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leaving is not living

Restaurante turco en Harleem. La bicicleta como un modo de vida en cualquier parte y momento.

Marcharse no es vivir. Vivir es quedarse en cada sitio. Así es como yo entiendo el incomprensible fervor que me ha producido Holanda hace ahora una semana. Creo que ME HE QUEDADO ALLÍ.  Puede que sea el lugar del planeta en al que más conectado me he sentido hasta la fecha.

Durante cuatro días intensos he estado conociendo a nuevos amigos en los Países Bajos, siempre muy centrado en dos ciudades cercanas a Amsterdam más que en la propia capital. Harleem y Leiden han sido mis dos objetivos no planificados en los que he conocido a una joven pareja, Susanna y Brahm, y he vivido otra nueva entrega del viaje hacia el equipo dentro del programa MINN en el que como sabéis sigo dando guerra y paz a partes desiguales. Esta vez hemos visitado Team Academy Harleem gracias a la hospitalidad de nuestros compañeros holandeses. Hemos tenido nuestra primera evaluación 369 (no es una errata) y además hemos realizado una propuesta de valor a una compañía de muebles holandesa que está posicionada en varios países. El feedback de la empresa ha sido positivo y durante algunos momentos he creído que podíamos nacer… Estamos en ello.

Equipo MINN durante la evaluación 369 en Harleem

La calidad de vida de todas las personas que he conocido en Holanda es algo más que buena. Creo que la muestra de personas conocidas no es representativa pero sí habla mucho del alto nivel de civilización que ha alcanzado esta parte del mundo. La mayor parte de ciudades que he conocido están completamente construidas para ser habitadas y disfrutadas por el usuario de un modo no invasivo y natural.

Por otro lado, en nuestro propio viaje hacia el equipo hemos tenido algunas bajas temporales y se han sumado nuevas ideas que nos ayudarán a crecer más allá de cada uno de nosotros. Creo que todo el equipo necesita crecer desde cada nodo y sin conocer la realidad de cada uno de nosotros, nuestras expectativas, lo que esperamos de los otros o del viaje, creo que será complicado llegar a buen puerto o al menos a un puerto que nos resulte útil a todos.

Mucho antes del viaje había estado trabajando un TEAM-MAP que quiero compartir con vosotros por si os resulta de utilidad. Se trata del boceto inicial en el que detallo lo ocho pasos que creo que deberíamos dar antes de empezar a pensar qué queremos ser o hacer en común. Hago una analogía con el nodo social más elemental: la FAMILIA y a partir de ella intento estructurar un discurso de valor basado en cuatro ejes: PENSAR EN UNO MISMO (desarrollo personal), PENSAR EN AQUELLOS QUE ESTÁN A TU LADO (Invierte en tu vida), PENSAR EN TU EQUIPO (Team Building).

La idea es realizar una foto de toda la familia en la que cada miembro sea un perfil y en el que todos podamos saber aficiones, nombres de los hijos y pareja, trabajos, responsabilidades, preocupaciones, capacidades, experiencia… Se trata de facebookear el equipo para poder conocer a los otros. También intento explicar a mi equipo la importancia que tiene comprender a los demás y empatizar realmente con sus necesidades. Intento llevar la iniciativa #occupyminners a un ámbito más funcional y realizable para todos. Aunque de momento solo lo intento. Como sabéis, en mi ánimo por naturalizar el equipo, intento asediar, ocupar y meterme en cada casa de cada miembro del equipo. De alguna manera hago shadowing para entender sus necesidades. Intento ser su sombra sin perder mi esencia. Tal vez esta sea la clave para construir equipos. Los equipos no tienen porque tener una marca en común pero sí una meta o un espacio compartido en el que todos encuentren un beneficio mayor al que podrían generar por separado. No se si lo lograremos alcanzarlo pero moriré intentando tener una bandera 😉

Boceto inicial para el diseño de TEAM-MAP

Apnea de sueños

Apnea del sueño, en un esquema de la Fundación Mayo

“La respiración, un factor determinante a la hora de poder disfrutar de un sueño reparador, depende durante estos periodos de los músculos que controlan la mandíbula, la lengua y el paladar y que mantienen abierta la vía respiratoria. Cuando estos músculos se relajan, la mandíbula cae y la lengua retrocede, estrechando u obstruyendo la vía aérea y produciendo las dificultades respiratorias, que van desde los ronquidos hasta las apneas. En estos momentos, el cerebro se ve obligado a realizar lo que se denomina microdespertares, instantes en los que el sueño se interrumpe para que el cuerpo pueda recuperar el ritmo respiratorio. Estas interrupciones impiden que el organismo descanse completamente, lo que provoca la aparición de un gran número de dolencias, como dolores de cabeza o cefaleas matutinas, hipertensión pulmonar al exigírsele un esfuerzo añadido a este órgano, hipertensión y problemas cardíacos como arritmias o cardiopatías isquémicas,temblores o espasmos musculares entre otras.”

apnea, wikipedia.

