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El camino del amor consciente

El camino del amor consciente

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“Amar no es solo querer, es sobre todo comprender”

Françoise Sagan, escritora

 

Desde hace poco vuelvo a pertenecer a ese grupo socialmente controvertido de gente soltera de más de 30 años. Como siempre desde hace cuatro años, sufro, aprendo y disfruto mucho de lo que me ocurre a partes iguales y muy sanas. Aún así cuando perteneces a este colectivo, no tardan en aparecer personas preocupadas en tu entorno. Su inconsciente, los estímulos educativos que condicionaron su forma de ver la vida y su naturaleza egoica les hace pensar que cuando una persona de más de 30 años está soltera “algo ha pasado” o que “esta persona no está bien”.

Sin obviar el hecho de que en algunos casos pueden estar en lo cierto, en el sustrato de este pensamiento que condiciona su conducta, subyace y reposa la creencia irracional -inexplicable para mí y para la propia historia de mi vida- de que todas las personas en pareja están bien y de que todas las personas solas están mal. Todo esto ocurre muy rápido, a un ritmo casi imperceptible, en el cerebro interno de las personas (amigos, familia, compañeros,…) y en un contexto en el que la gente que te quiere comienza a tener hijos y a atesorar relaciones de algo más de diez años.

A este gente que me quiere, a la que me quiso y a las personas que se cruzarán a partir de hoy en mi vida, va dedicado este artículo. Comenzamos.

 

AMOR ROMÁNTICO EGOICO y el AMOR CONSCIENTE

Es importante comprender que el amor consciente puede ser un tipo de amor romántico pero nunca un amor romántico egoico. Este último tipo de amor es el más extendido en nuestra sociedad y por eso a menudo, a algunos nos cuesta tanto dar con esa persona que nos complemente. Digo “complemente” porque nadie tiene que venir a completarnos, ya nacimos completos. En esto del amor consciente, olvídate de esa media naranja, naciste entero o entera.

Por otro lado, en el amor consciente la responsabilidad de estar satisfecho con mi amor por otra persona no es de la otra persona, sino mía. Alguien que viva el amor consciente no busca que la otra persona se transforme en lo que quiere, sino simplemente sentirse conectado con la otra persona. Mi compañero Borja Vilaseca habla de ello cuando utiliza el término PAREJA CONSCIENTE y basa a este tipo de parejas en cuatro características:

  • Cama (se entienden y se sienten conectar a nivel físico),
  • Cabeza (son sus mejores amigos con los que comparten lo que son y se sienten escuchados y equilibrados en este sentido)
  • Corazón (sienten amor mutuo  y se respetan sin generar dependencias o independencias insanas sino interdependencias)
  • Consciencia (comparten un mismo modo de entender la vida, sus pasiones, la realidad que quieren construir y les rodea, aún siendo personalidades totalmente diferentes.

Para lograr sentir y vivir el amor consciente, es necesario que el lector o lectora comprenda que el amor consciente no es atracción física o mental, tampoco enamoramiento, sino una fase que viene después de estas dos primeras y que habilita al mantenimiento y cuidado de las relaciones de pareja. Es frecuente en nuestras sociedades, fruto de una cultura Disney, Hollywood y happy flower que a todos a menudo nos conquista, creer que el enamoramiento es amor cuando se trata tan solo de la primera fase en la que dos personas se quieren conocer. El amor consciente, sin embargo es esa fase que ocurre cuando dos personas se conocen. En mi experiencia, pretender que la segunda preceda a la primera es un desastre y pretender que la primera sea siempre la única, es otro desastre de proporciones aún más descabelladas.

 

LO QUE USTED BUSCA DE ESTE ARTÍCULO

Por tanto, si usted busca en este artículo a su príncipe o su princesa Disney, abandone toda esperanza y siga persiguiendo -si así lo necesita- ese fantástico ideal que usted tiene en su cabeza y nunca llega. Deje de leer este artículo en el siguiente punto y aparte y persiga a su príncipe o princesa una y otra vez hasta la extenuación, hasta que su cantidad de heridas le impida reconocerse ante un espejo. Sin duda puede que usted esté en ese momento masoquista en el que uno necesita doler y dolerse, y el sufrimiento -sin duda- también hay que vivirlo. Si ese es su momento, que nada ni nadie le impida seguir estando equivocado. Desde su área de responsabilidad, por favor si cree con certeza que ese es su momento, elija seguir buscando lo imposible. Continúe haciendo depender su felicidad de otro, siga enganchado al néctar de querer que otros se sientan responsables de que usted no sea feliz, beba del elixir somnífero y el placer perpetuo de seguir echando balones fuera sin la aparente necesidad de buscar gol. Se lo ruego, insista y sea tozudo. No escuche la llamada de la razón y ríndase al efecto halo de la pasión febril y desbocada. Deambule, vague, camine azaroso, busque una y otra vez a su príncipe o princesa. Caiga tantas veces como a usted le resulten necesarias. Disfrute del barro y las heridas. Usted tiene ese derecho. Porque todo eso que usted está viviendo ahora muy posiblemente le ayudará en un futuro a saber que no quiere vivirlo. Y eso, amigo o amiga, ya será un enorme paso.

Si por el contrario usted ha vivido ya todo lo anterior y busca en este artículo algo diferente, continúe leyendo. Lo disfrutará. Este artículo habla de la rentabilidad ilimitada del amor consciente. Hacia sí mismo y hacia otros. Si a usted esto le interesa, bienvenido -lector o lectora- a esta que es su casa.

 

QUÉ ES EL AMOR CONSCIENTE

El amor consciente es una enriquecedora forma de comprender la vida. Te rodea para abrazarte y a la vez te impulsa desde dentro. Mantiene vivo el niño que hay en ti desde el adulto que sabe lo que hace. Es semilla y fruto de las buenas cosas que te puede regalar tu vida y que tú mismo puedes generar en ella. El amor consciente es calidad de vida y cantidad de aprendizaje.

Contra la idealización del amor de Disney (que solo habla de la fase de enamoramiento pero nunca de la convivencia), usted dispone de aproximaciones algo más realistas al amor como Shrek (y cualquiera de sus secuelas). En este tipo de películas animadas -que también aunque no lo crea hablan de amor- usted escuchará gases en todos sus tipos y formatos, verá mal y buen humor en sus personajes, enfados y alegrías, fealdad y belleza a partes iguales y en general una larga colección de sentimientos reales y humanos mucho más sanadora y digna que todo lo anterior. Porque de algún modo, esos productores de Hollywood se han dado cuenta de que esa idea del amor ideal era ya de todo punto insostenible y rancia. Por eso en este tipo de películas -como en la vida- nada es blanco o negro sino más bien una gama de colores.

