por David Criado | May 1, 2014 | DESARROLLO PERSONAL

TÚ ERES PARTE DE LA PAZ QUE NECESITO
A mi hermana Ane, a quien hoy más que nunca quiero y necesito.
Dejo de hacer y de vivirlo todo para escribirte esto. Necesito estar para tí, contigo. Porque tú eres sencillamente para mí todo cuanto ahora importa. No se qué decirte ni puedo hacer nada más que hablar desde lo que para mí hoy eres. Por eso te escribo desde aquí, porque eres parte de mi sueño. Eres una persona en mi vida y eres una vida en mi persona. Eres más que cualquiera del resto de todos mis ideas, proyectos o artículos. Has inspirado siempre a una persona como yo que solo quiere hacer de su mundo un lugar mejor para vivir. Por eso esta noche tu eres mi mensaje.
Suelo pensar que existe una gran cantidad de sentidos para que yo viva. Desde bien pequeño he hablado cuando creía que debía hacerlo. He pasado mucho tiempo de mi vida en silencio y otro tanto hablándome a mí mismo. No soy nada, menos que nada, sin personas como tú. Y para no olvidarte ni olvidaros, te contaré un secreto, mi niña. Cuando os miro, lo hago siempre desde dentro. Y entonces os secuestro sin que os deis mucha cuenta. Soléis iros pensando que seguís siendo los mismos, pero yo siempre me llevo una parte de vosotros. La guardo y la protejo, me agarro a ella para poder seguir siendo valiente.
Otras veces, tras un momento intenso de shock o de bloqueo, vuelvo a una sesión repleta de personas y mirando fijamente a una de ellas a los ojos, la cojo de la mano y digo «EL SENTIDO DE LA VIDA ERES TÚ…». Y comienzo a repetir las palabras que conforman el comienzo de mi sueño. Luego la persona sonríe o llora, generalmente se calla y yo en silencio me conecto. Puede que entonces yo pida unos minutos y cierre los ojos intentando recordar la piel de terciopelo suave de mi abuela, su olor y su mirada pura, sus dedos torcidos que me acariciaban y apretaban para no verme caer. Todo lo demás que yo pueda hacer o ser en ese instante nunca es importante. Ni los modelos que yo recuerde, ni las grandes teorías de otros, ni las palabras importantes de los libros, ni seguir en mi rol, ni ese lugar o quizás ese proyecto. Porque conecto con esa imagen eterna, con ese verdadero sentido y energía de la vida, y me invade y la disfruto. Y no se cuánto suele durar esto. Puede que segundos o seguro que minutos, no sabría decirlo. Solo se que al volver al mundo sigo siendo más yo mismo que los otros. Y a partir de eso, comparto y me permito construir. Y solo entonces llego y los otros me llegan.
Y otras veces sin embargo estoy corriendo por la montaña y dejo de sentir dolor. Algo me hace avanzar casi sin ningún esfuerzo y comienzo a meditar sin perder de vista el suelo. Es como si mis piernas se deshicieran de su propio sufrimiento y comenzara a volar. Fluyo lleno de energía y no me cuesta entonces respirar. Puedo estar así durante horas hasta que de repente con el sol de frente o a la espalda, me detengo y me doy cuenta de que casi sin pensarlo, ya he llegado increíblemente lejos.
Pero si hoy cerrara los ojos, mi niña, si hoy intentara buscar dentro de mí el amor que necesito… Te recordaría sonriendo en Dolores Park sobre la hierba, despertando en esa habitación de caravana de Las Landas, pintándote los labios en Jyväskylä, preguntándome qué tal estoy en Haarlem, acelerada como loca en Zaragoza, con tu libreta y tu sonrisa en Barcelona, emocionada en Berriz y activa los días de Madrid. Si hoy intentara escribir algo sobre por qué vivir importa, no me vendría nada tan claro como tu diminuta imagen. Para tí, por tí, que yo luche cada día adquiere esta noche su auténtico sentido. Y mientras escribo esto, me siento allí contigo y llorando a tu lado como ahora estoy haciendo, me acerco a tí muy lento tras una breve pausa. Y cojo tu mano respetando tu amor y tu dolor y te digo:
ANE, MI PEQUEÑA,
El sentido de la vida eres tú… No es tan importante la vida que tienes sino lo que ahora elijas hacer con ella. Vive. Yo te admiro porque tienes lo que eres y eres lo que haces. Acéptate porque a mí así me bastas. No te tomes muy en serio, porque se que lo mejor de tí es invisible. Tu eres las personas que nos paramos a escucharte. Así que hoy más que nunca valora a las personas para las que nunca has tenido precio. Mi dulce niña, no vivas como si hoy fuera tu último día en el planeta, vive como si hoy fuera el primero. Si le quieres, díselo. (Te quiero, Ane). Viaja dentro porque ahí es donde yo te llevo. Casi todo lo que ahora necesitas está en tí y el resto está muy cerca. No mates nunca por algo, vive siempre por alguien. Tu sonrisa, Ane, es mi esperanza y la esperanza de los hombres. Como tú hoy me has enseñado, no vivas buscando un sentido para todo, vive para que cada momento encuentre su sentido. Y para que yo no esté tan solo a tantos kilómetros de distancia, si alguna vez tienes dudas, toma entonces el camino menos transitado. Y te pido que no dejes de soñar para despertar a otros o el recuerdo de los otros. No te hará ya falta compararte porque tú hoy ya eres única. Cuando no sepas qué hacer, entre tener miedo o amar, lucha fuerte por amar.
Me tienes. Por tí vivir importa. Me apetece tanto abrazarte que me duele. Gracias por quererme. Siénteme cerca porque de verdad lo estoy de ti.
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por David Criado | Abr 16, 2014 | DESARROLLO PERSONAL
En este artículo pretendo exponer dos teorías muy útiles para situarte y comprender tu vida:
- La teoría de los tres tercios de tu vida ilustra a qué dedicamos el tiempo en nuestra vida
- La teoría de los tres tipos de vidas felices ilustra 3 formas diferentes de entender la realización en las personas
A menudo los árboles no nos dejan ver el bosque. Esta expresión es válida fuera de España. Dentro de España esta es la expresión correcta: A menudo el comisario europeo de medio ambiente no nos deja ver al ministro de medio ambiente que no nos deja ver al consejero regional de medio ambiente que no nos deja ver al director de parques regionales que no nos deja ver al guardia civil del seprona que no nos deja ver los árboles que no nos dejan ver el bosque.