Vivimos una apnea de sueños colectiva que comienza a resultarme incómoda. Explicaré por qué digo esto con 4 fenómenos que detesto y con los que me encuentro cada día:

EL AMOR A LO LEJANO: Cuanto más lejos o menos conoces a alguien, más le admiras. Cuanto menos cerca estés de lo que soy o de mí mismo, más admirable me resultas. Esto implica infravalorar a las personas que conocemos, a nuestros equipos, y -lo que es más insultante- a nuestra familia. Para la mayor parte de personas las cosas son especiales porque ocurren pocas veces, porque le ocurren a otros o porque otros dicen que lo son. Esto tiene una segunda lectura: Cuanto más alejado de nosotros sentimos algo, más especial se nos presenta. De hecho en la mayor parte de casos lo especial se desgasta y pierde sentido por el uso. En mi entorno más inmediato veo cada día como hemos perdido tres tipos de valor: el valor de las pequeñas cosas, el valor de las personas y el valor propio. En los tres casos la clave está en que no encontramos ni energía ni belleza en nuestro ámbito inmediato o en nosotros mismos. Y esto sí que es una crisis.

El problema es que esa necesidad de creer y trabajar por algo más allá de nuestra realidad, frecuentemente nos hace olvidar el valor real de nuestras vidas y de las vidas de aquellos que forman parte de la nuestra. Envilecemos e infravaloramos nuestro entorno. Es conocida la ley de murphy de la consultoría que reza «El que viene de fuera es un consultor experto y el que trabaja dentro es una puta mierda».

LA BELLEZA ES UNA EXCEPCIÓN: Lo que nos ocurre cada día parece no ser especial y por eso nos apresuramos a inventar y convocar grandes momentos. Fruto de esto, entendemos nuestra propia vida, la vida a solas, la vida personal de las pequeñas cosas, como un conjunto de espacios muertos y controlables entre diminutos microdespertares que nos hacen sentir vivos. Lo bello y lo que realmente tiene valor para nosotros parece ser excepcional. No nos sentimos cómodos con nosotros mismos. Recelamos de aquellos que cultivan con detalle y esfuerzo cualquier tipo de vida interior o de equilibrio y enaltecemos a aquellos que transmiten y comunican mensajes o iconos redentores. La salvación tiene forma de iPad, de trofeo o de último modelo de automóvil. Estas interrupciones, al igual que leíamos en la entrada inicial, generan hipertensión vital, arritmias personales y breves espasmos sociales pero nos mantienen vivos. Nadie sabe bien por qué.

ALL MARKETERS ARE LIARS: The power of telling authentic stories in a low-trust world, Seth Godin

Seth Godin ha escrito el libro que está sobre estas líneas y que se titula TODAS LAS PERSONAS QUE TRABAJAN EN MARKETING SON MENTIROSOS: El poder de contar historias auténticas en un mundo desconfiado. Lo encontré en la casa de Brahm en Leiden (Holanda) justo antes de dormir y estuve leyéndolo un rato. Viene a decir muchas de las cosas que os he ido compartiendo durante las últimas semanas y me encanta el formato y la frase. Creo sinceramente que decir la verdad es totalmente diferencial en nuestros días. Hablar con honestidad y transparencia es aún más disruptivo. Nadie lo practica.

EL BECERRO DE LO INMEDIATO: En este largo camino hacia la quiebra, realmente demandamos algo sorprendente, algo que nos haga levantarnos de la silla. Tenemos una ansiedad incontrolable por sentirnos parte de algo o sumarnos a alguna identidad que trascienda nuestra gris y fría realidad inmediata. Entiendo que es una mezcla asumible de una vida insípida y un afán humano de socialización. Los expertos en marketing lo saben y trabajan cada campaña a partir de ambas realidades. Construyen personas y diseñan perfiles y targets de mercado cada vez más generalistas. Porque el aburrimiento es una enfermedad masiva. Porque buscamos algo más. Los grandes gurús depuran su mensaje para captar la voluble atención de una masa saturada de mundos cotidianos. Porque ese “algo” parece estar en otra dimensión. En San Francisco desde hace años crece una escuela de educadores mesiánicos en lo que se conoce como “elevator pitch”, discursos redentores de no más de 3 minutos en los que debes convencer a alguien de lo que sea captando su atención. Porque no tenemos tiempo. Los grandes eventos deportivos, los aniversarios, ir al cine, “escapar” a la playa o la montaña, viajar a un lugar lejano, salir a cenar fuera o hacer algo “diferente” siguen siendo motivaciones esenciales para todos los mortales incluso en la era de las redes sociales y la conectividad digital. Porque necesitamos descansar de nuestra propia vida, porque vivimos en el “YA” y en el “AHORA” pero necesitamos soñar con otros realidades para no sentirnos presos de nuestra libertad no disfrutada.

NOTA MENTAL: La gente que no tiene tiempo acaba completamente consumida por él.

El gran becerro dorado de nuestros días es la promesa de un mundo mejor solo en breves intervalos de descanso. Porque parece que no podemos aspirar a más y eso es todo cuanto podemos hacer para ser felices. Este nuevo icono del INMEDIATO PLAZO nos hunde porque lo veneran los incompetentes directivos con flamantes MBAs en nuestras empresas, también aquellos que nos gobiernan con indiferencia de color político y por supuesto los responsables de que la maquinaría no pare de girar: los equipos.

