por David Criado | May 30, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

En la línea del anterior post y como nuevo título para una biblioteca y filmoteca personales, recomiendo que veáis Away we go (2009), del siempre admirado hasta el momento Sam Mendes, director de American Beauty. Es una película que vi hace ya meses y que os recomiendo como ejercicio de reflexión sobre la búsqueda de la felicidad, la adecuada ingestión y digestión de los momentos y el sentido de las relaciones amorosas. En esta película volvemos a ver el actor John Krasinski con la colaboración de Maya Rudolph, grandes actuaciones que ayudan a transmitir un argumento brillante. Ha sido catalogada como road movie por la variedad de escenarios y el camino iniciático que los dos protagonistas treintañeros inician para encontrar el lugar perfecto donde ver nacer y crecer a su futuro hijo. Mensaje nítido para los que quieran entender; los escenarios de rodaje se asemejan a lo que cualquier hombre o mujer puede entender por paraíso. Otro punto a favor que hace de esta película una de mis favoritas es su banda sonora escogida con la delicadeza que siempre echo de menos. Grandes temas soul de Alexi Murdoch a lo largo de la peli acompañados de Bob Dylan, Velvet Underground y George Harrison como banda sonora de la historia de amor y viajes de Burt Farlander y Verona De Tessant. En resumen, otro título de Mendes que ronda y asedia el concepto de «belleza» alejado de oscuros arquetipos, próximo a nosotros pero a menudo invisible por desgracia.
por David Criado | May 30, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Brief interviews with hideous men, rodada en 2006 y estrenada en 2008, es una película de John Krasinski sobre la novela homónima que diez años antes escribió David Foster Wallace, afamado autor de Infinite Jest (1996) -La broma infinita- y cuyo cuerpo ahorcado fue hallado por su mujer hace menos de dos años. La película se articula en diferentes entrevistas que Sara Quinn, doctorando en la universidad de la Costa Este, realiza a varios hombres como materia base para su investigación doctoral y para comprender las conductas y comportamientos de los hombres con respecto a las mujeres. A lo largo de la trama cada uno de los entrevistados expone su propia visión de las relaciones personales. Recomiendo la película como propuesta pedagógica de tintes profundamente dramáticos para visualizar y digerir la realidad posmoderna y la personalidad sociopática frecuentemente misógina asociada a la condición masculina. Sobre la misoginia y su consumada y contumaz presencia en algunas mujeres recomiendo leer el artículo del 12 de marzo de 2002 de Sandra Russo titulado «La misógina» en el Suplemento Las 12 de Página 12.
por David Criado | May 27, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Así habla al mundo Albert desde donde todos podemos alcanzarle. Enfrascado en la lectura de este libro, me pregunto si los hombres que han pecado de ser hombres pueden ser considerados dioses. Cada mañana me levanto en busca del siguiente paso, me lavo la cara para despertar del juicio y acto seguido me respondo: «Esto es todo cuanto no puedo esperar». Si me rebelo contra algo establecido o si en algún momento he pensado abandonar es porque no veo público que pueda contemplar mi drama ni personajes llenos que rebosen o respiran por ideas. En la mitad, en el centro, alejado de la luz a la que todos se orientan y dirigen, Camus nos habla de impaciencia y de desesperanza, de ilusión y cuerpos que se alzan.
En mi cuarto de adolescente tuve durante varios años un poster con algunos textos extraidos de «Prometeo liberado» y de «El mito de Sísifo». Siempre supe que volvería a reencontrarme con cada frase y lugar de sus palabras. Hoy, agotado tras una jornada de horas muertas o excesivamente vivas, que quede constancia en esta entrada que te eché de menos aunque supe esperar todas las noches.
Vivo y rebelado, real, «desconcertado pero no indiferente» como nos saluda Man en el recuerdo.
por David Criado | May 27, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Laura J. Varo ha escrito recientemente un artículo en el diario El País que nos recuerda la existencia de este club donde 15 Julietas responden con insana fruición a las cartas de amor que reciben a diario desde todos los rincones del mundo. En el artículo, Elena, una de las amadas de este club, declara: «Te dan una perspectiva íntima del mundo de los sentimientos, del amor», «ver que tanta gente aún se preocupa del amor me hace sentir bien». ¿Lo escuchas, sir William? Parece que nadie se atreve aún a matarte. Sobrevives a la red social, a la ley 11/2007, a la crisis de los bancos y a las frecuentemente necias abreviaturas informáticas; al pesimismo y al cainismo, a los siglos e incluso a los minutos; sobrevives -por qué no- a los 12 euros más gastos de envío que cuesta el CD con que venden a tus hijos. Todo sea que en Verona además de estatuas y amor epistolar, los seres vivos se levanten en tu nombre…
por David Criado | May 24, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