En el caso de los equipos una gran cantidad de metodologías, modelos y técnicas mezclados con procedimientos corporativos, creencias heredadas, necesidades autoimpuestas y otras formas de terrorismo implícito nos impiden ver a las personas. Su bienestar siempre SIEMPRE es la clave. Nuestra declaración de valores (la carta de navegación de la iniciativa) y cada una de nuestras intervenciones velan porque esto se comprenda.
Encontrar el bienestar personal es algo complejo y responsabilidad de cada uno de nosotros. Existen modelos mentales que nos ayudan a buscarlo. Hoy comparto dos de ellos que puedes aplicar para desmenuzar tu realidad en partes y así poder disfrutarla un poco más. La búsqueda de la felicidad es -desde mi punto de vista y el de otros colegas- la felicidad y se trata de un trabajo personal. Estos dos modelos mentales -reflexiones sencillas e inmediatas- son, así lo creo, esclarecedores para acometer este trabajo:
TEORÍA DE LOS TRES TERCIOS DE TU VIDA
Ayuda a tu bienestar personal tener claro el tiempo del que dispones en tu vida y cómo aprovecharlo.
En este sentido hay una reflexión muy inmediata que nos cuesta mucho interiorizar. Es tan cierta que no somos capaces de asumirla. La hizo mi admirado -y frecuentemente usado- Csikszentmihalyi en 2005 en una maravillosa entrevista:
«Aunque hayamos cambiado básicamente las categorías son muy similares. Hacemos lo mismo que hacían y siguen haciendo los babuinos desde hace decenas de miles de años:
- 1/3 DE NUESTRO TIEMPO BUSCANDO ALIMENTO… Tenemos que gastar un tercio de nuestra vida en estar despiertos en algo productivo, en algo que tenga que ver con conseguir calorías para el organismo. Ya sea cazando, trabajando en una fábrica o estudiando en el caso de los jóvenes.
- 1/3 DE NUESTRO TIEMPO PARA MANTENIMIENTO… El otro tercio es lo que llamamos mantenimiento que es simplemente tener el cuerpo en un cierto nivel de funcionamiento. Es decir vestirse, dormir, afeitarse, comer, desplazarse al trabajo. Por hacer todo esto no se recibe ningún sueldo pero hay que hacerlo ya que de lo contrario el cuerpo se deteriora, el pelo crece y la gente se deja.
- 1/3 DE NUESTRO TIEMPO ESTÁ LIBRE… Y el tercer tercio de nuestro tiempo lo dedicamos al placer que es lo que los griegos llamaban escoleia, «lo que se hace en el tiempo libre». Esta es la palabra de la que se deriva la palabra escuela. Porque para los filósofos griegos lo que se hace en el tiempo libre es aprender. Y esta es la manera de crecer y mejorar.»
Creo que nos hemos desconectado del verdadero sentido de la escuela y creo que ese tercio de vida dedicado a sentir placer ya no nos resulta suficiente. Y por eso hoy en día en tu librería más cercana los libros de autoayuda y los de gestión empresarial son exactamente iguales. Porque queremos crecer y mejorar también en ese otro tercio de vida en el que buscamos calorías para el organismo, en el que nos ganamos el alimento. Hablo de nuestros entornos de trabajo, de nuestras fábricas, campos de cultivo y oficinas. Para recomponer este tercio de tiempo dedicado a trabajar de una forma saludable y equilibrada nació la iniciativa y por eso lees este blog.
Por otro lado es importante resaltar que lo expuesto es rigurosamente cierto. De hecho el otro tercio de mantenimiento no podemos conquistarlo. Necesitamos, por ejemplo, dormir y conservar una higiene.
TEORÍA DE LOS TRES TIPOS DE VIDAS FELICES
Ayuda a tu bienestar personal el hecho de que encuentres tu propio camino hacia la felicidad.
Continuamente hablamos de felicidad y personalmente creo que es algo que nos queda muy grande como para que solo exista una sola forma de ser feliz en esta vida. Creo que más bien somos propietarios y responsables de diseñar nuestro propio camino de felicidad. Por otro lado, como dije hace poco sobre los nuevos modelos de gestión basados en la felicidad en el trabajo, creo que es muy pretencioso apropiarse del concepto de felicidad de forma genérica y universal. Más bien creo que «existen pequeños y continuos hábitos saludables que ayudan a construir felicidad, estrategias inmediatas y sencillas para favorecerla, principios psicológicos que la motivan y son comunes a todas las personas. Sin embargo no creo que nadie pueda erigirse en propietario de un modelo o un sistema que implante de forma exitosa la felicidad en todo tipo de organizaciones.» Esto que dije hace unas semanas también aplica hoy a nuestro ámbito personal.
Hace ahora diez años en 2004 Martin Seligman exponía su particular visión acerca de la felicidad:
«Creo que hay 3 tipos diferentes de vidas felices:
- LA VIDA PLACENTERA: Es una vida en la tienes toda la emoción positiva que puedas tener y las habilidades para amplificarla. Consiste en experimentar todos los placeres que puedas, toda la emoción positiva que puedas y aprender las habilidades -conciencia y visualización- que las amplifican, que las extienden en el tiempo y en el espacio. Pero la vida placentera tiene tres inconvenientes que hacen que la psicología positiva no sea feliciología y no se acabe aquí. El primer inconveniente es que la experimentación de emoción positiva es hereditaria, en concreto alrededor del 50% hereditaria y de hecho esto no lo podemos cambiar mucho. Así que los diferentes trucos que conocemos para incrementar la emoción positiva en nuestras vidas son un 15 o 20% trucos.El segundo inconveniente es que la emoción positiva se diluye, nos habituamos a ella realmente rápido. Es como un helado de vainilla francesa. El primer sorbo tiene el 100% del sabor pero al sexto sorbo ya se ha ido. El tercer inconveniente es que no es muy manejable.
- LA BUENA VIDA. O la vida de compromiso. Es una vida en la que tu trabajo, la crianza de tus hijos, tu amor, tu tiempo libre, el tiempo en general se detiene para tí. Aquí es importante distinguir entre experimentar placer y fluir. El placer es sentimiento puro, sabes que está pasando cuando pasa. Es pensamiento y sentimiento. Pero estar en flujo es algo diferente. Cuando estás en flujo no sientes nada, eres simplemente uno con la música, el tiempo se detiene, tienes concentración intensa. Esta es la característica de la buena vida. Y creemos que hay una receta para ella. Se trata de conocer tus mayores fortalezas. En www.authentichappiness.org te ofrecemos conocer tus 5 mayores fortalezas. Y con ellas puedes recomponer tu vida tantas veces como sea necesario. Recomponer tu trabajo, tu amor, tu juego, tu amistad, tu familia.