Ningún planteamiento de cambio es escuchado en las organizaciones sino maneja este nivel inmediato de retorno. Esta epidemia de ansiedad por el inmediato plazo y por el amor a todo lo lejano, se ha extendido entre aquellas personas cualificadas que respeto. Uno de mis equipos me ha dicho claramente -junto a otros muchas opiniones que sí considero respetables- que no me entiende cuando hablo. Realmente no sé si existe un esfuerzo real por entender a los demás pero sí detecto un esfuerzo real por demostrar al mundo que uno “no tiene tiempo” para entender a otro, y que es necesario “dejar las cosas claras de una forma directa y sencilla, comprensible para todos”. Y este esfuerzo es insultante a todos los niveles.

Todos ellos -nadie sabe bien por qué- han interiorizado que las cosas siempre están pasando ahora y que cualquier esfuerzo que implique más de 5 minutos, media hora, una semana o un mes es algo antiguo, obsoleto, desfasado. Gary Hamel ha detectado esta veneración profana hacia lo inmediato que muchos managers profesan y en este sentido su último libro se titula con alta claridad: WHAT MATTERS NOW (Lo que ahora importa). Por cierto, solo un apunte sobre no parar a pensar por un momento: cualquier mecánico sabe que no a veces sino siempre hay que parar la máquina para entender qué es lo que pasa.

Y aquí viene el segundo problema: Mi contundente rechazo hacia todos aquellos que no se esfuerzan por aprender, escuchar o comprender la realidad de otros. Esta clase de persona practica la palabra de moda, la “empatía”, pero en una sola dirección. El que habla tiene que ponerse en el lugar de los que escuchan pero nunca al revés. Esa, para ellos, es la clave de cualquier tipo de éxito. Personalmente heredé de un abuelo torero la noble inconsciencia de capear el temporal desde la arena más allá de ser espectador del mundo. Si no entiendo a una persona, se lo digo en el momento y hago lo posible por comprenderla más allá de todos mis recursos. Eso es todo. Y, de hecho, es todo cuanto exijo.

TODO EL MUNDO VALE PARA TODO: Más allá de estos tres fenómenos que provocan apnea de sueños, hay u cuarto que también me inquieta. Hemos generado una tabula rasa que no admite aristas, valles o montañas. La hemos llamado RED y aparentemente todo el mundo es igual ante esa RED. Realmente hemos tergiversado el concepto de red, lo hemos hecho en la mayor parte de empresas porque TODO el mundo AHORA quiere ser o estar en RED. En esa fiebre de la conectividad veo un enorme riesgo en descuidar cada uno de los nodos como si cada sacrificio personal alimentara el valor de la gran RED. Creo que este ha sido el motivo por el que la cuenta de resultados de la mayoría de personas y de empresas se lee en números rojos sobre una vida en blanco. La red que conforma nuestro cerebro tiene valor porque todas las neuronas son complementarias, no porque todas ellas sean iguales. Hace poco hablamos del comportamiento de las espinas dendríticas. Hablábamos de relaciones sin abordar la importancia de la autonomía y la independencia de cada nodo. A la hora de construir una red tenemos, en mi opinión, dos tareas claves:

  1. Alimentar de vida cada nodo y favorecer el desarrollo individual
  2. Alimentar las relaciones entre cada nodo fortaleciendo el valor de la gran malla

Se trata de dos tareas clave consecutivas, no de dos opciones o dos formas de abordar la construcción de redes de valor. Ninguna de ellas debe eclipsar a la otra en esa continua tarea por evitar nuestra actual apnea de sueños. En ello pongo toda mi experiencia 😉

NOTA MENTAL: No es que no sepamos donde ir, es que no sabemos leer ninguna brújula

Viaje a la Responsabilidad Sostenible

Me alegra anunciaros que el próximo 19 de julio saldrá un nuevo vuelo hacia la Responsabilidad Sostenible. Desde la iniciativa estamos colaborando con el equipo de Creemos Creamos NRG para lanzar a la sociedad un nuevo mensaje de valor que nos ayude a salir de la crisis con creatividad, innovación y un planteamiento ágil de cambio.

Para más info sobre el contenido de la experiencia puedes visitar la página de Responsabilidad Sostenible o viajar con nosotros para adquirir una de nuestras guías orientativas. Te enviaremos una tarjeta de embarque personalizada que te dará acceso a un nuevo viaje hacia un destino sostenible para todos. Aquí os dejamos el cartel promocional por si queréis poneros en contacto con el equipo de trabajo de Creemos Creamos NRG para reservar asiento. Pincha en la invitación para ampliar detalles sobre lugar, fecha y datos de contacto. Solo unos pocos elegidos podrán ocupar uno de los 8 asientos de este vuelo hacia un nuevo presente de transformación y mejora continua. 😉

 

Hanblecheyapi y el Camino Rojo de la vida

Hanblecheyapi y el Camino Rojo de la vida

powwow

 

«Os lo contaré como me lo contaron a mí y como se lo contaron los ancianos a mi abuelo. Cuando un hombre joven busca su camino o busca respuestas que lo guien a lo largo del camino rojo de la vida, los ancianos lo llevan a la cima de la montaña y lo dejan allí cuatro días y cuatro noches sin comida y sin agua, solo con una piel de búfalo, una kanunba (la pipa sagrada) y su persona. Se llama HANBLECHEYAPI, la búsqueda de una visión, de un sueño que nos muestre el camino.»

