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Aprender a volar

Portada del libro "La primera venta del emprendedor"

Portada del libro "La primera venta del emprendedor"

En este blog comentamos a diario ideas y esbozos de ideas que van surgiendo y mantienen viva nuestra inquietud por el nuevo paradigma. Hoy quiero hablaros de una iniciativa, Libros de Cabecera, una editorial que intenta concretar todo este universo de ideas que se formulan en foros profesionales y blogs especializados sobre emprendimiento, innovación y nuevo mercado. Se trata de una apuesta por acercar capacidades, métodos y conocimiento a todos aquellos senior interesados en este tipo de contenidos (¿existe alguien a quién no le interesen?;) Cuenta con un equipo editorial de lujo y unos colaboradores/autores a los que merece la pena escuchar: Carmelo Canales, Francisco López, Gabriel Ginebra, Oriol Segarra, Morris West y el autor del que quiero hablar con un poco más de detalle: Eduardo Remolins, del que ya hemos hablado en otras entradas para recomendar su blog El economista en piyama.

La web de Eduardo ofrece información sobre sus conferencias, artículos y estudios acerca de emprendimiento e innovación. Recientemente ha escrito un libro para la editorial de la que os he hablado, Libros de Cabecera, en el que nos narra cómo podemos romper la primera barrera en emprendimiento: la venta de nuestra idea a futuros inversores. La primera venta del emprendedor, el séptimo libro del autor, es un manual para iniciar a cualquier emprendedor en el arte de arrancar y convencer. Las dos primeras ideas básicas que extraemos nos han gustado: no mientas, tarde o temprano te pasará factura; y se honesto, no puedes saberlo todo ni operar al margen de la sociedad que te da de comer. Lo que más nos ha gustado del libro ha sido la adecuada y sencilla estructuración de los contenidos e ideas con casos prácticos asociados y detección de tendencias y amenazas. Tras formular nuestra idea y darle forma necesitamos convencer, estructurar nuestra apuesta y evaluar nuestras opciones de financiación. Debemos saber para ello qué esperan los inversores de todo emprendedor, debemos presentar nuestro producto de forma eficaz y, como bien dice Eduardo Remolins, debemos aprender a volar.  La idea de que lo importante es despegar por encima de cualquier otro accidente o detalle me recuerda a ese genial poema del poeta Oliverio Girondo que se titula “No se me impora un pito” y que aparece en la película “El lado oscuro del corazón”. Un extracto del poema dice así:

“No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.»

Pues bien, con los proyectos lo mismo. Para dar alas a nuestra idea nada mejor que concebir las diferentes etapas que debemos cubrir y el esfuerzo y apoyo que debemos tener en cada una de ellas. También es necesario un Plan de Negocio, un discurso breve que nos permita exponer y convencer en menos de 1 minuto (el famoso minuto de oro que cuesta tanto conseguir) y sobre todo tener solidez en los argumentos. La primera recomendación del autor es concretar mediante varias acciones básicas: focalizar, detectar el diferencial, localizar el mercado real (no potencial) y la competencia que opera en él y, por último, ver el modelo de negocio (cómo sacar beneficios). En definitiva se trata de posicionar nuestra idea y detectar el retorno de inversión. Otra de las grandes lecciones que he aprendido de este libro de Eduardo es que no necesariamente un gran emprendedor debe ser la cabeza monolítica que controle todo el negocio; en ocasiones alguien persuade y vende ideas y tiene detrás un argumento sólido (consejo asesor, técnicos muy cualificados y unos buenos números nunca fallan) que le da soporte y credibilidad. Lo último que destaco es la insistencia que, tanto Eduardo a lo largo del libro como Carlos Barrabés en su prólogo, ponen para advertir del peligro de no disponer de un label de calidad, un altavoz que magnifique y apoye nuestro mensaje, una plataforma efectiva. Os divertirá la argumentación de Carlos en el prólogo porque es realmente gráfica. Hablan de “dinero inteligente” y podréis entender como no son solo billetes ni metálico sino también gestión y asimilación de entornos de conocimiento avanzados.

Recomiendo que leáis el libro (16 EUR y 6 EUR en formato EBUB) para tener una idea clara que nos ayude a superar esa primera fase de predisposición tangencial que si no es controlada a tiempo puede echar por tierra grandes ideas. Aunque no es un best-seller de Pérez-Reverte o Dan Brown como señala el propio autor ;), se trata de un libro de cabecera (nunca mejor dicho) para aquellos que no busquen soluciones rápidas sino consejos basados en experiencia personal. Una característica ennoblece el mensaje del libro: no intenta dar una solución definitiva ni mesiánica sino aportar una nueva forma de persuadir alejada de los modelos de presentación tradicionales (McKinsey).