El amor consciente parte de estos tres hábitos poderosos:

  • La ACEPTACIÓN DE UNO MISMO. Usted es un portero poderoso que siempre tiene las llaves de su felicidad. Tiene derecho a mandar todo a la mierda si usted lo necesita, pero si lo hace interiorice que usted va dentro de ese “todo”. Si no lo hace, sea cual sea su momento, con independencia de todos los demás excepto de sí mismo, usted puede ser feliz. Haga estas cuatro cosas: Conozca los oscuros recovecos de su mente, aprenda a templar el ánimo, repose el pánico, y aprenda a amarse a sí mismo y a estar solo antes de amar a otros. Para conocer los oscuros recovecos de su mente, lea, estudie y practique los avances en materia de psicología, sociología y filosofía. Pida apoyo si lo cree necesario. Para aprender a templar el ánimo, recuerde los cuatro temples del haiku: SABI (soledad, desapego, quietud), WABI (reconocimiento de su esencia sin ambición), AWARE (resonancia y paso del dolor al vacío), y el maravilloso YUGEN (acceso al misterio). El amor consciente -lector o lectora- es pura resonancia en usted mismo y en otros que le otorgará el acceso al gran misterio.
  • La DISCIPLINA Y ENTRENAMIENTO CONSTANTES por y para una vida significativa. Esto es, el compromiso y esfuerzo sinceros para ser valientes y elegir AMOR en vez de MIEDO, para permitirnos poder ser felices aún sabiendo que podemos estar tristes. Decía el maestro Aristóteles -y procuro no olvidarlo- que la excelencia no es lo que una persona alcanza sino lo que hace cada día, de modo que la excelencia no es un acto a lograr sino un hábito a practicar. Si usted quiere disfrutar el amor consciente no lo busque, provóquelo a diario. Establezca rutinas de amor consciente, pequeños hábitos o prácticas que le ayuden a conectar con lo que quiere ser. Sea inasequible a su propio desaliento.
  • El RESPETO POR LA NECESIDAD DEL OTRO a partir de una forma de comprender la vida desde la diversidad y el aprendizaje. Desligue su necesidad de ser amado de la dependencia a otros, disfrute de lo que ocurre ahora, no rememore ni compare, no proyecte ni ocupe en planificar a largo plazo la mayor parte de su tiempo en esta vida. Respete el momento y ritmo del otro, no imponga ni adoctrine, no avasalle ni convenza. Simplemente comprenda e intente ser usted mismo ante el otro. Quiérase mejor y sea más fiel a su esencia, respetando y apreciando también la existencia de esencia en el otro.

 

LAS FASES DEL AMOR CONSCIENTE

Son a menudo simultáneas, pero tal y como yo las he vivido una y otra vez son estas:

  • Ten claro quien eres.

Aquello que eres no es un nombre, sino algo parecido a esto…

Varón. Castaño. Imperfecto universal. Material conductor desde hace treinta y tres años. Feliz desde hace cuatro para siempre. Incluye autoestima. Buen corazón, usado, elástico, dureza 4. Alma vieja, en completa formación. Atractivo. Inteligente. Sensible. Experimentado y sorprendido. Come, duerme, ríe, llora. Equilibrado y sorprendente. Saludable. Seguro. Sin interruptor externo de encendido o apagado. Culpable de lo que hago, no de lo que hagas. Diurno. Tranquilo con muchas ganas de serlo. Apasionado. Conversador. Único sin ser distinto. Quiere ser padre, no necesariamente contigo ni tampoco hoy o mañana. Sin dependencias ni peajes, con heridas. Yo mismo a partir de todos los demás. No te busco porque no te necesito. Pero si te encuentro, te voy a celebrar. No tengo prisa. Ya he llegado.

Todo esto anterior es lo que soy. Y también, de esas raras personas que no saben aburrirse, que disfrutan de su soledad. No siempre he sido esto pero esto es lo que ahora soy. Por ello, si me preguntarse, qué me ha ayudado a vivir el amor consciente, yo te diría que siguieras siendo fiel a amarte primero a tí mismo, a pasar tiempo contigo sin pensar en los otros como foco de tus pensamientos, sino en tí como protagonista de la vida que quieres vivir. En este sentido, escribir, meditar y hacer el indio (en su sentido literal y extendido) han sido las tres cosas que más me han ayudado a apreciar el amor consciente.

 

  • Atrévete a disfrutar sin exigirte ni exigir a otros

El amor consciente hacia otra persona mola porque no es fácil. Pero mientras se construye o llega, creo que es insano y poco saludable no permitirte disfrutar de la amplia cantidad de oportunidades de ser consciente y celebrar lo que te ocurre sin necesidad de amar por completo a otra persona. Eliminar la exigencia a priori de tener que aceptar por completo a otra persona y sino no ser feliz, te hará relajarte, disfrutar y conectar con lo que te está pasando fuera y dentro.

Una vez que te atreves a conocerte y te trabajes durante un tiempo, lo que te pasa dejará de pasarte y empezaras a hacer que pase. No veras ya el conflicto ni la necesidad de mejora primero en otros y luego en tí mismo; sino primero en tí mismo y luego en otros. Te harás responsable de lo que te pasa. Te estarás habilitando a disfrutar lo que ocurre tal y como viene, entregándote a ello y alcanzando lo que mi maestro Anthony De Mello llamaba serenidad… “La serenidad consiste en colaborar incondicionalmente con lo inevitable”.

Cuando empieces a ser consciente del poder de la serenidad, dejarás de querer tener razón en tu vida para empezar a tener paz. En este momento -así lo he vivido y lo han vivido muchas personas en procesos de acompañamiento- te convertirás en un imán de experiencias placenteras. No las apartes. Mejor, lee esto que aquí sigue…

Cuando usted ya se haya conocido a sí mismo,  puede encontrarse en dos situaciones: tener o no tener pareja.

Si tiene pareja, mi consejo es que intente lograr el amor consciente en la medida de sus posibilidades y dentro de su área de responsabilidad. Le recomiendo especialmente hablar y compartir lo que lleva dentro con su pareja, y atreverse sobre todo a conocerla. Si no logra ni una cosa ni la otra o simplemente como resultado de ambas, ve que algo no le hace sentir bien después de un tiempo o mucho tiempo, tal vez deba tomar una decisión sobre su vida en pareja. Tiene derecho a darse cuenta de que esa persona es la persona que quiere junto a usted, y también tiene derecho a darse cuenta de que esa persona no es la persona adecuada. En cualquiera de ambos casos, haga lo que haga, no la engañe nunca; desapruebo por completo la infidelidad y la ocultación. Son a mi modo de ver, resortes que se activan solo cuando en una relación algo o todo no va bien.

Si no tiene pareja, hay dos complementos para el amor consciente que ya no solo tienen que ver con usted sino con su relación con otros, y que pueden ser perfectamente compatibles con su voluntad de vivir y aprender el amor consciente. La forma que yo más disfruto en este sentido, y que en mis breves periodos de soltero he podido disfrutar, es sin duda el sexo sano con personas con las que conectes. Para tener sexo sano, no sujeto a dependencias ni voluntades secundarias más allá de eso que está ocurriendo, es necesario -así lo he vivido- que ambas personas se encuentren en momentos similares.