- LA VIDA SIGNIFICATIVA. Esta es tradicionalmente la más venerada de las felicidades. Se trata de una vida en la que la persona encuentra su sentido. El sentido consiste en conocer tus fortalezas y utilizarlas para pertenecer o ser parte de algo más grande de lo que tú eres.»
Creo que la clasificación que acabas de leer es brillante porque expone tres tipos de felicidad y no uno solo. Habla de la felicidad experimentada desde el placer, desde el compromiso y desde el sentido. Estoy seguro que puedes encontrar ejemplos de personas que identificas con cada uno de estas formas de felicidad a tu alrededor. Creo que la mayoría de las personas identifican felicidad con placer y es sin duda uno de los tremendos errores que me encuentro más a diario trabajando en el desarrollo de equipos y personas. Quizás el otro gran error es identificar la felicidad con una suma continuada de momentos alegres. Ninguna felicidad -esto creo poder decirlo con argumentos- es cuantitativa. Lo que tradicionalmente entendemos como felicidad es sin duda un estado cualitativo de vida.
Además explicita de forma clara que esa extendida comprensión de la felicidad como una suma continuada de emociones positivas es solo una de las formas de entender la realización personal y el bienestar y que tiene serios inconvenientes en el ser humano que la ciencia ya ha descubierto: es una felicidad pasajera, es hereditaria y poco manejable.
El otro aporte de esta exposición de Seligman que creo poderoso es que a medida que se recorren estos tres tipos de vidas felices, el lector puede notar como se va ganando en consciencia, responsabilidad y presencia en el acto de VIVIR.
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por David Criado | Abr 14, 2014 | DESARROLLO PERSONAL
Quiero hacer algo tremendamente revolucionario antes de morir. Me gustaría vivir. Puede que el resto de cosas solo sean detalles.
Desde hace algún tiempo uno de esos detalles me ronda la cabeza. Una palabra se repite inonscientemente en muchas conversaciones que mantengo a diario. Esa palabra es ÉXITO. Se trata de un concepto ampliamente extendido entre las personas y que condiciona muchas decisiones de su vida. Tiene que ver no tanto con la forma en la que ejecutamos nuestras decisiones, como con la forma en la que evaluamos los resultamos que obtenemos.
La práctica totalidad de formas de entender el éxito continúan asociadas al sentimiento de propiedad y de consumo. Incluso muchos predicadores de la innovación y el cambio siguen instalados en este tipo de discursos.
Por otro lado se que soy una persona difícil de aceptar. Me gusta que me den abrazos sin motivo y exijo una explicación inmediata cuando alguien necesita ofenderme para ser feliz. Por eso tal vez mi aproximación al ÉXITO es algo diferente. No soy muy normal y esto es algo que una vez asumido, facilita mucho el resto de las cosas. Por eso, lector, no esperes que este artículo lo sea.
PRELIMINARES DEL ÉXITO
Identificamos con demasiada claridad a personas exitosas. Lo hacemos a menudo y las encumbramos como símbolos de fortaleza y de poder. Todos nosotros consumimos a diario innumerables fórmulas de éxito. Hoy también sabemos que hay muchas formas de entender qué es el ÉXITO. A pesar de que las escuelas de negocio y los foros educativos tradicionales se empeñen en lo contrario, el ÉXITO no es algo objetivo, más bien todo lo contrario. De hecho la elección de nuestros referentes o modelos, nos define.
Este artículo, lector, muestra mi aproximación personal al concepto de ÉXITO o al menos mi forma de entenderlo. Me propongo analizar su anatomía, diseccionar tres supuestos sencillos y un apunte breve sobre el planteamiento del éxito en todo su sentido:
PRIMER SUPUESTO: El éxito es social.
Según este supuesto el éxito empieza cuando te conviertes en lo que otros quieren admirar. Hablamos aquí de una exigencia social. Pertenece al área de responsabilidad de los otros el que yo sea exitoso. Sin su opinión acerca de que yo he triunfado, yo no puedo triunfar. Es así como el éxito ha sido tradicionalmente comprendido como un valor social, un resultado de nuestras relaciones con otros y el entorno. La sociedad entiende que alguien es exitoso cuando otros comparativamente no lo son. Si asumes que eres exitoso, indefectiblemente asumes que otros no lo son. Una traducción inmediata del éxito en la historia de la humanidad es la siguiente: «Esa persona es lo que otras quieren ser». Esta creencia creadora de conducta nos posiciona a nosotros y a nuestro propio desarrollo en la competición continua y la constante generación de expectativas. Y creo también que aunque se puede mitigar, todo esto pertenece a la naturaleza humana y es inevitable.
Si entendemos el éxito en su clave social, estos podrían ser los puntos esenciales:
- El éxito es la práctica continua del fracaso. El éxito es tan solo una forma de fracaso socialmente aceptada. Todo el mundo a lo largo de su vida experimenta éxito y fracaso. La única diferencia entre ellos es cómo los otros lo interpretan.
- El éxito existe porque otros no pueden alcanzarlo. En otras palabras, si todos pudieramos alcanzar el éxito, ninguno seríamos exitosos. Esto implica dos cosas. La primera es que aquellos que hoy son exitosos, mañana dejarán de serlo. La segunda es que para mantener este umbral es necesaria una dialéctica constante de vencedores y vencidos.
- El éxito es la recompensa de un esfuerzo. La imagen que se asocia al éxito respetado por todas las personas está intimamente relacionada con el sentido del esfuerzo. No existe premio sin carrera. Por otro lado el esfuerzo siempre implica sacrificio. El sacrificio, en mi opinión, se manifiesta en dos formas: la superación del dolor y la aceptación de la renuncia.
SEGUNDO SUPUESTO: El éxito es personal.
Según este supuesto el éxito llega cuando te conviertes en lo que tú quieres admirar. Hablamos aquí de una autoexigencia personal. En este sentido somos cada uno de nosotros los que definimos nuestro propio éxito en función de nuestras expectativas. Pertenece a nuestro área de responsabilidad personal que nosotros seamos exitosos. Si no nos consideramos exitosos, no podemos serlo. Esta perspectiva sobre si somos o no exitosos es por sí misma generadora del éxito. No se trata de una visión egoica o ególatra, sino de practicamente todo lo contrario. Consiste en tomar protagonismo en la obra de tu vida y decidir cuando llegan los aplausos.
