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reloj“Supongo que esto es otra causa perdida, señor Paine. Ustedes no saben nada sobre causas perdidas pero el señor Paine, sí. Una vez dijo que eran las únicas por las que valía la pena luchar. Y luchó por ellas en una ocasión. Por la única razón que todo hombre debe hacerlo y por una pura, llana y sencilla norma: AMA A TU PRÓJIMO. En este mundo de hoy lleno de odio el hombre que cumple ese precepto es digno de confianza. Usted conoce ese precepto, señor Paine. Y yo le admiraba por eso igual que mi padre. Usted sabe que ha luchado por las causas perdidas con más fuerza que por muchas otras, incluso moriría por ellas como lo hizo el hombre que ambos conocimos, señor Paine. Cree usted que estoy vencido. Todos piensan que estoy vencido. Pues bien, no lo estoy y voy a quedarme aquí para seguir luchando por esta causa perdida. Aunque en esta cámara abunden las mentiras como estas y los Taylor y todos sus ejércitos entren en este lugar. Porque alguien me escuchará.”

Palabras del senador Smith en Mr Smith goes to Washington (Capra, 1939)

 

Tenemos vida y tenemos esperanza de vivir. Pero uno no tiene nada si no se dedica el tiempo suficiente. La única forma real y estable de generar compromiso en los otros es formular tu compromiso personal.

Mi nombre es David Criado y en este momento estoy en el ejercicio de la palabra. Este es el mayor honor al que todo hombre aspira: Ejerzo mi libertad de expresión en esta noble tribuna y tu me escuchas. Es un acto limpio y puro de conciencia. Cuando un hombre habla, se dice que toma la palabra. Cuando un hombre se compromete, se dice que la da.

Esto es lo que hoy tengo que decirte:

 

MI FE

Creo en la vida. Tal y como es, me basta. No creo en las personas que intentan escapar de ella. Tampoco en las que intentan convencerme de otra cosa.

 

MI HONOR

Uno tiene que decirse “Me he equivocado” y también “Aquí estoy yo y este es mi sitio”. Uno tiene que cuidar de la gente a la que ama y también dejar que otros le amen. Uno tiene que elegir su punto de partida, empezar a tiempo por sí mismo para otros, tomar las riendas de su propio sueño y serlo. Uno tiene que saber decir adiós, dejar de caminar por un momento y caer rendido disfrutando del descanso.

Me he equivocado. Nada de lo que hice estuvo desprovisto de sentido. Y sin embargo hice daño a otros. Cualquier guerra lo es por los heridos. Si yo estoy aquí es por aquellos a los que serví pero también por mis caídos. Nada de esto me impide mirar hacia delante. Soy responsable de hacer daño a otros de la misma manera en la que ellos quieran serlo de su propio sufrimiento.

Aquí estoy yo y este es mi sitio. Puede que a ti no te sirva mucho. Yo sin embargo he luchado duro para llegar a esto. He respetado tan solo un principio: No me rendí a mí mismo para no rendir a otros.

El perdón no es una palabra ni tampoco un privilegio. Es una responsabilidad propia que se ejerce a diario. Ningún perdón de ninguna otra persona será tan importante para tí como el que logres concederte. Ni todo el mundo repleto de perdón sería suficiente para aquel que no sabe perdonarse. No es el viento sino el cuerpo con respecto a él, el que ejerce resistencia.

 

MIS ACTOS

Se que la vida nunca fue una película de Capra. Lo que marca en mí la diferencia es que yo trabajo para que lo sea.

También se que te encantaría mejorar. Hay cosas de tu pasado que tal vez no hubieras hecho. Y me miras esta noche y me preguntas “David ¿qué hago para borrar aquello?” Yo te miro a los ojos y respondo “Tal vez no debas hacerlo. La mejor manera de lograr que tu pasado sea glorioso es trabajar para que tu presente hoy lo sea. Y que, pasado el tiempo, al echar la vista atrás lo sientas digno y verdadero, algo tuyo y poderoso. Así es como yo vivo.”

Yo tampoco se vivir. Improviso. Hay terrenos muy concretos de mi vida en los que me permito tener ciertas certezas. Pero el resto de momentos, para las cosas realmente importantes, yo improviso. Últimamente incluyo un capítulo dedicado a este particular en mis propuestas.

 

MI PALABRA

Creo en mí. Tal y como soy me basta. No creo en las personas que intentan escapar de sí mismas. Tampoco en las que intentan convencerse de otra cosa.

Esto es todo cuanto hoy quería decirte. Y aunque concluya, ahora es cuando empieza mi palabra. Porque hasta ahora yo he tomado la palabra y solo ahora te la doy.

 

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