En una famosa escena de la película Shakespeare in love, la duquesa de Essex tras acostarse con Shakespeare y perder su virginidad dice “De modo que había algo más maravilloso que los sonetos y las obras de teatro, incluso si son los tuyos” y Shakespeare simplemente responde “Sí, así es”. Para un sexo sano y consciente entiendo que cada tiene sus recetas. La mía consiste en dosis equilibradas de sentido del humor, relajación y aceptación. Por mi forma de ser esto equivale a hacer el ejercicio consciente de estar completamente AHORA sin que tu mente pueda ir a un lugar anterior o posterior a lo que ocurre. Esto es, no querer de tí ni de esa persona más de lo que pasa. En el caso del sexo sano se trata de disfrutar de todos tus sentidos y hacer volar de forma libre lo que eres junto a otro. En las sociedades occidentales actuales todavía no se ha superado por completo la barrera del tabú sexual, de hecho es ahora cuando estamos comenzando a hacerlo. Creo que esto hace que el sexo siga teniendo ese atractivo inherente a lo prohibido que nos hace vivir experiencias placenteras a corto plazo.

Otro complemento muy enriquecedor para el amor consciente, son las conversaciones significativas o poderosas con todo tipo de personas. Ya sea en el contexto de tu tiempo libre o tu trabajo, o en en el seno de tu grupo de amigos o contactos, hablar con alguien de algo y encontrar a una persona que sepa escuchar y quiera ser escuchada, es sin duda algo poderoso. Sentir esa conexión y ser consciente de la utilidad que ese tipo de relaciones tienen en tu vida, ha sido algo clave en mi vida. Por mi profesión, suelo tener muchas conversaciones significativas al cabo de la semana, pero encontrarme con este tipo de conversaciones en mis círculos de amigos o relaciones, sigue siendo para mí algo motivador y sorprendente.

 

  • Cuando practiques el amor consciente, no pierdas el foco ni caigas en tu trampa

Lo más seguro es que después de un tiempo, cuando ya estés a gusto contigo mismo y cuando tengas el calor y el amor consciente de tí mismo y de otra persona, te atrevas a dar un nuevo paso en tu vida. Recuerda cuando des ese paso que tu sistema de coordenadas en tu relación de amor con otro ya no es el mismo que era, y no vuelvas a caer en la tentación de idealizar o demonizar a la persona, o de querer vivir un enamoramiento continuo e irreal. Se fiel a lo que no quieres en alguien y valora lo que quieres. Permítete ser amado o amada, date el derecho a no sentirte bien en tu pareja solo cuando creas que ya lo has dado todo. Y recuerda, disfruta lo que ocurre porque también esto pasará.

 

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instrucciones para amar de nuevo

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POR QUÉ HABLAR AQUÍ DE AMOR

bosque rojoHace poco escribí un artículo titulado Instrucciones para nacer de nuevo que considero útil para replantearnos ciertas asunciones. Hoy utilizando un formato similar, quiero compartir mis pensamientos sobre algo llamado AMOR que los puñeteros hipsters y otras castas dicen que es un mainstream.

Respondiendo a la pregunta mental que ahora mismo te estás haciendo sobre qué hace un facilitador de cambio, desarrollo profesional y equipos hablando sobre amor, te diré joven lector o lectora dos cosas. En primer lugar que la mayoría de personas con las que hablo últimamente durante más de media hora, terminan compartiéndome problemas de pareja. Estamos rematadamente tocados en este aspecto y como afecta a gente de mi entorno y me afecta a mí, he pensado hablar hoy de ello por si ayuda. En segundo lugar, como no creo que la vida sea un conjunto de compartimentos estancos, creo que introducir esta problemática en foros profesionales, contribuye a humanizar un poco la salud de la red y de nuestros equipos.

Por todo ello escribo hoy sobre algo en lo que puedo ser el último experto de la Tierra, pero en definitiva experto. Hoy hablaré de AMOR y de una modalidad concreta del amor que es el amor entre una pareja de personas. Llamo personas a todo tipo de individuos, de género masculino o femenino, de todo tipo de razas y culturas, con todo tipo de orientación sexual y definición ética, desde el primer pueblo habitado hasta el último cuarto de ciudad en todas y cada una de las latitudes del planeta. Llamo personas incluso a aquellas que sobreviven a diario camufladas bajo pieles de lobo o de cordero. Te llamo a ti persona.

 

DESGASTE HISTÓRICO DE LA IDEA DEL AMOR

bosque3Actualmente vivimos un periodo de pobreza emocional, lingüística e ideológica en lo que respecta a la idea del amor. No quiero ser dramático o tremendista porque puedo vivir perfectamente con ello, pero es un hecho que hemos acotado mucho esto del amor a encontrar alguien con el que tener hijos y ser, en otras palabras, personas productivas.

Pese a los grandes esfuerzos de no pocas religiones, muchas escuelas de nueva conciencia y talleres de práctica emocional, es un hecho que un griego de hace 2500 años era mucho más capaz de identificar sus sentimientos respecto al amor de lo que cualquiera de nosotros hoy lo somos. Tenemos cuantitativamente cada vez menos palabras para expresar lo que sentimos y el significado de la palabra amor se ha desvirtuado por completo.

Copio aquí íntegramente la aproximación histórica de este deterioro que aparece en la espectacular y detallada entrada AMOR dentro de wikipedia. Recomiendo su lectura para una visión histórica del progresivo desgaste de la idea. Este es el párrafo más alarmante:

“El capitalismo sitúa a la sociedad dentro del marco de un proceso de producción. Con este marco, el amor se convierte en un elemento más de dicho proceso. Las empresas analizan al ser humano y buscan la forma de extraer de él la mayor cantidad de consumo, no dudando en utilizar el amor y el sexo como reclamo de un modo desnaturalizado y grotesco: la empresa evoca en el consumidor sentimientos amorosos y de deseo, pero su fin último no es buscar el amor ni el sexo por parte del consumidor, sino su dinero y su trabajo. Como consecuencia, se produce deshumanización al identificarse el amor a otro ser humano con el amor a un producto, ya que dicha asociación trae, inevitablemente, la asociación del propio ser humano con un producto”

En otras palabras, hemos cosificado el amor. Consumimos amor, no lo disfrutamos. Lo veo a diario en muchas personas que me rodean y yo mismo he sufrido las nefastas consecuencias.

Solo por citar una de tantas culturas antiguas, los griegos entendían que había cuatro tipos de dioses diferentes del amor todos ellos fases y momentos necesarios: Afrodita (la idealización y el amor instintivo), Agapé (el amor desinteresado y la comprensión del bien del otro), Storgé (el amor basado en el compromiso), y Philia (el amor fraternal, de afecto, de amistad). Además estaban Hera (el amor fiel), Démeter (el amor materno), y Dionisos asociado luego a Ludus (el amor como juego o diversión). Con estas ya he contado siete gradaciones cromáticas diferentes que tenían los griegos para hablar de todo lo que implica amor. Esta forma de entender la idea de amor desde la riqueza de aproximaciones era común en diferentes culturas de la antigüedad en cada continente.

El mensaje fundacional de esta iniciativa y de nuestro trabajo está basado en el AMOR en su sentido más amplio e inmediato. Para mí el amor es, a todos los efectos, un bosque salvaje como los que aparecen en este artículo. Es necesario que llueva y haga sol para que crezca y a menudo hay que vivir en la sorpresa sin necesidad de tenerlo todo claro. Hay tonalidades diferentes en cada etapa pero siempre existe la certeza de que todo aquello finalmente se renueva.