Si entendemos el éxito desde un punto de vista personal, estos serían los puntos esenciales:
- El éxito consiste en dejar de vivir para alcanzarlo. Aquellos que entienden la vida en términos de éxito o fracaso, inconscientemente eligieron ya fracaso. Vivir es tu mayor conquista. No harás nada superior a esto. Relájate y disfruta.
- El éxito solo puede ocurrir hoy. Aquellos que viven buscando o esperando el éxito, inconscientemente ya lo han descartado. Si cifras tu éxito en lo que ocurrirá, no disfrutas del éxito que ya te está ocurriendo. En este sentido no me canso de repetir que existe un síndrome de utopía proyectiva que todos practicamos y que Adler expresó muy bien afirmando que… «cuando perseguimos lo imposible hacemos inalcanzable lo realizable«
- El fracaso y el éxito son un hábito continuo, no un castigo o una recompensa. Nadie es exitoso o fracasado de repente. El éxito se encuentra en el camino. La máxima olímpica «Lo importante es participar» cobra aquí su verdadero sentido.
TERCER SUPUESTO: El éxito es personal y social
Esta es sin duda mi perspectiva. Yo creo que el éxito es una combinación de ambas y consiste en lograr el equilibrio entre estas dos acciones con el fin de encontrarte:
- Salir de tí cuando no tienes en cuenta a otros. Si tienes la mente completamente puesta en tí o en comprenderte, olvidarás tarde o temprano la imprescindible importancia de los otros.
- Entrar en tí cuando estás demasiado tiempo en otros. A menudo nos importa demasiado las lecturas de nuestra realidad que tienen otros, pero sin duda la más importante es la que nosotros somos capaces de formular.
LA RELACIÓN ENTRE ÉXITO Y VERDAD
Por otro lado el ÉXITO se asocia a una comprensión irrefutable de verdad. Tenemos el riesgo de caer en un debate conceptual de esos que tanto detesto sobre qué es verdad y qué es realidad. Aún así Manuel Montañés en su libro Metodología y técnica participativa (Editorial UOC, 2009) nos recuerda algunos apuntes útiles sobre verdad que creo que nos ayudarán a desmitificar el concepto:
«La verdad no es una pieza a cobrar, sino un universo a ensanchar» Jesús Ibañez (1990)
«La verdad está en el viaje, no en el puerto. No hay más verdad que la búsqueda de la verdad» Eduardo Galeano (1998)
«La verdad no es un estado de la realidad que se descubre, sino un tipo de afirmación sobre la misma que se discute y pone a prueba: es un problema práctico» Eduardo Crespo (2003)
Creo con firmeza que la verdad es el resultado de un proceso generativo. La verdad -en términos conscientes- no es algo que existe sino que construimos.(1) También creo que no participamos en la mayor parte de verdades que a menudo nos rodean. No somos creadores sino usuarios de verdad. Por tanto el éxito no debe asociarse nunca a la verdad.
He tratado de ser breve y conciso en la formulación de la anatomía del éxito. Quería tratar el éxito de una forma consumible y práctica para ser utilizada por personas y equipos en el trabajo participativo y conversacional. Espero haberlo conseguido.
Gracias por tu tiempo.
NOTAS:
(1) El lector debe comprender que esta aproximación es constructivista y no responde a una verdad absoluta sino a mi propia forma de entender la vida y las relaciones. Existen otras muchas afirmaciones y teorías al respecto. Se trata tan solo de la que yo suscribo.
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por David Criado | Abr 1, 2014 | DESARROLLO PERSONAL

LA IMPORTANCIA DE MIRAR A LAS ESCUELAS
Hasta ahora hemos tendido a replicar nuestros entornos de trabajo en las escuelas. Decíamos a nuestros hijos que tenían y debían ser como nosotros éramos para que se fueran acostumbrando a ser mayores. Creo sin embargo que en esta etapa de la historia de la Humanidad lo que más nos conviene es aprender a ser pequeños.
Hoy la adaptación al cambio y el aprendizaje continuo son claves. Por eso creo que lo más útil es fijar nuestra vista en las escuelas para empezar a replicar algunos de sus avances en las organizaciones. El momento que voy a retratar se repite cada día en muchos hogares del lugar en el que vivo:
Tras un duro día de trabajo, el ejecutivo que intenta liderar el cambio en su organización o ejercer su actividad de una forma humana y honesta sin éxito, llega a su casa. Y allí tal vez sin ser consciente, cada día encuentra las respuestas. Se da cuenta de que sus hijos al llegar para la merienda después del día en el colegio son en sí mismos el modelo para practicar el cambio. Los muchachos hablan con su padre y le cuentan que trabajan en varias materias a la vez, que sus profesores facilitan su aprendizaje y no lo condicionan, que trabajan en equipo de una forma natural en torno a un bien común pactado. Le cuentan historias de cómo han resuelto por sí mismos tal o cual conflicto, de cómo conviven de forma autorregulada entre sí con la supervisión de los mayores.
Le cuentan también a ese pobre hombre o mujer que viene de darse cabezazos dentro de su caja corporativa, que el lugar donde trabajan no tiene muchas paredes, que no importa mucho la estructura o el sistema donde aprenden sino cómo y qué aprenden, que se premia la autonomía de las personas, que pintan en las paredes cuando tienen una idea, que hablan en varios idiomas y que aprenden a escuchar al otro. Su padre o madre, incrédulos, continúan prestando atención. Ven que el muchacho habla con ilusión y alegría, les dice que él decidió hoy en su clase qué quería aprender y que en su realidad se premia la iniciativa pero también se respeta la diversidad de caracteres. Tienen cabida el tímido, el extrovertido, el más fuerte y el débil, el que sabe contar un cuento pero también el que sabe pintar o resolver una ecuación. Unos ayudan a otros y todos se sienten queridos y cuidados. Es un entorno donde no se respira la exclusión y donde quiera que pongas tu mirada solo puedes ver RESPETO. Por las personas, por sus emociones, por su pensamiento y sus aspiraciones.
