando con un compañero algunas de las posibilidades que ofrece Google Chart. Creo que no pasa semana en que no descubro una nueva aplicación dentro de la familia de este gran gigante web. En una conversación con los amigos, ayer mismo recomendé otra de las aplicaciones que tiene, esta vez para diseño en 3d de planos y superficies de edificios, el Google ScketchUp y el Style Builder; y este amigo me dijo que al final de los tiempos solo quedará Google. Conozco la capacidad de aprendizaje y autocorrección de la compañía por estudios que llevo leyendo desde hace tiempo; se trata de una empresa que destaca como benefactora fundamental del software libre y que además promueve políticas de conciliación envidiables. Personalmente, por todo ello todavía no se me ha caído el mito. Entre las aplicaciones desarrolladas en el entorno de Google me declaro abierto seguidor de Google Earth, con el que a menudo viaje sin moverme del salón; Google Books y Scholar que consulto para leer artículos científicos y obras totalmente liberadas; Google Analytics que empleé en su día para establecer ponderaciones de páginas web y que sigo utilizando por la facilidad y usabilidad que adopta la presentación de resultados; y por supuesto el Google blogs para la búsqueda de almas gemelas o contrarias (que de todo se aprende) en la blogosfera; y de Google Docs para compartir documentos con amigos. En alguno o muchos momentos de mi vida he utilizado Picassa, Gmail, Gtalk, Translate, Reader, el Maps diariamente, y mi última experiencia ha sido mala con respecto a Google Buzz (más ruido que funcionalidad). En fin, que se puede decir que soy un usuario de la familia y disfruto de los avances e innovaciones que poco a poco van saliendo. Sobre los proyectos opensource recomiendo consultar el Google Open Source Blog (un blog de Blogger, claro está) y el Google Open Source Programs, este último para recordar las últimas ediciones del Google Summer of Code, evento con el que la compañía premia la labor libre de investigación y presentación de propuestas sólidas de cualquiera que quiera contribuir dentro de su comunidad con un proyecto opensource.
También utilizo el Google Sitemaps que te permite interactuar con la indización de Google respecto a tu sitio web y parametrizar el comportamiento y presentación de los resultados de búsqueda entre otras funcionalidades. Algunos blogs como WordPress (a Blogger no le hace falta) y WCMS ya ofrecen la posibilidad de gestionar estas herramientas de webmasters. Lo último parece Google Wave enfocado a la web 2.0 y los entornos de colaboración y participación. Ofrece pizarra, foro, biblioteca, gestión de tareas, convocatoria de reuniones y puedes añadirle algunos gadgets. La idea de esta nueva app de Google es rentabilizar el concepto dashlet/porlet/mashup dinámico que los grandes WCMS y WDMS opensource han venido utilizando estos últimos dos años.
Algunos ya recelan sobre el comportamiento y la privacidad de los datos que almacena Google respecto a búsquedas (IPs de destino, geolocalizaciones, login compartido en cuyos recursos se aloja gran cantidad de información personal que se relaciona entre sí,…) Parece un tema complicado y por el momento salvo la incursión china, Google no parece tener problemas de incumplimiento de las legalidades locales en aquellos países en los que está posicionado. Una buena prueba de cómo funciona Google internamente y de la potencialidad del motor principal es hacer uso de Google Insights (entre otras herramientas de comparación por búsqueda que tiene la compañía) podréis ver cómo el motor de búsqueda renderiza y gestiona las búsquedas y cómo es capaz de explotar esta información que por sí sola tiene un valor incalculable.