Hoy no obstante, como comentaba, quisiera hablar de un amor en concreto: el amor en pareja. En este tipo de amor cualquiera de nosotros, por muchos años de experiencia que tenga, es un aficionado. Creo útiles dos diferenciaciones básicas que a menudo se contraponen pero que considero complementarias:

 

DOS TIPOS DE AMOR PARA PAREJAS

Termino de ver Brief encounter (Lean, 1945), una revisión cinematográfica sobre la infidelidad con piano de Rachmaninov de fondo. Se diría que el film contrapone dos tipos de amor para parejas bien diferentes que hoy quiero formular:

  • El amor impulsivo (basado en la atracción, el impulso y el deseo) Suele ser un amor contrarreembolso. Es una proyección de mi voluntad en la voluntad del otro. La frase que identifica este tipo de amor es TE QUIERO. Es una oración emocional que cubre el recorrido en un solo sentido: del YO al TÚ. Representa la expresión de un sentimiento puro y simple, es decir, “me ocurre ahora mismo y aquí que quiero lo que tienes. Quiero por ejemplo tu atractivo, quiero tu boca y tu conversación, quiero tu presencia y compañía, quiero ahora tu calor” El lenguaje de este tipo de amor es enunciativo. Quiere esto decir que expresamos lo que llevamos dentro pero no nos ocupa su mantenimiento. Es un amor de disfrute, diseñado por nuestra capa reptiliana para el corto plazo. Es instinto de supervivencia y de satisfacción primaria. Se dice “Me gusta esta persona”, “Estoy enamorado/a de esta persona” o incluso “Me siento bien con esta persona”. Me interesa mucho estar con ella y abrazarla, darle una parte de mi vida porque me ha captado. Es una relación entre cazador y cazado que a menudo incluso se da en ambos sentidos. En esta cazería paradójicamente la persona experimenta ambos roles y es también la pólvora de su propia munición. Hay juego no verbal e intereses propios pero no suele haber reglas. Bien jugado, se llega al éxtasis y también se experimenta la caída. Quiero solo lo bueno que tú tienes y voy a hacer todo lo posible por disfrutarlo… Nada así dura nunca mucho tiempo. Este tipo de amor suele estar presente en el buen sexo, en el compañerismo del trabajo y el aprecio inmediato. No hace falta ser muy valiente para atreverse a querer así a alguien. Es algo natural y forma parte de lo que soy y lo que somos. Este amor sostiene la fuerza de gravedad entre personas. Cuando alguien que me atrae me ofrece y demuestra este tipo de amor, no siempre lo compro. Si lo compro, intento no tener una gran expectativa pero casi nunca lo consigo. De hecho creo que el que lo consigue, además de mentiroso es un mediocre.
  • El amor responsable (basado en el cariño, el respeto y el afecto). Es amor sincero e íntimo y una propuesta conjunta de gestión de nuestros miedos (al rechazo, al fracaso, al cambio). La pareja que comparte un amor responsable es también la forma más rentable y exitosa que conozco de transformar el miedo tóxico en miedo sano. Es una aceptación de mi voluntad, de tu voluntad y de NUESTRA voluntad. No proyecto, integro. Construyo algo a partir de mí y del otro. Trabajo para que me entienda y para entenderle. Juzgo porque no idealizo. Pero si juzgo, casi nunca acabo condenando. Amo porque hago y porque espero. Pero si hago, no espero y si espero, no hago. Tengo fe en lo que soy, en lo que es la otra persona y en lo que somos. Por eso para este tipo de amor no existen frases. Podría vivir sin él o ella pero elijo vivir con él o ella. Es decir, de entre todas las personas de la Tierra y entre ellas de todas las que yo conozco o haya conocido, ahora mismo te elijo a tí y además no solo elijo lo que tienes sino lo que eres. Cojo todo el paquete de tus bondades y maldades, de tus detalles y tus miedos, de tu cuerpo y lo que encierra, y decido que estaré aquí para cuidarlo. El lenguaje de este tipo de amor es demostrativo, es decir no solo expresamos lo que llevamos dentro sino que además de forma continuada lo demostramos (al otro y a mí mismo). No es que le de una parte de mi vida, sino que los dos compartimos las nuestras para generar una nueva común que redefine las propias. El buen amor responsable es para el amor impulsivo (la locomotora) como las vías del tren que son siempre necesarias. Es importante el tren pero qué poco corre y a qué pocos sitios llega si nadie se dedica a mantener las vías. Son propios del placer del amor real, los pequeños detalles y los gestos. Quiero lo bueno y lo malo que tú tienes y voy a hacer todo lo posible por disfrutarlo y ayudarnos a crecer. Hace falta ser MUY valiente para atreverse a querer así a alguien. Este amor es, verdaderamente, el que ha hecho que seamos la especie más inteligente y evolucionada de la Tierra. En mi vida la canción por excelencia de este tipo de amor es Carry your will (The Mowgli´s). El amor responsable está basado en el compromiso y el respeto. Hay un interés que es ya común y también hay reglas. Es un juego con perspectiva e ilusión de largo plazo. Quiero disfrutar de tí durante mucho tiempo. Cuando alguien que me atrae me ofrece y demuestra este tipo de amor, yo siempre compro. Si lo compro, reconozco tener expectativas

Compras amor cuando te comprometes con lo que estás haciendo. Sea una noche o cuarenta años de tu vida. Solo compras si el otro vende. Puedes convencerle de que venda o compre y él o ella puede convencerte de que vendas o compres. En cualquier caso, si quieres disfrutar del amor en pareja invierte siempre en el NOSOTROS, el resto es especulación continua.

 

CONVERSACIONES ACERCA DEL AMOR

bosque verdeSuelo reunirme con mis amigos de toda la vida en un viejo bar del centro. Hablamos, reímos y alguna vez hemos llorado acerca de lo que nos preocupa y de las cosas que hacemos que nos pasen. La mayor parte del tiempo compartimos aventuras presentes o pasadas. Ellos lo niegan, pero yo creo sinceramente que somos gente extraordinaria. Después de muchos años con todo tipo de anécdotas y momentos en común, creo conocer bien a estos malditos bastardos. Somos personas sanas que queremos ser felices. De hecho la mayoría de nosotros, con esfuerzo constante y diario, lo hemos conseguido. Por eso se que si un día, tras pedir los botellines, planteara esto del amor impulsivo y responsable, se que tendríamos visiones similares respecto a qué es y qué no es emocionalmente saludable.

Se, por ejemplo, que diríamos que ambos tipos de amor son necesarios y que todo tiene su momento.

Se también que habría cierta unanimidad respecto al tremendo placer de permitirnos disfrutar de los impulsos, pero también sobre la necesidad de no perder un cierto grado de seguridad en nuestra vida.

Se que yo de repente interrumpiría el diálogo y diría, citando quizás esta u otra película, que Hollywood y Disney han hecho mucho daño.

Se que diría a voz en grito que yo soy romántico por convicción propia en el sentido literal pero no en el figurado.

Se que haría referencia a alguna que otra conversación nocturna con alguna mujer sobre este tema.

Tengo claro que convendríamos que lo suyo es tener una relación sincera, que te aporte momentos de grandeza y además que nos permita vivir juntos y disfrutar nuestros chispazos, esos momentos en que nuestra cara se enciende y se ilumina. Porque solo entonces es cuando el amor renace.

Se que diría que no se busca la felicidad en el otro sino en uno mismo y que por eso la pareja puede darte felicidad pero no hacerte feliz.