Comienzo de la película Dreamkeeper (Barron,2003)

 

Hoy escribo esta entrada con el ánimo de argumentar nuevamente que la innovación más disruptiva, sostenible y beneficiosa es aquella que está ligada no solo a lo que somos sino también a lo que fuimos. En el acompañamiento personal y de equipos hay un concepto que me parece poderoso y que es una herramienta de reflexión a partir de la que establecer dinámicas de trabajo fértiles y útiles.

Para los indios el HANBLECHEYAPI es un ritual sagrado que se basa en la búsqueda de una visión alejándose de lugares habitados en lo alto de una montaña en completa soledad. Según los lakotas cualquier persona puede implorar esta búsqueda de la visión sea hombre o mujer, joven o anciano en concepto de ofrenda, de petición, de agradecimiento o de iniciación para encontrar el Camino Rojo de la vida. El ritual siempre se debe producir en soledad aunque requiere de la mediación y consejo inicial de un chamán con el que además se comparte la visión o visiones tras la experiencia. El HANBLECHEYAPI consta de las tres etapas de purificación, retiro y regreso, en cada una de las cuales se prescriben diferentes usos. Muchos ven en él el comienzo del resto de danzas, oraciones y tradiciones indias y ha sido asumido por muchos estudiosos occidentales como un método real de expansión de la conciencia.

De entre todas las naciones indias norteamericanas que perviven en la actualidad recluidas en reservas nativas, puede que los guardianes de sabiduría lakotas sean los mejores contadores de historias que existen. Desde hace mil años, de generación en generación, un largo catálogo de historias míticas se ha perpetuado casi de forma exclusiva mediante la tradición oral.

La ONU considera en su Convenio 169 de la OIT, que de los 300 millones de indígenas que aún habitan el planeta, de los más de 5000 pueblos repartidos en 70 países, más de 40 millones se encuentran en el continente americano. Personalmente profeso una gran admiración por la cultura indígena norteamericana. Innumerables naciones indias, grandes tribus de la tierra, habitaban un vasto terreno natural desde los crow (llamados a sí mismos absaroke) a los algonkinos, apalachees, y apaches; desde los cheyenne, chinook, navajo, seminola, okeloussa y pawnee a los arapahoe, lakota, delaware, irokes y pekuot; pasando por los jicarilla, chippewa y sioux hasta los pensacola, shawnee, wichita y comanche, incluyendo también a mohicanos, hurones y los aleutianos del norte. La lista continúa hasta más de 100 naciones indias repartidas en el desierto, las praderas, la costa oesta, los bosques del norte y del sur y las tribus del frío norte. Todos ellos poseían grandes rasgos diferenciales pero una misma visión de su relación con la naturaleza. Cuturas ancestrales con tradiciones muy ligadas a la tierra y rituales cuyo valor simbólico trasciende cualquier conciencia occidental.
 
Dreamkeeper
 
Hace tiempo compartí el que hasta la fecha considero el mejor libro sobre la cultura indígena norteamericana. Lo es para mí porque es un testimonio directo de vida y no está sometido a la historificación y la visión antropológica blanca.  Hoy quiero compartir con vosotros una película filmada en 2003 para TV (en dos capítulos de 90 min cada uno) dirigida por Steve Barron. Se titula Dreamkeeper y ha sido traducida literalmente como Guardián de Sueños. En esta película el anciano lakota Pete es un narrador de relatos de la reserva de Pine Ridge que comparte con su comunidad los relatos que le han transmitido sus padres y abuelos. El anciano desea preservar la identidad y el poder de sus relatos. Su nieto Shane, metido en problemas con una banda callejera, es convencido por su madre y obligado por su situación problemática, a acompañar al viejo Pete a la ceremonia del Pow Wow de las Naciones indias en Nuevo México. Un largo viaje a través de las Black Hills de Dakota de Sur es la excusa perfecta para que el viejo comparta sus historias con el joven muchacho. Durante este extraordinario viaje las viejas leyendas se entrecruzan con la realidad y nos hablan de amor, de valor, de humildad, de sinceridad y de todos los valores indios de los que los contadores de historias y guardianes de sabiduría son meros transmisores…

La película es magnífica no solo porque recoge algunas de las historias lakota de tradición oral sino porque habla de las tradiciones y costumbres de varias naciones indias. Además es bastante fiel a la idea india del camino rojo de la vida que realmente me apasiona y que es aplicable a cualquiera de nosotros o a nuestros equipos o familias. Es un concepto mucho más desarrollado y sostenible que cualquier diseño de vida moderno ya que habla de una búsqueda y una lucha en todos los niveles de una vida. El Camino Rojo es la lucha por la coherencia personal, una forma de vida en la cual, lo que piensas, dices y haces son una misma cosa. Es también el camino de la rebeldía, en el que no obedeces lo aceptado sino que afirmas tu individualidad y  decides los valores y las creencias que gobiernan tus acciones. La búsqueda del camino rojo es una búsqueda constante basada en encontrar un lugar en tu mundo mediante el equilibrio con Wakan Tanka (el águila creadora que dio la vida), la tierra, el cielo, los ancestros y los seres de la naturaleza. El camino rojo es ser parte del todo, es una herencia, y no es la lucha por el poder sino por el equilibrio. Hace pocos días en una dinámica de preparación de una experiencia de Responsabilidad Sostenible que estoy diseñando con un colaborador, hablábamos de que la perfección no es la pureza sino el equilibrio. El Camino Rojo tiene mucho que ver con esto.

