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Como decíamos hace unos días, el valor de las cosas puede ser intrínseco o extrínseco. Esto es tan determinante como tu capacidad de comprender y ponerte en la piel de los demás. La perspectiva es la consecuencia de tener buena empatía. El reconocimiento, aprovechamiento y fomento del valor,  también son claves para emprender el día a día y entiendo que cualquier negocio. 🙂

Conversación con un taxista el otro día:

YO: – La verdad es que comprar un coche es la peor inversión que puede hacer una persona. Nada más salir por la puerta del concesionario pierde un 50% de valor, es un gasto de mantenimiento continuo y su vida útil es tremendamente corta

TAXISTA: -¿Y usted me dice todo eso y se dedica a implantar tecnología? En casa me tengo que actualizar el ordenador cada dos días y hay un sistema que hemos implantado hace dos años que ahora parece que no sirve en la cooperativa.

YO: – jajajajaja Perdone, pero es que tiene razón en parte. Lo que genera valor no es la tecnología, que tiene un nivel de obsolescencia de los más elevados, lo que genera valor realmente es lo que se consigue aplicando esa tecnología: conocimiento, ahorro de costes, negocios derivados,…

TAXISTA: – Igual que yo. Mi coche no vale nada ahora mismo pero si no existiera no podría usted ir rápidamente y cómodo. Mi instrumento no vale nada, no le ofrezco mi coche, le ofrezco llevarle en él a su destino y en el menor tiempo.

YO: – Realmente sí, es exactamente igual. El valor de mi empresa no es el producto sino el servicio. Nosotros instalamos y acompañamos a los clientes para que cubran su necesidad. La gente que lo está pasando mal ahora es la que se dedica a los productos, de hecho cada vez más fabricantes se dedican también a prestar servicios en tecnología. La competencia en producto es tangible y es muy alta, en servicio a menudo es intangible a corto plazo porque se trata de vender conocimiento, actitud, método. También es alta la competencia pero las posibilidades son amplias.

TAXISTA: – Igual que yo. En mi cooperativa somos 41 taxistas, tenemos una buena flota pero no vendemos los coches, vendemos el servicio: cercanía, rapidez, calidad, compromiso. Si se le queda un móvil en el coche, yo se que es suyo y se lo llevo a la oficina; si no tiene dinero le cobraré el próximo día porque se que le voy a ver o le puedo cobrar con datáfono que todos le tenemos incorporado. Sabemos a dónde va antes de montarse y una centralita llama por GPS al coche mejor localizado para que tarde menos en llegar. En cinco minutos le vamos a buscar, en 20 está en su destino. Si no cumplimos, nos quitáis el contrato. Si cumplimos, seguimos contentos todos.

YO: – Sí, en definitiva es exactamente igual. Pare allí, déjeme el volante y móntese detrás si quiere.

TAXISTA: – jajajaja No, déjelo, acabo de empezar.

YO: Me parece lo mejor, no tengo ni idea de llevar un coche

TAXISTA: jajajaja Ni yo de ir a reuniones ni de tecnología

YO: … pero le comprendo, ¿eh?

TAXISTA: Ya, ya, yo a usted también…

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