 

EL AMORÓMETRO

Luego cogería una servilleta, pediría un boli al camarero y dibujaría una herramienta rápida de creación propia para la toma de decisiones en favor del Amor Responsable. Esta herramienta mide el Amor saludable entre dos personas. Estos son los pasos a seguir si quieres realizar tu propio AMORÓMETRO:

1) Se le pide en una servilleta en blanco a una persona que puntúe de “cero” a “diez” el grado en el que cuida, atiende o satisface sus necesidades en esa relación.

2) Se le pide en esa misma servilleta en blanco que puntúe de “cero” a “diez” el grado en el que cuida, atiende o satisface las necesidades del otro en esa relación.

3) Tenemos por tanto dos resultados correspondientes a las puntuaciones de “cero” a “diez” de acuerdo al grado de satisfacción de necesidades propias y ajenas. Lo que hacemos ahora es presentar esos resultados, no de forma independiente, sino en una sola gráfica lineal cuya mitad representa el valor “diez” y cuyos extremos (cada una de las personas) representan ambos el valor “cero”.

 

amorometro

 

4) Ahora toca la interpretación. En la gráfica los valores “cero” del área de responsabilidad NOSOTROS comienzan a contar a partir del valor “cinco” del área de responsabilidad YO o TU. Esto quiere decir que a partir de un grado “cinco” en cada una de las escalas del YO o el EL/ELLA, ya se está dentro del trabajo en el NOSOTROS.  El objetivo es visualizar dónde se encuentra la persona para establecer el reto de mejora hacia el NOSOTROS a partir del trabajo sobre sus necesidades y las de la otra persona. Es común en esta herramienta que se visualice una descompensación hacia uno u otro lado. El ideal es establecer un equilibrio. Por otro lado, de ninguna manera se puede trabajar en el NOSOTROS si las puntuaciones están por debajo de 5 en cualquiera de las escalas.

 

MI IDEA DEL AMOR EN PAREJA

  • Puedes aspirar o desear una gran cantidad de cosas en tu vida. Sin embargo no hay mayor amor que apreciar lo que ya tienes.
  • Paradójicamente el amor llega de dentro afuera. Si estás en paz, no la necesitas y por eso ya la eres.
  • Procura no pensarlo demasiado.
  • Comparte lo que sientes pensando además de tí en el otro.
  • Si no entiendes, no especules, pregunta.
  • Aprende a estar callado. La mitad del tiempo la otra persona solo necesita escucharse.
  • Relájate. El 80% de problemas de pareja no son problemas de pareja. Indaga las causas y acepta las decisiones.
  • La mujer de mi vida no será la mujer más guapa del mundo, ni la más inteligente, ni la más espectacular. La mujer de mi vida será aquella persona que yo decida que es la mujer de mi vida. El resto, son detalles.

 

 ***

sociedades de aprendizaje mutuo

sociedades de aprendizaje mutuo

SOCIEDAD 2. f. Agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida.

DRAE, 2014

 

nadie es

 

HISTORIA DEL MODELO MÁS EFECTIVO DE RELACIONES

En este artículo quiero exponer las bases revolucionarias y efectivas de un tipo concreto de relaciones de convivencia que lleva miles de años causando increíbles resultados. En las comunidades más complejas, ha dado lugar a los grandes avances éticos y técnicos de la humanidad; y en aquellas sociedades con bajo nivel de tecnificación, ha supuesto la base de la supervivencia. En las familias este tipo de relaciones ha actuado como pegamento entre generaciones; y en las parejas ha aportado continuidad y satisfacción durante siglos. En las organizaciones y tejidos asociativos de trabajo ha dado de comer y permitido dormir bajo techo a innumerables genealogías sucesivas de artesanos, trabajadores, obreros y empleados. Existe -lector- algo muy anterior a los profesionales, las universidades y las cadenas de trabajo, algo que precede a la industrialización, el método científico, la ilustración e incluso al renacimiento.

He llamado a este tipo de relaciones SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO. Es necesario entender que el término sociedad que aquí aplica corresponde a la segunda acepción del diccionario que encabeza este artículo.

A modo de resumen, estas son las 3 características esenciales de las SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO:

  • Tienen un carácter primario e innato. Van en nosotros, forman parte de lo que podemos ser. No podemos renunciar a este tipo de relaciones porque toda persona de forma innata aprende por sí misma y también de los demás. Somos animales sociales. Esto implica que nacemos aprendiendo y es parte de nuestro crecimiento seguir haciéndolo hasta el último día de la vida. Creo que ir en contra de esta naturaleza tan primaria, básica e inherente a lo que somos, ha sido uno de los mayores errores de la humanidad durante siglos. Y como ser humano, responsable de mis predecesores, de mis sucesores y de mí, pido hoy perdón por ello.
  • Son la forma más fiable y efectiva de asociación por intereses. Son relaciones basadas en uno de los pilares fundacionales de la humanidad de las personas: la capacidad de ejercer aprendizaje. Son relaciones de convivencia basadas en la tercera vía de la comunicación, la más exitosa de todas: el interés. Están fundadas no en la afirmación de la dependencia (visión del NIÑO), tampoco en el cultivo de la independencia (visión del PADRE) sino en la extraordinaria madurez de la interdependencia (visión del ADULTO). Se trata además de un tipo de relaciones que cualquier persona en el ejercicio de sus completas facultades es capaz de practicar.
  • Representan el mayor y más extendido logro de la especie humana. Porque implican trascender la propia realidad de cada uno para intentar comprender la propia realidad el otro en la construcción de una realidad común a todas y cada una de las partes. Este tipo de relaciones nos permiten a la vez aceptarnos a nosotros mismos y poder aceptar a otros. Nos habilitan para adaptarnos y adoptarnos en torno a regularidades ambientales cambiantes. Desde el niño que aprende a disfrutar su naturaleza experimentando junto a otros hasta los intrincados detalles cotidianos de una relación de pareja; desde la forma en la que nos relacionamos con nuestro círculo de amigos hasta el ejercicio de nuestras profesiones… todo es aprendizaje mutuo. No hemos logrado nada como especie que sea más universal, beneficioso y sofisticado que el aprendizaje mutuo. Desde que hace más de dos millones de años nuestros antepasados decidieran vivir en grupos más o menos estables, el resto de las innovaciones posteriores han sido menores porque simplemente han perpetuado esta. Todo lo que hacemos tiene que ver con aprender y con aprender mutuamente.

Por todo ello, sin duda el modelo más efectivo de relaciones de convivencia entre personas son las SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO, espacios donde nos exponemos a dar y recibir en clave de aprendizaje, momentos en los que nos permitimos ser nosotros y dejar ser a otros. Esto ocurre y seguirá ocurriendo siempre -pocas certezas tengo en mi vida como esta- en todos los círculos de relación humana. Ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en el círculo natural de crecimiento (nuestra familia), en el círculo inmediato de confianza (nuestra pareja), en el círculo extendido de convivencia (nuestros amigos), en el círculo al que seguimos acudiendo a cazar o a recolectar (nuestro trabajo) y también en el círculo social de pertenencia (nuestra comunidad).