Hace tiempo que disfruté con esta película pero en mi afán de recolectar y recomendar una biblioteca de títulos que conforman y son bases de mi sistema de pensamiento, hoy os traigo éste. En él, Henry Fonda interpreta a un misterioso miembro de un jurado. El film de Sidney Lumet nos enseña muchas cosas: es posible una gran obra en un pequeño espacio físico y de tiempo; y no es necesaria más que la condición humana inherente a un solo hombre (o a doce) para dar vida a un argumento maestro. Asistimos a la deliberación de un jurado que debe acordar un veredicto en un juicio que todos consideran muy claro. La primera votación, sin embargo, resulta de 11 votos a favor frente a 1. La fuerza de ese voto puede ser decisiva, la vida de un hombre acusado de asesinato está en juego. A lo largo de la obra podemos observar la fantástica interpretación del elenco de actores, ninguno de ellos secundarios en mi opinión. Larazón y la sinrazón humanas quedan al descubierto; una y otra vez se analizan las pruebas y se construyen o destruyen los prejuicios del jurado.
Sin duda un título obligatorio para los amantes del séptimo arte; una película que debería proyectarse en las grandes escuelas de negocios y centros de poder para aleccionar sobre el poder del razonamiento lógico. La imagen mesiánica del redentor desaparece para dar paso a un sistema de valores basado en la coherencia de principios, en la protesta ante lo establecido y aceptado. Ubico este film entre los grandes del género que yo llamo «grandes solitarios» y que cultivaron con mestría grandes hombres del cine como Stuart Rosenberg, director de La leyenda del indomable o Brubacker. En todas ellas, la idea de un hombre consecuente intenta prevalecer en un sistema que descuida los detalles y lo distinto para salvar la cultura del trazo ancho y homogeneizar la capa visible de las cosas.
por David Criado | May 24, 2010 | CREATIVIDAD e INNOVACIÓN

… de cada verano se asoma desde su balcón para ver ladrar a los perros en el parque y retozar a los grupos y parejas sobre el gastado suelo de césped. En ese lado de la calle del que hablo el sol domina un amplio jardín de árboles cuyas hojas superpuestas disponen cuatro filas de alturas y colores. Al fondo el resto de ciudad y la parte de campo vivo aún no conquistada por la tribu. De los cuatro órdenes custodiados por un paseo con rosales rojos y amarillos, en primer término, solo y mustio pero erguido, un joven abeto muy ajado intenta cada tarde a la hora de la siesta – a la misma hora en que ella lo divisa- rivalizar en belleza con su distante compañero. Lo consigue. Este diálogo febril se prolonga hasta la noche, hora en la que ambos seres vivos junto al resto de tropas del jardín detienen su festín de sol para convertirlo en química y en vida. Por respeto a la joven que se asoma a contemplarlos, ningún árbol de los que hoy he mencionado hace uso de frases o palabras. Guardan con recelo el secreto inaccesible de sus hojas, el lento pero eterno crecimiento. Ella desde su balcón se acostumbra a su belleza con los años y ya de poco a poco se atreve a salir y contemplarlos como la primera vez, sin reparar en las pinzas de la ropa, más allá de las cortinas, la ventana, la barandilla de cien años, las tareas de la semana, más allá del trabajo, del día a día, cruzando la calle con los ojos, sin poder tocar el cuadro pero sí poder vivirlo.