El padre o la madre, que acaban de ser amonestados por su jefe o vienen de sufrir un entorno burocrático, se desabrochan sonriendo la camisa y piensan «Si mi hijo fuera director de mi empresa, qué feliz sería él pero sobre todo qué feliz seríamos el resto».
DONDE HABITA EL CAMBIO
En varias charlas a directivos y miembros del claustro de colegios he realizado una reflexión que creo necesaria. Tal y como yo lo veo, el cambio está muy vivo y latente en las escuelas. Es aquí donde, en mi opinión, se está incubando desde hace años la verdadera revolución efectiva de nuestra sociedad. Cuando hablo con profesores y directores de escuela noto la genuina ilusión que les hace superar a diario las barreras impuestas por políticas y presupuestos insostenibles en el medio plazo. Probablemente ningún entorno salvo la sanidad, ha sido tan castigado en nuestra sociedad como la escuela. Ese lugar donde crecen los futuros barrenderos y presidentes del gobierno, es quizás el lugar más maltratado por nuestros gobernantes. Sin embargo nadie cede al desaliento, nadie entrega nunca sus armas ni reconoce la completa rendición.
La mayoría de profesionales de la educación quieren serlo del aprendizaje, luchan a diario por renovar sus capacidades en un esfuerzo titánico de rebeldía continua y admirable. Saben que tienen que estar muy preparados, que su profesión es la llave.
Porque si de las empresas depende lo que somos, de las escuelas depende lo que queremos ser.
Porque es cuando un profesor cierra la puerta de su aula y se enfrente al reto de enseñar a aprender a sus alumnos, cuando está revolución cada día, cada hora, conecta con su verdadero potencial.
Y es imparable. Es una revolución que dignifica la conciencia humana, dota de contexto a nuestra capacidad de ser mejores, genera ese pegamento respetable que se llama integridad. Es en un aula, en ese espacio concreto del universo conocido, en ese lugar aparentemente insignificante pero replicado por toda nuestra geografía, donde cualquier oportunidad y poder real de cambio adquieren su auténtico sentido. Un profesor es hoy quizás el agente de cambio con mayor responsabilidad que yo conozco.
NUESTRA APUESTA: APRENDER A APRENDER
Existen muchas aproximaciones al cambio desde un punto de vista pedagógico. Hemos hablado de ellas en varias ocasiones pero quizás en estos dos artículos el lector puede encontrar orientaciones concretas sobre ello:
Todas estas aproximaciones están basadas en disfrutar mientras se aprende, en no limitar sino facilitar el aprendizaje. Por eso me siento afortunado cuando un grupo de agentes de cambio educativo me ofrece colaborar en el fomento de la competencia clave de nuestro tiempo: aprender a aprender. Es esta competencia una llave para todas las demás de nuestro tiempo. Quien apuesta y se capacita en ella -como soñaba la madre o el padre de nuestra historia- lidera su propia felicidad y la de otros. Y es -créanme- una destreza que los mayores todavía con seria dificultad estamos descubriendo. Lo veo a diario. En mis propias relaciones con los otros y en las de los otros. Veo una tremenda confusión, a una gran cantidad de almas que vagan desorientadas. Y esto es -de verdad lo que creo y me incluyo- porque…
No sabemos aprender. Sabemos memorizar y copiar, sabemos insistir y protestar, sabemos atacar y defender. Nuestras sociedades y sus instituciones son un reflejo de todo esto que sabemos hacer bien. Pero no sabemos aprender. No sabemos hacer que prevalezca la comprensión antes que el miedo, no sabemos hacer uso del amor, no sabemos aceptar la realidad y siempre andamos defendiendo aquella que queremos. Mi definición de una persona civilizada es la de alguien que acepta y defiende lo que para todos es, como la única vía necesaria para diseñar lo que para todos puede ser. Y esto -miren el parlamento y la televisión- no sabemos hacerlo demasiado bien por el momento. Sin duda necesitamos aprender a aprender.
Sin embargo veo que muchos compañeros y directivos de empresas se dedican por encima de muchas otras cosas a mejorar destrezas secundarias como el liderazgo, la comunicación o la motivación. Todas ellas no representan cambios trascendentes. De acuerdo a mi experiencia, solo vienen cuando se han cultivado otras. Solo cuando alguien sabe mantener un diálogo, aprender, respetar al otro, aceptarle y aceptarse, es cuando podemos empezar a hablar de cambios trascendentes. Y a estos cambios a los que nos estamos dedicando desde la iniciativa. Son competencias básicas difíciles de vender pero altamente beneficiosas para las personas y las organizaciones.
Nuestro deber es aprender a aprender con aquellos que quieren aprender. Porque nosotros nos estamos ocupando de la realidad de hoy y ahora. Mientras llega ese muchacho que hace soñar a su padre o a su madre, nosotros todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Desde la iniciativa tan solo intentamos ser la respuesta a esa pregunta de ese padre o madre ejecutivos «Hasta que llegue mi hijo donde yo estoy, ¿qué hago mientras tanto?
Es ente periodo de transición, donde está nuestra atención diaria. Lo que hacemos en cada intervención es intentar que aquello que ves en este video, sea tal vez posible en tu trabajo. Porque como vas a ver, aquí no solo se habla de una escuela, se habla de gestión de personas y expectativas, de realización, de adaptación al cambio, de autonomía, de madurez emocional, de respeto y convivencia. Este no es el único colegio ni lugar donde esto ocurre, pero creo que puede ser un buen resumen de lo que nosotros pensamos que queremos ser 🙂
Capítulo 1: Escuelas de Inteligencias Múltiples from David Fernández on Vimeo.
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por David Criado | Mar 22, 2014 | DESARROLLO PERSONAL
He de reconocerlo. A veces tengo la vertiginosa certeza de que hemos perdido completamente el norte solo por el hecho de no dejar de buscarlo. Hoy expondré un sencillo razonamiento para ejemplificar el nivel de idiotez al que cada día somos -me incluyo- capaces de llegar. Interiorizarlo hará mucho por ese sentimiento de humildad que muchas nuevas corrientes tienen olvidado.
En el mundo de las organizaciones creo que es necesario hacer una sencilla reflexión. Sobre todo en un momento en el que no dejo de ver equipos y personas que desean nacer de nuevo y se plantean el sentido de las cosas.
Sinceramente, no nos vendría nada mal que muchas de las personas que en la actualidad trabajan en nuestras empresas recapacitarán acerca de algo tan sencillo de comprender como lo siguiente:
Responde a esta pregunta:
¿INVERTIRÍAS EN UN PROYECTO CON LAS SIGUIENTES CARACTERÍSTICAS?