Por muchos modelos productivos que queramos inventar, por muy creativos o innovadores que queramos ser o parecer, nada hay más útil que recuperar, fomentar y cuidar las SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO. Sin ellas, sin esa base, ningún cambio o progreso es posible. De algún modo solo pongo por escrito algo que siempre SIEMPRE me ha funcionado en mi vida. Lo hago una y otra vez. Lo he hecho tanto y he practicado tantas veces que a veces surge de mí por sí solo aunque reconozco que la mayor parte del tiempo se me olvida. Se que esto me ocurre porque la inconsciencia es necesaria, porque de otro modo el mundo sería algo inaguantable, porque no podemos mantener el foco siempre. De modo que no me martirizo ni castigo cuando siento que lo pierdo. Forma parte de volver a tenerlo, de valorarlo, de saber que existe.

Pero en esos momentos en los que quiero ser realmente efectivo, cuidarme y sentirme pleno mantengo mi atención en realizar cualquier cosa en clave de aprendizaje. Puede ser leer o tomar una cerveza junto a otros, puede ser correr o facilitar una sesión, puede ser dar un curso o cenar relajado en la terraza, puede ser hacer el amor o practicar la guerra, puede ser escribir un artículo o llorar, caminar rápido o lento, viajar o permanecer sentado. En cualquier momento, yo elijo relajarme y dedico toda mi energía a aprender de mí mismo y de los otros. Nunca en un orden diferente. He aprendido de sonrisas pero también de puñetazos, he aprendido lugares llenos solo de palabras y de bosques enteros de sonidos, he aprendido del sufrimiento intenso de la pena y también del gozo pleno de la satisfacción. Jamás hubiera podido hacerlo si no hubiera entendido todo en clave de aceptación y aprendizaje:

Aceptación para no renegar de lo que es y Aprendizaje para apostar por lo que soy.

Intento atender unas necesidades básicas que construyen lo que llamo SOCIEDAD DE MUTUO APRENDIZAJE. Han existido siempre con otros nombres y nuestras abuelas y abuelos las vivieron. Se trata de contratos saludables entre personas que quieren compartir un mismo objetivo, simplemente eso. Ese objetivo puede ser sacar adelante una empresa, formar un equipo de alta madurez o disfrutar de una relación sincera o un proyecto de vida junto a otro.

Estas son las necesidades básicas que cubre una SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO y cómo llegar a ellas:

 

si no tardas

 

AMOR ( POR LO QUE YA SOY, ERES Y SOMOS )

El amor es el más grande aprendizaje que jamás deja de vivir una persona en cualquier SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO. Dice David Luengo que “la sustancia de la persona es el amor. Él es la sabia que recorre las venas de nuestro ser personal vivificándolo todo, sanándolo, dejando una paz tan profunda que ya nada la puede eliminar.”

El amor por uno mismo engrandece siempre a otros; y el amor por otros le engrandece siempre a uno mismo. Para amarse a uno mismo y a otros se necesita ser muy valiente. Encuentro a personas a las que no les cuesta firmar a priori todo tipo de contratos pero que solo quieren firmar a posteriori el único que verdaderamente dignifica. Hablo del contrato de amor. Creo que existen tres condiciones de cualquier contrato de amor que considero altamente saludables para la construcción de una SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO. Hablaré en singular para que el mensaje sea así más concreto y comprensible. Porque todo contrato de amor en una SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO lo es entre todas y cada una de las partes e implica las siguientes condiciones:

  • Que yo me quiera y quiera a la otra persona
  • Que la otra persona me quiera y que me permita quererla
  • Que la otra persona se quiera y que se permita quererme

Existen sin embargo -y siempre han existido- corrientes de relaciones paralelas al AMOR. Ninguna de ellas genera convivencia. Quizás la más nociva en nuestro tiempo es la que yo, desde hace unos meses, llamo pseudoamor. Está ampliamente extendida entre todas aquellas personas que se encuentran en continuas etapas de transición sin terminar de llegar a ninguna parte. El pseudoamor es hoy en día uno de los más dañinos escudos de defensa. Nos separa como personas para tratarnos exclusivamente como cuerpos. Puede resultar divertido en el inmediato plazo, pero es completamente irreal y dramático en el largo. Nadie -repito, nadie- puede suspender sus emociones y relacionarse con otras personas como si él o ella tampoco las tuvieran. Este escenario es una completa irrealidad, nos cosifica y nos aleja del AMOR. Veo a diario pseudoamor en las organizaciones, en los equipos y también en las personas. Y dice muy poco de nosotros como especie aunque en algunos momentos nos parece estrictamente necesario. El pseudoamor, en su raíz más primaria, y más allá de su piel de buenrollismo, es un falso amor, un mero ensayo sin sentido, una ficción de amor a la que solo aspiran los/las cobardes. Está fundado en el miedo a la soledad, en la falta de autoestima y en una inmadurez relacional latente. Aquí quiero hacer un alto en el camino…

Se que no soy el propietario de la palabra AMOR. Se que a lo largo de la historia muchos han querido serlo. Tolero lo que otros entiendan por amor pero creo profundamente y he vivido que existe algo mágico e inigualable entre dos seres que es el resultado de:

  • Confiar en la otra persona. Aceptarla, respetarla y saber que ella te acepta y te respeta
  • Comprometerte a construir algo en común. Salir de tí para pensar en el NOSOTROS
  • Esforzarte cada día por hacer las dos cosas anteriores. Convertir tu compromiso y esfuerzo en hábito diario
  • Renunciar a algo. Decidir (pensar/decir/hacer) no perdernos en el TODO para permitirnos disfrutar de ese ALGO
  • Creer en la caricia. Ese gesto humano que representa el anclaje de lo que somos y queremos ser

Mi fe en el increíble poder de estas cinco cosas es lo que me hace sentir desde lo más profundo que no puede haber AMOR si no existe confianza, compromiso, esfuerzo, renuncia y caricia. 

De algún modo, probablemente somos incapaces de ser completamente fieles al AMOR tanto como incapaces de ser completamente fieles al pseudoamor. Esto ocurre porque no en todos los momentos de la vida uno es consciente de cómo construir esa SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO emocionalmente saludable. Lo útil sin duda es comprender qué es lo uno y qué es lo otro, dónde se encuentran nuestras necesidades y donde me encuentro en cada instante de mi vida. Aportaremos de este modo perspectiva a cualquier posible duda o exceso de certeza.

 

LIBERTAD ( DE SER y ESTAR )

Toda SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO está íntimamente ligada al sentimiento de libertad. Hay muchas definiciones del derecho a la libertad en grupos pero todas comparten la necesidad humana de ser libres. La mayoría de ellas hablan de la libertad de ser. La práctica de la libertad, entendida socialmente, es un mecanismo de autorregulación humana. Porque la libertad es también un aprendizaje mutuo y genera puntos de encuentro y continuidad más allá de los conflictos. Un ser libre es un ser consciente, dotado de identidad propia y decisión

Respecto a la libertad de estar, en ingeniería de software libre hace décadas los hackers hablaban de 4 libertades (4 Rs)

  • Libertad para volver a utilizar,
  • Libertad para redistribuir,
  • Libertad para revisar, y
  • Libertad para remezclar.