Solo dos preguntas para los lectores: ¿Has encontrado ya tu Camino Rojo de la vida?, ¿Has realizado alguna vez una búsqueda de tu visión? Si la respuesta a ambas es NO,

NOTAS:

PINE RIDGE: La película se comienza a desarrollar en Pine Ridge, donde viven el anciano y su problemático nieto. Se trata de la misma reserva en la que se produjeron los supuestos asesinatos que condenaron con imparcialidad dudosa al activista Leonard Peltier a dos cadenas perpetuas consecutivas (existe un documental titulado Incident at Oglala producido por Robert Redford sobre este controvertido e injusto caso)

POW WOW: El Pow Wow es el encuentro de todas las naciones indias reunidas en paz durante unos días para compartir su cultura, tradiciones y éxitos durante el año. En la actualidad se realizan varios Pow Wow a lo largo de Estados Unidos incluyendo la participación del hombre blanco y la celebración en algunas universidades. La entrada de wikipedia es muy ilustrativa sobre la historia de esta ceremonia. Uno de mis sueños es ir a un Pow Wow de las Naciones Indias. Algún día lo conseguiré 😉

HANBLECHEYAPI: El ritual está presente en toda la cultura panindígena norteamericana, lo que quiere decir que se respetaba este rito en cualquiera de las naciones indias. Más info sobre el ritual aquí (texto de Leonard Orr)

RED ROAD: El camino rojo es también un concepto panindígena norteamericano, compartido por las tribus de las praderas, del bosque, de las montañas y del desierto. Actualmente existen grupos que intentan revitalizar este concepto de sobriedad humilde en la sociedad moderna. El concepto del camino rojo es aplicable a cualquier ser de la «raza de los cinco dedos» según el lakota Woableza por lo que cualquiera puede adoptar esa búsqueda como nativo. De hecho a ese acto de la búsqueda del equilibrio con uno mismo, el viejo Pete en la película lo llama «conectar» Cuando se cruzan con un joven blanco que quiere conocer la cultura india, el viejo Pete le dice a su nieto «Ese chico quiere conectar» A pesar de que existen ofertas comerciales para encontrar el Camino rojo vital en Black Hills, la cultura indígena deja expresamente claro que el Camino rojo es un viaje personal hacia el equilibrio interior y que no se puede construir a partir del dinero o las posesiones. Más info aquí

NACIONES INDIAS: Más info extensa y detallada aquí aquí  y aquí

 

***

por una innovación real

yupi

«Se acerca ya, con nosotros viene a jugar, vamos todos con él, es la hora de imaginar. Sus amigos dejó en un mundo perdido y lejano. A la tierra vendrá y con todos vosotros se quedaráa….. Las galaxias cruzó por un cielo plagado de estrellas. Yupi se va, a vivir su aventura espacial, vamos todos con él, es la hora de imaginar. ¿Qué ocurrió? ¿Donde irá? Llegará a un planeta de extraño coloooor. Los mundos de Yupiiiiiii»

Canción inicial de los Mundos de Yupi que ilustra en el 80% de casos la tradicional relación entre un asesor de innovación y la sociedad.

Hoy quiero hablar de esa innovación espacial y bienhechora en la que supuestamente todos ganan y que está repleta de grandes iconos como Yupi y su amigo Astrágalo. Quiero prevenir sobre el alto nivel crítico de este artículo y sobre el elevado grado de exposición que asumo escribiendo esto. Estamos acostumbrados a artículos de innovación idílicos en los que todos hablamos de lo que hay que hacer a modo de desahogo o mensaje en una botella. La mayoría tienen imágenes de archivo acompañando los textos. El problema, lo creo sinceramente, es que nuestra botella no está llegando a donde tiene que llegar. Quizás este artículo no sea tan romántico (aunque yo lo soy) porque voy a hablar de esa innovación etérea, cautiva o espacial que es -no me cabe duda- el 80% de la innovación que se está practicando en España.

Voy a hablar sobre aquello que desde mi punto de vista está pasando y lo voy a hacer como si no tuviera que ganar dinero todos los días. Es mi gran reto de hoy ya que verdaderamente sí que tengo que comer y sí tengo que pagar facturas. Durante los últimos seis meses he hablado en diferentes foros sobre esto y una gran cantidad de personas coinciden conmigo en algo: No estamos logrando cambios reales en nuestras organizaciones. Creo que se debe a que estamos desgastando por el mal uso de muchos «profesionales» la mayor parte de valores que nos podrían hacer crecer y mejorar.