- Un proyecto heredado que su impulsor no ha decidido emprender por sí mismo.
- Retorno de inversión no garantizado desde el origen
- Impuntualidad crónica en cada uno de los hitos del proyecto
- Falta de objetivos definidos
- Ausencia de roadmap concreto
- Inconsistencia de discurso
- Falta de control sobre todas las actividades del proyecto
- Indeterminación de responsabilidades por tareas
- Incapacidad para fijar un plan de comunicación efectivo
- Ausencia de cadena de mando y motivación intrínseca
- Falta de misión, visión y valores
- Desconocimiento de la propia persona acerca del mercado, los procesos y el entorno
- Elevado número de competidores en la misma situación y condiciones
- Constante ausencia de posibles clientes que compren el proyecto salvo el impulsor del mismo
- Incapacidad de la propia persona responsable del proyecto para controlar su naming y branding
- Mayoría de decisiones acerca del proyecto dependientes de factores ajenos al impulsor
- Falta absoluta de seguridad en todas las fases del proyecto
- Errores garantizados desde el inicio
- Entorno profesional inadecuado para el desarrollo de negocio
Hasta aquí -entre nosotros- nada de lo expuesto parecería realmente serio para cualquier ejecutivo medio. Quiero decir que ningún manager educado en cualquiera de las actuales escuelas de negocios y grandes edificios del management, apostaría por un proyecto de tipo similar al que acabo de describir.
Este el proyecto que acabas de descartar:
VIVIR
Algunas veces pido a las personas que acompaño que se imaginen que su organización, su equipo o su proyecto es una persona con una edad determinada y unas necesidades asociadas a esa edad. Sea un recién nacido, un adolescente o un anciano, todas las organizaciones son -así lo creo- organismos vivos. No me centraré en la complejidad o sencillez de estos organismos sino en que para mí es evidente que todos están vivos.
Salvo raras excepciones una vida es un proyecto de largo recorrido. Por lo general todo el mundo nace para durar un tiempo. Por lo general la fecha de caducidad de una vida nunca está clara. Una persona suele ser un organismo completamente inteligente que se va deteriorando con el paso del tiempo. Me refiero tanto a la persona como a su inteligencia. Al término de este tiempo, cuya duración exacta es ineludiblemente una incógnita, la persona -al menos tal y como la hemos conocido- desaparece.
Aunque el lector conoce que existen numerosas interpretaciones alrededor de los hechos que acabo de exponer, acordemos que la más extendida es la siguiente lectura lineal de los acontecimientos:
- PRIMER HITO: Una persona se incorpora a la vida no se sabe exactamente cuándo. Es decir, nadie puede saber con precisión cuando viene. A este hito se le denomina «nacer»
- SEGUNDO HITO: Una persona se mantiene en la vida durante no se sabe exactamente cuanto tiempo. Es decir, nadie puede saber cuándo se va. A este hito se le denomina «vivir»
- TERCER HITO: Una persona deja la vida en no se sabe exactamente qué momento. Es decir, por lo general nadie puede tener la certeza concreta de cuándo abandonará. la vida ni él ni las personas que le rodean. A este hito se le denomina «morir»
Por hacer un breve repaso de la jugada este sería el proceso: NACER >>> VIVIR >>> MORIR
En otras palabras, el proyecto VIVIR no pasaría ni por asomo de la primera ronda de financiación, de los primeros dos minutos ante un comité de expertos, del primer vistazo en una mesa de contratación ni de la primera media hora de cualquier auditoría. VIVIR en términos de gestión, no parece nada serio.
Si tú fueras el jefe de proyecto del proyecto VIVIR, sería un tremendo marronazo. Y sin embargo, amigo/a, ya lo eres.
Si formaras parte de ese comité de inversores, probablemente no invertirías en el proyecto. Y sin embargo, amigo/a, ya lo haces.
ALGUNAS IMPLICACIONES DERIVADAS
Si eres de los que no hubiera invertido en el proyecto, lee esto e intenta extrapolarlo a tu negocio y vida profesional. Hazlo por mí, por tí y por todos tus compañeros tal y como lo hacías jugando al escondite inglés:
- La vida no se hizo para comprenderla por completo sino para vivirla por completo. Tu organización -que es algo mucho menos importante que la vida- tampoco se hizo para comprenderla por completo sino para vivirla por completo.
- Vivir no parece a priori algo muy serio pero es lo único fundamental para todo lo demás. Tu organización, tu equipo o tu proyecto -que son algo mucho menos importante que la vida- puede que no te parezcan algo serio o respetable pero son lo que son y todo lo que tienes. Nadie dejaría de vivir por pensar que la vida no es algo serio.
- Las personas nacen, viven y mueren sin necesidad de tener un enorme plan prestablecido en el infinito curso de la historia. Si te obsesionas con el control de una realidad mucho mayor que tú o con la previsión de un futuro que no existe, solo puedes obtener locura o frustración. Aplica esto a tu trabajo.
- Lo único que puede salvarte de la locura se llama aceptación. Es un proceso consciente que implica respeto por la vida. La tuya y la de los grupos, personas y entornos en los que te desarrollas.
- Si quieres ir lejos, aprende a ir lento. Los cambios en cada hito de la vida no suelen ser repentinos por naturaleza. En el siglo V a.C lo más parecido al Doctor House era un hombre llamado Hipócrates. Él decía que los cambios rápidos no eran buen síntoma. Más de 2500 años después, nadie ha podido refutar la siguiente afirmación médica: «Los cambios que se verifican en todo el cuerpo pasando rápidamente del calor al frío o mudando súbitamente de color, denotan que la enfermedad ha de ser larga.» Ningún atleta profesional que compita con toda su capacidad en una carrera de 100 metros lisos podría aguantar a ese ritmo más de 20 metros más.
- Todo es empezar. Cualquier corredor de fondo sabe que es más sencillo pasar de correr una media maratón a una maratón que pasar de no correr nada a correr una media maratón.
- Lo más importante son los cierres. Por mucho que hayas tenido una existencia respetable y placentera, una enorme mancha al final de la misma puede desteñir el manto completo de una vida.
- El entusiasta inconstante no sirve de mucho. Si uno solo se centra en nacer pero luego se olvida de vivir puede que la muerte llegue todavía más temprano. He visto casos similares en organizaciones.