Es necesario recordar que como bien dijo el gran Jam Amos Comenius en 1650, “los ejemplos preceden a las reglas. Que el desarrollo natural consiste en actuar primero y reflexionar después sobre las circunstancias de la acción.”. El viejo ya señalaba entonces que los tres principios de todo aprendizaje estaban íntimamente ligados a la libertad de…

1) Proceder por partes

2) Examinar cada parte uno mismo sin someterse a la autoridad (autopsia)

3) Actuar por los principios propios (autopraxis). 

En diferentes encuentros de aprendizaje basados en modelos de participación, he podido experimentar como los viejos principios de Comenius y las 4 libertades se pueden respetar. En nuestra práctica profesional, los facilitadores de la iniciativa procuran de hecho primar la experimentación más allá de las reglas precisamente para poder establecerlas. Es este tipo de libertad de estar la que favorece el aprendizaje mutuo.

Por otro lado se presenta contraria a toda SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO la apropiación o imposición parcial o total de ideas o discursos. En escenarios donde habita la comprensión y la actitud de compartir, no parece coherente la restricción formal o apriorítica. Los miembros de una SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO desean encontrarse en libertad, descubrirse en los otros a través de la colaboración real y práctica. En las últimas décadas prácticas basadas en la experimentación del aprendizaje y el trabajo en libertad se han aglutinado bajo la etiqueta de MOVIMIENTO DE CULTURA ABIERTA.

 

ABUNDANCIA COMPARTIDA

La escasez suele ser escasez propia y la abundancia suele ser abundancia compartida. Algo de esto tiene que ver con el sentimiento de pobreza o de riqueza, hace poco escribimos sobre ello. Una vez hemos conquistado nuestras necesidades primarias y gran parte de las secundarias, a menudo tiene que ver también con un tipo de cultura y actitud. La mayoría de personas nos comportamos como si cada vez necesitáramos más cosas, muy pocos se atreven a comportarse como si no necesitasen prácticamente nada. En la CARTA DE NAVEGACIÓN de la iniciativa, que es el mapa de valores al que acudimos cuando tenemos alguna duda sobre algo, en el ecuador del mapa podemos ver escrito lo siguiente: “Casi todo lo que necesitas está en tí, el resto suele estar muy cerca”. Este tipo de aceptación redunda en la generación natural de SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO ya que parte de la base de que no necesitamos covencer sino compartir para aprender. En esta lógica común alejada de la lucha de clases y la rivalidad, encontramos el remanso de paz y confianza necesarios para aprender y trabajar. De nuevo esto es aplicable a parejas, equipos y organizaciones en igual medida.

La economía y la lógica de la abundancia son dos aproximaciones a estos nuevos paradigmas de relación generadores de SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO que os invito a conocer. Por otro lado la cultura de abundancia es generadora de humildad, evita la acumulación en favor de la distribución de riqueza compartida, favorece la igualdad en detrimento de la desigualdad, y la cooperación saludable en detrimento de la competencia voraz.

 

HERRAMIENTAS PARA CREAR SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO

Toda SOCIEDAD DE APRENDIZAJE MUTUO por tanto está fundada en 3 contratos mutuos:

  • AMOR. Por lo que ya eres, el resto de personas es y todos nosotros somos. Herramientas útiles para cumplir este contrato: La aceptación, La empatía, El sentimiento sistémico (la visión en perspectiva integradora), y El posicionamiento continuo en clave de aprendizaje
  • LIBERTAD. De ser y estar en lo que haces de forma abierta y transparente. Herramientas útiles para cumplir este contrato: La exposición personal, La sinceridad emocional y el hecho de no dar nada por supuesto.
  • ABUNDANCIA. Actitud de compartir y cooperar, superando la reactividad y la defensa. Herramientas útiles para cumplir este contrato: La visión del otro como complemento y no como rival, La priorización de la construcción común sobre las partes, El diálogo sobre un objetivo mutuo.

Con cada uno de estos tres contratos, podemos cultivar relaciones de convivencia fértiles y saludables a nivel cognitivo y emocional en cualquier esfera de la vida. Incluyo familia, organización, pareja y círculos ampliados.

Son SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO una conversación constructiva, una relación saludable con otra persona, un equipo de trabajo eficaz, una familia respetuosa, y algunos de los tipos de organización de los que ya hemos hablado aquí con anterioridad: La empresa atentaLa empresa afectivaLa empresa humanaLa empresa justa.

Las SOCIEDADES DE APRENDIZAJE MUTUO no necesariamente están asociadas a estructuras físicas sino también a situaciones. Se trata de un tipo de relaciones de convivencia efectiva en las que se comparte una visión común sobre el CÓMO poder llegar a ALGO. Su poder radica en la mutua aceptación de los tres contratos anteriormente expuestos.

Lo revolucionario de este planteamiento, que se ha venido dando durante miles de años, es que considero que el ser humano no es capaz de crear relaciones fructíferas, beneficiosas y duraderas sin alguno de los tres contratos que hoy he compartido.

 

***

 

NOTA: He evitado en este artículo cualquier referencia académica o conceptual a los términos sociedad, aprendizaje y mutuo. Intento compartir algo eminentemente práctico para que el lector encuentre una aplicación inmediata. Como se que estos tres términos, sobre todo los dos primeros, despiertan desde hace ya tres siglos los instintos más primarios del debate, remito al lector al apartado de comentarios si desea iniciar alguna conversación en este sentido.

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Lo que ahora importa

Lo que ahora importa

IMG_20131001_191650“Solo el corazón que está roto está completo”

Mitch Albom en Have a little faith (Jon Avnet, 2011)

“A pesar de los muchos descalabros sufridos, la libertad ha ganado sus batallas”

Capítulo I, “La libertad como problema psicológico”, El miedo a la libertad (Erich Fromm, 1934)

“But If you loved me / Why’d you leave me?”

De la canción All I want del disco In a perfect world (Kodaline, 2013)

En muchas dinámicas y sesiones suelo preguntar a personas y grupos qué es lo que realmente importa ahora. A veces es simplemente ir al baño antes de empezar y otras es conquistar el mundo. Nadie permanece indiferente a esta pregunta y casi de inmediato se suele desencadenar el aprendizaje de forma distribuida. Para favorecerlo, empleo toda la riqueza que nos da la enorme caja de herramientas del diálogo. Intento esquivar las trampas del lenguaje y procuro que el grupo los supere. Aunque la mayor parte de veces, si quiero ser efectivo tiendo a creer y actuar sabiendo que facilitar a veces es simplemente callar y escuchar o estarse quieto. Esto es lo que cada día hago y estoy realmente satisfecho con los resultados. No parecería justo pedir a los demás que compartan conmigo y con sus compañeros qué es lo que realmente importa ahora, si yo mismo no lo compartiera de forma pública algún día. Y este es uno de esos días.

Hoy quiero hablar de lo que ahora importa para mí en el amor. Siempre he hablado desde lo que me gustaría tener en una relación de confianza. Pero no de lo que no me gustaría tener. Este es mi poema:

 

LO QUE NO QUIERO DE ALGUIEN A QUIEN QUIERO 

No quiero que no me quieras porque aprendí a quererme.

No busco en ti ni la verdad ni la belleza. Busco en ti tu verdad y tu belleza. Haz lo mismo, eso es lo que te pido.

No necesito que seas una mujer completamente limpia o perfecta y odiaría que no tuvieras errores.