Mi mensaje para todos los que contribuyen a inflar la burbuja de la innovación etérea, abstracta, elevada y exclusiva es el siguiente:

NO NECESITAMOS REFERENTES, NECESITAMOS REFERENCIAS

Estamos perdidos y cundo alguien está perdido no necesita a alguien que sepa donde está sino a alguien que sepa cómo ir hacia otro lado, mejor, más sostenible, más eficaz, lo que sea, pero alguien que guíe, no alguien que predique. El choque ha sido tan grande que no necesitamos ser aturdidos continuamente con mensajes, simplemente necesitamos cambiar o ser orientados. No solo necesitamos inspiradores del cambio, necesitamos facilitadores y hacedores de este cambio. Personas que hablen desde el conocimiento, y no de conocimiento, que identifiquen la realidad, y que tras hablar de procesos, de sistemas, de liderazgo y de talento, den el tercer paso, y ayuden a transformar desde la base. Personas que acompañen, no personas que lancen.

Pero casi nadie está llegando a esta conclusión. De hecho los únicos que ejecutan acciones en la arena no disponen de las herramientas necesarias y se siguen encontrando completamente solos. Admiro a esas personas. Los llamamos intraemprendedores y les dejamos morir junto a los leones aunque les decimos que también forman parte del espectáculo para que mueran más tranquilos. Nuevas noticias desde la Tierra: Lo lamento pero no necesitamos más gurús. El mercado está saturado de ellos porque el acceso al conocimiento está distribuido. Todos lo sabemos todo y todos podemos tener tiempo para ello pero no es operativo porque el agua del que luego hablaremos sigue entrando en la chalupa.

NO NECESITAMOS LA FÓRMULA DE LA ETERNA JUVENTUD.

Necesitamos ser felices. Y no ayudáis a ello. De hecho os estáis dejando tremendo valor por el camino. Lo viejo también vale, de hecho las personas son organismos que mejoran a menudo con los años. Tampoco necesitamos que os consumáis pensando en algo innovador, porque la innovación también puede ser algo que haya estado a nuestro lado todos estos años. Habéis generado un mensaje redentor y altamente elitista que se está alejando a un ritmo trepidante de la realidad cuando la realidad necesita más un mensaje de acción inclusivo y realista. Decís que las organizaciones son seres vivos pero qué clase de ser vivo sobrevive cuando una vez parido se le deja en medio de la jungla. La innovación que la mayor parte de personas está trabajando ahora, no transforma porque no trasciende su mensaje. No llega porque se queda en la piel del problema y las quemaduras siguen siendo internas.

ESTÁIS DESTRUYENDO EL CAMBIO.

Todos aquellos que acudís reiteradamente como referentes a foros de innovación y a empresas y habláis de cómo cambiar sin haber vivido la lucha por el cambio ni haber predicado con el ejemplo, estáis destruyendo el cambio. Estáis haciendo daño a una sociedad que necesita urgentemente cuidados intensivos. Acudís como médicos sin que aparentamente hayáis estado enfermos ni hayáis visto sufrir a nadie en vuestro entorno. No habéis padecido en la mayor parte de casos la vida gris ni el dolor jerárquico de sueños. Os dirigís a la gente que os escucha, la gente que siempre ha planificado nuestras vidas, aquellos que pagan por una imagen de cambio sin interiorizar el cambio. Les aportáis un mensaje que utilizar para ser pervertido cada día. Se apropian de un lenguaje hueco que les permite perpetuar sistemas que ahondan en la gestión de mínimos y en la carencia sostenible. Las personas a las que llegáis son lectores de folletos, y solo usan vuestro mensaje para dar contenido a otro folleto.

LA MAYOR PARTE DE PROYECTOS DE INNOVACIÓN NO EXISTEN.

Hacemos demasiadas marcianadas. Sí, lo se, se pagan o no se pagan, están escritos en algún pdf o un papel pero no existen. No existen porque no son reales, porque son como esos fake que hacen los diseñadores de interior y que parecen fotos reales de la estancia o el momento. Lo hacen para presentar un proyecto: «Así va a quedar tu casa» dicen. «Asi va a quedar tu empresa» decís. Los miras y no encuentras ningún fallo, todo está bien. La silla no se mueve, el espejo refleja una imagen, el suelo brilla en consonancia con el sol natural que entra por la ventana e incluso se puede ver el cerco de un vaso de agua en la encimera. Pero nada existe. Es solo una propuesta de cambio, no un cambio. Ellos lo hacen con diseños de interiores, vosotros con el diseño de futuro de las organizaciones. Ellos luego luego lo ejecutan con ayuda de más profesionales, vosotros generalmente no sabéis hablar con otros profesionales porque… sois INNOVADORES, solo habláis con INNOVADORES y de INNOVACIÓN.

EL NEGOCIO ESTÁ DENTRO DE LOS EDIFICIOS, NO EN SUS FACHADAS.

Dejemos de hacer greenwashing en innovación. Los lavados de cara resultan poco creíbles. Vayamos al problema. Podemos renovar la imagen de una marca y cerrar las puertas de sus oficinas para que el hedor no salga pero creedme, acabará saliendo. Todas vuestras medicinas son pomadas para que la piel no se derrita por las quemaduras internas de un sistema muerto que ha quebrado. Dotáis de recursos a las grandes sillas de despachos para que al volver a casa limpien sus cuadras con una colección de palabras muertas que decir en la junta de accionistas. Porque os encantan las empresas con juntas de accionistas. Os vuelven locos porque «pagan bien».