- La vida es siempre suficiente. Uno puede estar insatisfecho con la forma en que a él o ella se le presenta la vida pero sería completamente ridículo estar insatisfecho con la vida. La vida simplemente es. En una organización esta es exactamente la diferencia entre lo que forma parte de nuestro área de responsabilidad y lo que no.
- No lo entendemos pero la vida es por sí misma perfecta. El ser humano es un animal conceptual, necesita tangibilizar y comprender. Tanto que a veces inventa e idea para poder hacerlo. Esta es nuestra tremenda condena pero también nuestra belleza.
Estas son unas sencillas instrucciones para nacer de nuevo. El solo hecho de entenderlas creo sinceramente que representa un nuevo nacimiento.
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por David Criado | Feb 22, 2014 | DESARROLLO PERSONAL
EN DEFENSA DE LO SENCILLO
¡Beeeeeeeeeee! Sirva este balido inicial largo como reivindicación ante los continuos insultos que ustedes los humanos nos profieren. Mi nombre es Bali y soy una oveja merina. Represento una indignación extendida en nuestra especie. Durante miles de años hemos permanecido balando y pastando en sus respectivos campos y rediles. Pero estos últimos siglos ustedes se han pasado de la raya. Alguien de nosotras tenía que hablar ¡porque ya está bien!
Quiero comenzar exponiendo que estoy realmente orgullosa de nuestra especie. Fuimos un animal salvaje hasta que el Hombre nos cogió de las grandes estepas y valles fluviales, nos cruzó a su antojo y nos llevó a sus casas. Desde entonces nunca hemos hecho mal a nadie ni necesitado mucha comida ni cuidado. Damos leche y buena lana y también parimos buenos corderos que ustedes luego sacrifican y se comen. Y lo hacemos en apenas cinco meses cuando ustedes necesitan nueve, vagos. Sabemos bien que emplean de nosotras hasta la piel una vez muertas. Últimamente hasta nos clonan. Y créannos, esto no nos molesta en absoluto. Nosotras hemos elegido estar, pacer, tener una vida tranquila y esto implica cierto tipo de renuncias. Lo que nos incomoda de verdad son sus modales.
De acuerdo que somos un animal asustadizo pero si ustedes se fijaran por una vez en su vida en otra especie o cosa que no fuera lo humano, todos los animales nos asustamos al verles. Ustedes son tan egocéntricos que ni siquiera se dan cuentan y nos persiguen. Pero sin que ustedes hagan nada, cualquiera de nosotros huye. Y me fascina que todavía se pregunten el por qué. A aquellos animales que no les hacen caso, ustedes los llaman salvajes. A los que sí les hacemos caso, ustedes nos llaman idiotas. Esta es la agradable condición humana. Pero ¿acaso hay derecho a este trato?. ¿Quiénes caminan sobre dos extremidades? ¿Ustedes o el resto del planeta?. Maldita sea, y por tanto ¿quienes son los idiotas y salvajes?. Son ustedes los que durante miles de años fueron alejando su cabeza de la tierra mientras se erguían buscando una realidad diferente a la inmediata. El resto de los animales y de plantas aceptamos la realidad tal y como es y permanecimos cerca de la tierra, en eso reside nuestra grandeza. Son ustedes los que mastican una sola vez la comida y generalmente muy rápido y de forma inconsciente. Nosotros la masticamos y luego la rumiamos para aprovechar todo su valor.
Ustedes dicen que es fácil engañarnos con facilidad y también que seguimos mucho la corriente sin apenas protestar. Y yo digo ¿y a ustedes qué demonios les importa? Si no saben comprendernos, ¿por qué se meten una y otra vez con nosotras? ¿Quién ha creado el holocausto y las tertulias políticas por televisión? ¿Quién está devastando el planeta sin control? Dicen que somos fáciles de controlar pero no pueden negarme que ustedes son muy fáciles de descontrolar. Tremendamente más fáciles que nosotras en este sentido. Cuando alguien tranquilo, que no hace mal a nadie, se limita a atender y vivir en paz, ustedes le llaman oveja. ¿Pero qué necesidad tienen de estar todo el día comparando? Ustedes son el único animal del planeta que es capaz de matar por algo diferente a la supervivencia, ¿y acaso creen que cuando vemos a una de nosotras haciendo el bruto por el campo la decimos «Eres una ser humana»? ¡No! Porque vivimos bien, porque no necesitamos mirar a otras especies para valorar la nuestra. Por otro lado cuando alguien es «exitoso» y «respetable» ustedes le llaman águila o león. Aquí me detengo porque de verdad me parto de risa. Quiero preguntarte algo, lector: ¿Han visto ustedes a alguno de su especie aprovechando algo realmente útil de un águila o un león? Los vaqueros que ahora llevas, o tu jersey, o tus zapatos, ¿sabes que nada de eso está hecho de león o águila o nunca te has parado a pensarlo? ¿Alguna vez te has abrigado con una bufanda de plumas? ¿Cuando fue la última vez que bebiste leche de león? Y sin embargo para tí el animal exitoso y respetable es el león porque es fiero y se come al resto de animales. ¿Ese es tu modelo de referencia? ¡Lo que tú eres es un ser muy desagradecido!
Por otro lado, admiráis a animales que depende de nosotras. Nosotras bien podemos vivir sin todos vuestros depredadores admirables, pero ellos ¿de qué demonios iban a vivir?. Nosotras respetamos vuestra tendencia a la depredación continua, pero solo queremos deciros que no parece algo realmente sostenible. Un planeta de leones sería mucho más insoportable que uno lleno de ovejas. Y siendo ya sensata, ¿qué tal si aceptamos un planeta lleno de ovejas y leones y de todo lo demás sin intentar resaltar a nadie? Tal vez, humanos, ese es vuestro problema. No aceptar lo que ya es buscando siempre lo que queréis que sea.