Nota: Sobre la labor social de Google y sus proyectos sin ánimo de lucro (aplicaciones educativas, fomento del software y explotación gratuira de datos sobre todo), puedes consultar Google.org y el Nonprofit de Google
por David Criado | Jul 2, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Cartel promocional de 10 items or less
10 items or less es una película de 2006 protagonizada por Paz Vega en el papel de cajera de supermercado y Morgan Freeman interpretando a un actor en horas bajas que pretende investigar sobre su personaje para intentar participar en una película de bajo presupuesto. Me ha gustado la relación que se establece entre ambos personajes por la breve e intensa sensación de lucha que encarnan cada uno en sus propias vidas. Poco a poco van aprendiendo el uno del otro en tan solo un día de relación y descubrirán similitudes sorprendentes en vidas aparentemente opuestas o distintas entre sí: un hombre ya mayor, con una vida plagada de experiencias y una joven inmigrante española de apenas 25 años, intentan superar los baches actuales de su vida apoyándose el uno en el otro casi sin quererlo y filmados por la lenta cámara que se recrea en los momentos sin necesidad de una banda sonora continua o grandes efectos emotivos. El personaje de Morgan Freeman es eminentemente vitalista aunque no asume que su vida pasa por momentos complicados; Paz Vega sin embargo creo que hace un buen papel (al menos en la versión traducida al castellano) como mujer luchadora y llena de fuerza ante su realidad más inmediata. El reparto me ha parecido interesante, los momentos cómicos creo que son muy naturales y están logrados y algunas de las conversaciones del guión hacen de esta mezcla curiosa de actores una película que creo recomendable para todos. La frase final en la despedida de ambos personajes, un resumen de todas nuestras vidas.
por David Criado | Jul 1, 2010 | HUMANISMO y TALENTO

Exterior del tríptico "El Jardín de las Delicias", Hieronymus Bosch, 1480 aprox.
Mucho se ha comentado sobre el interior de los dípticos y trípticos con que el Bosco obsequiaba a la burguesía y nobleza de su época. En wikimedia nos ofrecen una relación de sus obras con instantáneas de estos cuadros pero también con imágenes de sus estuches exteriores. Como siempre El Bosco ilumina no solo por los extraños formatos en los que trazaba su pintura, sino también por lo épicamente misterioso de su contenido. Colgado en el Museo del Prado, con el exterior de cara a la pared, el espectador dificilmente puede contemplar el sentido completo de la obra total que representa «El jardín de las delicias». Wikimedia nos ofrece la opción una imagen que de otro modo -y sin saltarnos medidas de seguridad- no podríamos contemplar. En el interior de este cuadro podemos encontrar una alegoría del infierno, el purgatorio y el cielo de los cristianos. Cada uno de los paneles cuenta con esa pátina y ese halo misterioso al que hacía referencia. Pero, una vez tratados el cielo y el infierno y también el purgatorio, ¿qué podía representar nuestro amigo en el exterior?. Parece que si en el mundo interior de esta obra todo es color y simbolismo, en el exterior todo es oscuridad y penumbra. Existen varias interpretaciones sobre el momento que refleja este cuadro. Entre ellas: el tercer día de la creación del mundo, el mundo tras el diluvio universal, la trinidad, o el apocalipsis. La tradición apoya la primera teoría en la creencia de que el número tres es un número perfecto que significa el principio y el fín. El cuadro tiene tres paneles que cerrados conforman una unidad que representaría a Dios o el Absoluto Perfecto. En cualquiera de las tres teorías hay un cierto consenso en considerar que la tierra es el escenario que encierra la esfera transparente, símbolo de la fragilidad del mundo.
No lo apreciamos si no es observando con detalle el cuadro, pero en la esquina superior izquierda del espectador encontramos una figura humana con una tiara y un libro a los pies. Los expertos han considerado la imagen como una representación de Dios y al libro como una imagen de la biblia; sobre todo a juzgar por el Salmo 33 que se recoge en la parte superior central del panel derecho y del izquierdo. Dos inscripciones rezan en latín puro: «Ipse dixit et facta sunt» (Él lo dijo y todo fue hecho) e «Ipse mandavit et creata sunt» (El lo mandó y todo fue creado). Cualquiera de las teorías es reveladora por cuanto el exterior del cuadro representaría el comienzo de los tiempos o el final y el interior el día del juicio de cada uno de nosotros según la fe cristiana. Sin embargo creo que cuando observé por primera vez el cuadro lo primero que me impactó fue el perfecto trazado de la esfera enmarcada en un formato cuadrado (220 x 195 cm.). Muchos buscan la cuadratura del círculo en nuestro tiempo y yo hoy, quería compartirla con vosotros.