A mí también me gustaría cambiarlas y hacerlas mejorar porque las he sufrido pero el 80% de nuestra economía es PYME. Podemos volverles la espalda a todas esas empresas pequeñas y medianas que no pueden tener fundaciones innovadoras pero nos alejaremos aún más del problema. Vivís de estas grandes corporaciones mientras habláis a los demás de alejarse de su zona de confort. Y todo ello lo hacéis desde la humildad. Como le dijo el maestro Sócrates a Antístenes cuando apareció con una capa raída «Tu vanidad se trasluce por los vanos de tu manto». Lo primero que hay que hacer para cambiar algo es creer y vivir ese cambio, no hablar de él desde la barrera.

EL CAMBIO NO OS NECESITA, NECESITA QUE VUESTRO MENSAJE SEA REAL.

Porque los problemas que tenemos en las organizaciones y en la sociedad son problemas reales, afectan a personas. A las personas las echan de su puesto de trabajo o las siguen maltratando continuamente si no quieren quedarse sin trabajo. Esto ocurre mientras diseñáis productos y servicios impactantes convirtiendo todo el discurso de cambio en una cara campaña de marketing continuo. Pero tampoco necesitamos una campañas caras ni grandes gastos para cambiar la realidad. La innovación puede hacerse en una oficina y el salón de tu casa. Yo lo hago. Lo llamo Desayuno con Diamantes. Ninguna institución me apoya ni hay grandes actos ni eventos que me avalen, solo personas que creen en cambiar colaborando desde abajo, buscar soluciones fuera del Olimpo o el Infierno. No me gasto un euro, todos comparten comida y bebida y se llevan valor real de cambio. Porque los sistemas se cambian desde dentro, no se cogen con un palo manteniendo la distancia mientras se habla de cambiar las cosas programando planificaciones a 5 o a 10 años.

SABEMOS QUE OS GUSTÁIS, AHORA INTENTAD GUSTARNOS A NOSOTROS.

Dejad de gustaros los unos a otros y de encantaros continuamente en encuentros pensados para ello. Creáis encuentros a los que solo pueden ir aquellos que están en lo alto y quieren descansar de su realidad durante un rato, pero no tienen necesidad alguna de cambiarla. Predicáis el liderazgo distribuido y la empatía en entornos tradicionales donde se acumulan las sacas de dinero. Sabéis que no van a cambiar, asumís que no van a cambiar, pero tenéis un producto y un discurso que vender y aunque con dificultad, lo hacéis. Os gustáis y gustáis a los de arriba. Decís que aquello en lo que trabajáis cambiará la vida de la gente, crecerán los ingresos y mejorarán sin dilación los resultados.

NO HAGÁIS UN MERCADO DE INNOVACIÓN, LA INNOVACIÓN SE APLICA A LOS MERCADOS.

La innovación es un valor transversal, no vertical. Y estáis haciendo todo un sector de ella hasta el punto de que su negocio es endogámico. La mayor parte de empresas no hacen innovación, juegan a conocer este mercado y la saborean pero siempre acaban escupiéndola. Porque no trabajáis la cultura, solo pequeños parches que vistos desde la arena resultan insultantes. Desistid de proyectar vuestra marca e imagen irrigando enormes conceptos que solo aspiran a engordar ese mercado masturbatorio de innovación al que solo pueden aspirar privilegiados. Los que todavía ni imaginan las preguntas correctas necesitan mucho menos la innovación que aquellos que solo encuentran respuestas negativas. Nadie os necesita, ni tampoco necesita que os creáis o hagáis imprescindibles, lo que la sociedad necesita es mensajes de cambio que sean reales y también las herramientas necesarias para hacerlo. Necesitan apropiarse del mensaje para que en cada puesto de trabajo comiencen a nacer personas.

SABÉIS HABLAR PERFECTAMENTE, PERO ¿SABÉIS ESCUCHAR?

Donde antes había un empleado, sujeto a una jerarquía rancia y cortoplacista, ahora debe nacer el talento respetado. A menudo habláis desde vuestro corazón, eso decís. ¿Pero acaso escucháis también desde vuestro corazón? Actuad, haced, proponer cambios reales. Y esto se hace trabajando en proyectos reales. Depurad el mensaje hasta que llegue a la gente que debe levantar un nuevo modo de vida sostenible mediante una nueva actitud llamada INNOVACIÓN. Si seguís montando seminarios o elevator pitch grandilocuentes, seguiréis hinchando el globo hasta que estalle. Estáis parcheando una sociedad llena de enormes agujeros. Volvéis a casa pensando que os admiran. ¿Pero quién os admira? Los equipos se ahogan en medio de una filosofía de la urgencia y os necesitan, pero os focalizais en aquellos que no conocen la realidad de sus negocios y que solo quieren un momento de recreo. Comparto con vosotros algo que decía hace 5 años Koldo Saratxaga y que personalmente he sufrido hasta la saturación:

«Podemos enviar a un seminario de una semana a una persona que, aparte de otras cosas, la estadística y la realidad nos dicen que está agobiada con sus temas diarios. Una persona que se pasa todo el día con el balde sacando agua de la chalupa puede recibir algunas ideas interesantes para poner en práctica el lunes siguiente cuando se reincorpore después del cursillo, estoy de acuerdo. Pero llega con mucha ilusión y, al poco tiempo, se da cuenta de que a casi nadie le interesa lo que le han contado en el seminario, incluido su jefe. Están con lo urgente. Vuelve a lo suyo y se da cuenta de que la chalupa tiene más agua que se fue al cursillo, así que tiene que ponerse a sacar el agua con el balde, sin parar y a un ritmo un poco más fuerte. Cuando llega el viernes, está más cansado que antes, pero, sobre todo, está indignado y decepcionado. Si no cambia la organización, no es con teorías aisladas, con cursillos, como podemos salir de males estructurales endémicos«

La innovación no es el recreo, la innovación es cada clase dentro del colegio.

DEJAD DE HABLAR DESDE LA NUBE, LA CRISIS ESTÁ PASANDO ABAJO.

Donde no se tiene noción de la realidad, en un mundo de ideas en el que todos se retroalimentan de una inercia innovadora mesiánica y selecta, es imposible que conseguir un cambio. En este momento la mayor parte de organizaciones y de equipos tienen varios barnices de innovación que les hacen a menudo lucir saludables de puertas para afuera pero ninguno les ayuda a mejorar. Es como si cogiéramos un coche que ya no funciona, sin ruedas ni combustible, con un motor oxidado y lo pintáramos todos los días con una nueva capa de pintura metalizada esperando a que arranque con una colección de conductores que no tienen permiso de conducir y que esperan continuamente turno. Pero no puede arrancar porque su problema no es solo un problema de imagen sino que es un problema entrañable (de entrañas), y necesita una intervención o varias y un trabajo mucho más riguroso y otro orden de magnitud de esfuerzo.

NO QUEREMOS RESPUESTAS, QUEREMOS LA VERDAD.

Que la innovación no nos venga dada, queremos participar todos en ella. No creéis más templos de innovación, uno tras otro, descended al suelo y sed sinceros. Decidnos que también sois imperfectos, que no tenéis un duro (un céntimo de euro) o que no podéis asegurar el éxito. Hacedlo y no nos pidáis solo opinión, haced que participemos. Porque la innovación consiste en hacer cosas y hacerlas de forma que todos nos sintamos bien haciéndolas, que estemos convencidos de ello. Y eso solo se logra si dejamos de idealizar, de mitificar y de practicar el culto al jedi de turno. ¡Podemos asimilar y queremos sentirnos partes de la verdad, oh innovador!.

NO OS CREEMOS PORQUE HABLÁIS EN UN MUNDO PARALELO.

Creo que si aplicamos a toda esta burbuja innovadora las dosis necesarias de realidad, podremos alumbrar una transformación. Para ello tenemos que ganar credibilidad y aplicar nuestro esfuerzo en no hinchar la burbuja aún más de lo que lo hemos hecho. Algunas palabras como «talento», «liderazgo», «organización abierta», «redes» están empezando a estar ya muy manidas sin que ni siquiera hayamos empezado a sacarlas el partido. «Superchufitrocos» o «Mocafrutimelos» que dirían Yupi y Astrágalo…

Yo mismo me veo obligado a cambiar de registros para no utilizar ideas quemadas que creo que siguen teniendo vigencia pero que un ejército de referentes ha quemado por el camino dejando un secarral de víctimas y de proyectos infructuosos. Podemos seguir practicando este sindiós hasta agotar el diccionario (aunque muchos tiran con frecuencia de anglicismos) o podemos aunar esfuerzos y ponernos a trabajar todos en la misma dirección. Estoy planteando iniciativas encaminadas en esta dirección.

LO QUE VA MAL ES LA CULTURA, CAMBIÉMOSLA 

Yo trabajo con la cultura de los equipos y las organizaciones. Porque he trabajado en organizaciones y porque he pertenecido y liderado equipos y creo que la cultura es el verdadero problema que he visto cada día de mi vida laboral. No es una cuestión solo de procesos en la mayor parte de casos, se trata de actitudes y de hábitos, de prejuicios, de trabajar con personas para personas. Tampoco es un problema de cantidad o de calidad, ni de habilidades o capacidades. Se trata de educar y aprender, de incluir. No es que necesitemos personas más inteligentes, o más formadas, o invertir más o menos dinero aquí o allí. Necesitamos un cambio de cultura y de actitud. Y eso se siembra y se cultiva. Tarda. Al final germina, pero tarda.

Por favor, grandes masturbadores de la innovación de España, no queméis las naves antes de que hayamos divisado tierra. Os desafío a que practiquéis una innovación real.

Nota: La iniciativa vorpalina y Thinkers han diseñado THINKALINA, que te ayuda a pensar y bajar a la tierra y a la realidad algunos de estos problemas que frecuentemente encontramos en innovación. No es la única propuesta del mercado y puede que no sea la mejor pero es real.

Un abrazo y amor activo para todos.