EN DEFENSA DE LO SIMPLE
Todo este calentón viene de algo que realmente me ofendió el otro día. Estaba rumiando tranquilamente en mi redil mientras consultaba mi cliente de twitter. Y de repente me llega un retuiteo de un youtube de Fred Kofman. Que por cierto, luego dicen que nosotras seguimos la corriente, pero cuando en un rebaño, una oveja quiere llamar la atención, ninguna la escucha más que a otra. Si una dice BEEEEE todas lo decimos por si acaso. Pero ustedes bien que no paran de crear corrientes de pensamiento y personas a las que sí escuchar y a las que no. En un rebaño de ovejas todas son escuchadas e ignoradas de forma saludable, esto tal vez a ustedes les vendría bien. Perdón, sigo contando porque casi pierdo el hilo (pequeño chascarrillo de productor de lana). El caso es que me llega este video sobre vida, libertad y consciencia de Fred Kofman. Y me pongo a verlo y el tipo parecía simpático. Hasta que de repente cuenta el puñetero cuento sufí del tigre que se crió entre ovejas. Este es el maldito cuento:
Resulta que había una tigresa embarazada que tenía mucha hambre y vio un rebaño de ovejas. Se lanzó a ellas y logró alcanzar a una de ellas rezagada. La cazó, la mató y comenzó a comerla. Pero con el esfuerzo de la caza, comenzó a dar a luz con tan mala suerte que dio a luz a un tigrecito y ella murió. No si se ustedes lo saben pero los animales solo tienen miedo a los predadores cuando estos tienen hambre. Sin embargo cuando los predadores se han saciado, los animales pueden convivir unos cerca de otros sin problema porque ya no existe peligro. De este modo cuando la tigresa mató a la oveja y terminaba de comerla, el resto de ovejas volvió a pastar alrededor de ella porque era donde estaba la rica hierba.
El pequeño tigrecito que no conocía nada del mundo, se vio rodeado de todas las ovejas y sin ningún otro modelo el tigrecito se creyó simplemente que era otra oveja más. El tigre creció pensando que era una oveja y llegó un momento en que el tigre era adolescente. Hasta que un buen día otro tigre ya mayor vio este espectáculo de un tigre paciendo entre ovejas y consideró que esto era una deshonra para su especie. Enfurecido, el tigre adulto se lanzó corriendo desde la montaña y todas escaparon incluyendo el tigre joven que pensaba que era una oveja. El tigre adulto cogió entonces al joven y mató una oveja. El joven creía que le iba a matar como a su otra hermana y sin embargo le llevó a la orilla de un río y le dijo que se mirase en el reflejo. Arrancó entonces un trozo de carne de la oveja y se lo dió a comer. Para el tigre joven esto era canibalismo al principio pero pronto comenzó a gustarle el sabor de la oveja. Cuando ya la masticaba por completo, el tigre adulto le dijo «Y ahora vas a rugir» Y al principio el tigre joven balaba pero poco a poco comenzó a rugir más fuerte hasta que pegó un gran rugido de tigre.
Los sufíes dicen que ese rugido es el rugido de un ser humano que se da cuenta de quién es en realidad. Para ellos nosotros estamos en el mismo caso del tigre que crece entre ovejas y no se da cuenta de que es tigre. El Hombre es un terrible caso de personalidad equivocada. Vivimos como aquello que creemos que somos y no como lo que en realidad somos pero nuestra realidad es mucho más inmensa y gloriosa.
Seré claro… ¿pero qué mierda de cuento es este? ¿Osea que nuestra vida, dedicada a servir y convivir con el ser humano es mucho menos inmensa y gloriosa que la del tigre, dedicado dormir la mayor parte del tiempo, matar a veces a sus hijos para que no le roben el territorio y estar siempre rugiendo y acechando? Así que este es el modo en el que ustedes nos pagan miles de años de servicio. Puede que ustedes sientan que son un tigre que se cree una oveja. Pero esto no me impresiona para nada. ¿Qué por qué? Porque yo ahora mismo soy una oveja que se cree una oveja. Pero sigamos analizando el cuento… De modo que viene un tipo armando escándalo desde la montaña, sin respetar nuestra hora de la comida e imponendo la suya, sin tener en cuenta la hora de descanso del vecindario, asustando a seres de bien y pacíficos que no hacen mal a nadie, que además te han acogido y criado desde que naciste… ¿y el joven tigre le hace más caso a este vándalo que a nosotras? ¿Le convence más un breve discurso efectista que los últimos dieciséis años de su vida acogido y rodeado de cariño y afecto? Pues si me permiten ustedes… ¡Que le den! ¿Y este es el cuento con el que se identifican ustedes? Déjenme decirles algo:
Esta es su forma de entender la vida: Por lo que entiendo, y lo que nosotras vivimos cada uno de nuestros sencillos y humildes días, ustedes creen vivir dormidos durante mucho tiempo hasta que llega un día en el que rugen y despiertan. Viven buscando ese rugido y cuando lo encuentran parece que ya está todo hecho y nadie puede ya decirles nada. No viven porque permanecen vivos siendo algo que «no son» esperando llegar a ser lo que «verdaderamente son»
Esta es nuestra forma de entender la vida: Nosotros nacemos ovejas y moriremos ovejas. No hay más. Estamos y somos como ovejas. Rumiamos, pacemos, dormimos, miramos, oímos como ovejas. Disfrutamos siendo ovejas durante nuestros veinte años de vida. No vivimos esperando llegar a ser ovejas. Ustedes nos han dado diferentes nombres según la edad que vamos teniendo: Llaman cordera a las que tienen de 0 a 8 meses, Borrega a las que tienen de 8 meses a 1 año, Primala, de uno a dos años, Andosca, de 2 a 3 años, Trasandosca, de 3 a 4 años, y oveja Cerrada, a partir del quinto año. Pero esto es un invento humano. Nosotras siempre somos y nos llamamos ovejas entre nosotras. Somos ovejas. Punto. Vivimos disfrutando nuestro balido, no buscándolo. No veréis en nosotras ningún síntoma de estrés, frustración o miedo que no sea generado por vosotros.
Esto es todo. Desconozco si os sirve o no. No se si es liderazgo o no. Nada nos atrae más que el sentido común y el hábito. Puede que no sea una útil lección o una sofisticada metáfora. Pacemos, nos reproducimos y dormimos. Nos cuidamos entre nosotras y nos duele si alguna es sacrificada aunque lo soportamos por el bien común. No molestamos a nadie y dejamos en paz al resto de animales y las cosas. Nuestra existencia puede parecer simple porque sencillamente lo es. Esto es lo más complicado de nosotras. Pero verdaderamente esta es la esencia de la vida.
Agradezco al autor de este blog, un auténtico hermano ovejero, que haya servido de altavoz a nuestras reivindicaciones para el Hombre.
Nota: Para encontrar la diferencia entre sencillo y simple, el autor del blog recomienda el artículo de Alfonso Romay Diferenciando entre sencillez y simplicidad. Gracias a él y a Ángel Madero por la conversación al respecto.