Me encantan tus pequeños detalles pero no si luego los jodes con tu ego.

Me encantas cuando no te conozco por completo y siempre me queda algo que descubrir dentro de ti al levantarnos.

Me gusta que no todo sea explícito y no me gustaría comprenderte del todo sino tan solo quererte como quieres ser. Y no lo puedo hacer si no te dejas serlo ni me dejas descubrirte.

Adoro la forma en la que me besas mientras duermo aunque no si luego la cagas por completo cuando hablas. Si no puedes compartir algo más cariñoso que tu silencio, cállate. Yo también lo haré.

Qué poco me gusta que no sepas conversar, que no mantengas un diálogo sino que discutas. Qué poco te querría si te permitiera hacerte daño todas esas veces en las que olvidas que nuestro objetivo era entendernos.

Me encanta que me mires tan dulce pero no que sea una excepción. Hazlo mucho, hazlo siempre más.

Cómo me gusta que me abraces incluso cuando no lo necesito. Pero no que me apartes sin creer en mí cuando te abrazo.

Bufff, detesto que creas que todo lo que siento son palabras porque muero cada día con mis actos para poder decirlas.

Qué bueno sería que nos permitiéramos estar tristes y alegres y que yo sintiera que estás a mi lado aunque no lo haga siempre bien.

No me gusta nada que siempre digas que lo intentas, prefiero ver cómo cada día te permites disfrutar.

Reconozco que no puedo servir a quien nada ni nadie le parece suficiente.

Algo no funciona cuando solo hablas de tí, de lo que eres y de lo que necesitas. Me encantaría que hablaras de nosotros. Me encantaría que sigas estando segura de ti misma pero no contra mí sino conmigo.

No me gustan de tí esos momentos en los que intentas convencerme, en los que te encierras y tu escudo es más grande que tu pecho. Yo no me enamoro de las armas sino de quien las lleva. Y cuando no me permiten verte, significa que cada día te pierdo un poco más.

Me encantaría que no necesitaras insultarme, ofenderme o hacerme daño para decir lo que piensas o lo que sientes. Eso sí sería un gran detalle. Mucho más que cualquiera de todos tus regalos.

Qué poco me gusta cuando me juzgas y qué rechazo tan grande me produce que no seas capaz de reconocer que también te has equivocado. Que contigo misma seas el juez más duro que existe en el planeta, no quiere decir que yo te permita que también seas el mío. Para eso, cielo, ya estoy yo.

No puedo amar a nadie que no desee o se permita ser amado.

Reconozco que no se amar a quien siempre busca una excusa para no ser amado o no amar.

No quiero estar con nadie cuyos miedos sean mayores que el amor que es capaz de dar y recibir.

Que mal irán las cosas cuando solo exijas y cuando el sentimiento más elaborado que seas capaz de transmitirme sea tu enfado.

Algo no va demasiado bien cuando cada comentario que salga de tí sea un reproche.

No me conformo con tus cejas fruncidas ni con tus reacciones. Lo que yo quiero son tus acciones, que seas creativa y me sorprendas. Que no me esperes para decir lo que sientes cuando lo sientes y que no necesites guardarte nada para luego.

No me basta tener el mejor sexo de mi vida si la persona con la que me acuesto ni siquiera sabe perdonar.

Cómo me gustaría que fuéramos valientes y que cada barrera por inmensa que sea parezca mínima, y que cada aliento por pequeño que sea parezca enorme.

Me encantaría poder decirte que cada vez que te veo, amanece para mí. Sin necesidad de grandes borrascas ni truenos, sin la sensación de lucha ni conquista, sin que el hecho de que amanezcamos juntos sea tan difícil.

Aunque nada de todo lo anterior sería para mí importante si no te costara tanto sonreír.

 

Fotografía: realizada por el autor. Atardecer desde las Islas Pitiusas.

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libarts“All we need is a right soundtrack”

Jesse character in Liberal arts (Radnor,2012)

“I thought my all life got an upgrade when I took that class”

Zibby character in Liberal arts (Radnor, 2012)

Comparto joya y amplio mi tesoro. Liberal arts (Radnor, 2012)… está bien, simplemente adoro esta película. No hay nada que no ocurra en ella o alrededor de ella que no me haya resultado mágico e inmediato. Temas de Ben Toth, Moby, Kaiser Cartel y una combinación cuidada de momentos y música culta (Mozart, Beethoven, muy grande el momento Cosi fan tute… que más de 1000 veces he vivido) me han hecho reír y capitalizar cada mensaje y cada gota de vida que desprenden los personajes. Mi nombre es David, tengo 30 años y soy un entusiasta. Todo cuanto hice fue vivir y lo hice siempre por encima de mis posibilidades. Sin excepción. He leído y he escrito. Conozco y he sufrido mucho, pero no lo suficiente 😉 Así es como he llegado hasta este párrafo y siempre -igual que Jesse- necesité banda sonora. He sentido algo más que placer viendo esta película, algo así como un alineamiento de señales y lecturas de mi propia vida. Y aunque soy realmente nefasto interpretando las señales -todavía me río recordando mi última cena- me sigo aferrando a ellas como parte de lo que soy y lo que amo. Por decirlo de algún modo, cualquier otra cosa puede pasarme menos dejar de ser desastrosamente cómico.

Liberal arts (Radnor, 2012) cuenta con un sensacional guión que ofrece uno de los mensajes más trabajados sobre el envejecimiento, la cultura y la importancia de vivir que jamás he disfrutado. Elizabeth Olsen, te amo con locura. A tí y seguramente a tu gemela. Tu encarnación de Zibby como esa joven de 19 años que contiene en un cuerpo de universitaria todo cuanto puedo desear, me ha hecho sentir libre. Josh Radnor, has escrito, dirigido y protagonizado algo así como un puñetero tesoro a partir de una cita bíblica del Eclesiastés. Un día amaneciste en tu casa y pensaste en cómo utilizar la vida en el campus de la Universidad de Ohio para retratar el paso del tiempo y la crisis de los 30. Y pensaste quizás que sería algo útil meter en una thermomix poética a Mozart, a una preciosa intelectual de 19 años, a la música curativa de los Kaiser Cartel, a un pequeño suicida descubriendo su camino, a un ángel custodio con gorro peruano, a un catedrático que teme su vejez, a una MILF profesora de poesía romántica inglesa y muy macho, y a un joven aburrido en Nueva York que ha perdido el sentido y la colada. El resultado me gustó. Liberal arts (Radnor, 2012)  habla de tener tu momento y de encontrarlo, de saber reconocerlo. Quiero decir que no hay pretensión de pasar a la historia ni voluntad de trascendencia, solo un ritmo suave, voluntario y decadente que no para de decir: VIVE, NO LEAS LA VIDA, VIVE. Solo eso.

Aunque espero que saquéis vuestras propias conclusiones y aprendizajes, mi personaje preferido -sin duda- es Nat y él comparte la que para mí es la clave de la peli. No diré más, tan solo que el cartel promocional de la película reza “Life is all about finding someone on the same page” y que yo aún sigo en ello 😉

Espectacular también Now is good (Parker, 2012) cuya energía todavía tengo en la recámara. Espero poder escribir o hablaros sobre ella en algún otro momento.

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