Ayer mismo vi un audiovisual donde un cooperante explicaba su trabajo en Uganda. Relataba al cámara cómo muchas grandes apuestas han acabado en lo que denominan “elefantes blancos”. Se trata de grandes ideas con grandes presupuestos y un gran despliegue que no tienen en cuenta el entorno donde pretenden asentarse y acaban muriendo por abandono. En el caso de Uganda se trataba de una apuesta de la ONU con muy buenas intenciones pero que no aportó nada a la comunidad. La idea era construir una fábrica de corte y distribución de carne basada en ganado local para abastecer el mercado nacional por medio de un plan logístico ambicioso. Dada la cultura ugandesa que considera a la vaca no solo como un animal sino como parte fundamental del valor de una tribu y una familia, el hecho de que un ganadero vendiera la totalidad de sus vacas era completamente disparatado. Es lo que se llama “muerte por éxito”. Eduardo advierte en el libro de este tipo de peligros: apuestas ambiciosas sin fundamento real que no llegan a buen puerto y sobre todo ideas que logran nacer y empezar pero que debido a crecimientos excesivos (la curva del palo de hockey) acaban generando expectativas difícilmente asumibles.

Nuestra enhorabuena personal al autor y nuestro apoyo a la editorial en cualquier tipo de colaboración o ayuda. Gran iniciativa con buenos argumentos, que diría el propio Eduardo 😉

Nota: Eduardo Remolins escribe el blog personal El economista en piyama. Es licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Rosario, Master en Economía por la Universidad Torcuato Di Tella y Master in Technology and Innovation Management por la Universidad de Sussex. Más información

Enlaces de interés:

Poema completo de Oliverio Girondo

Iniciativas sostenibles

Modelo de valorización de i-deals

Modelo de valorización de i-deals en el que los productores de innovación, los prosumers y los inversores encuentran un entorno de trabajo propicio para el intercambio de oportunidades e ideas.

Hoy quiero hablaros de 3 iniciativas que se están llevando a cabo en la casa donde vivo y que vienen a concretar esa línea de trabajo que considero pionera en España y que muchas grandes compañías del sistema deberían imitar. En este post hablaremos de Open Innovation, de cultura red y de colaboración una vez más. Se trata de 3 empresas que surgen bajo el abanico everis y que junto con el área de Innovación representan apuestas decididas por la cultura red:

1.- La iniciativa i-deals es quizás más innovadora por cuanto crea por sí misma un nuevo ecosistema de negocio. Se trata de un marco de trabajo enfocado a valorizar el I+D y a integrar esfuerzos de prosumidores, productores de innovación e inversores. Es un esfuerzo impulsado desde la Fundación everis para el posicionamiento de la compañía como facilitador y catalizador de ideas en nuestra sociedad. La empresa es totalmente independiente a modo filial y posee cartera propia de servicios. Esta materialización efectiva del fenómeno de crowdsourcing ha sido también aplicada a everis initiatives intentando favorecer la relación simbiótica entre PYMES, empleados de la propia casa y empresas de venture capital. Desde initiatives se apoya el esfuerzo de i-deals aportando respaldo institucional y solvencia. De este modo la participación efectiva de los empleados (que adquieren voz y presencia en la estrategia corporativa) es a partes iguales motivadora y altamente productiva. En mi caso particular he propuesto una nueva aplicación del crowdsourcing en la que cualquier empresa a través de la casa como facilitadora y sponsor pueda conocer las ideas de cualquier ciudadano respecto a problemas reales que aporten valor añadido a sus negocios.

2.- La filial exeleria es la segunda iniciativa que quiero destacar. Su negocio se basa en la prestación de servicios para la eficiencia y ahorro energético en materia de consultoría, ingeniería, gestión de procesos…La idea es que los clientes alcancen instalaciones eficientes reduciendo niveles de CO2 y maximización ahorro de costes en facturas. Sus clientes más importantes son grupos hoteleros aunque en mi opinión el sector más propicio a beneficiarse de estos servicios sea el industrial y en su medida el mercado público. Si dejas tu teléfono, pueden atenderte de forma gratuita sin compromiso.

3.-La iniciativa pross es la suma del esfuerzo de optize.es y everis. Con una plantilla pequeña de 40 profesionales especializados, es otra de las iniciativas everis esta vez centrada en optimizar el rendimiento de las PYMES en materia tecnológica. La idea es sencilla pero no conozco ninguna otra iniciativa similar que haya partido de otras grandes consultoras: establecer un marco de trabajo de bajo coste con PYMES para el mantenimiento, asesoramiento y mejora de los sistemas de negocio y parque tecnológico. Basicamente es hacer lo mismo a lo que nos dedicamos con nuestros grandes proyectos, pero con mentalidad PYME. Esto permite sacar un nuevo rédito a la actual crisis económica ahorrando costes al cliente y por parte de la casa, prestando nuevos servicios a un mercado en el que no tenía presencia hasta el momento.

En definitiva se trata de adaptarse y/o provocar los nuevos tiempos en los que el conocimiento y la tecnología son valores diferenciales dentro de nuestra cultura red común. Este modelo de nueva consultoría convive con la consultoría tradicional enfocada a la alta producción y parece abrirse paso en todas aquellas organizaciones que han optado por la primera opción del binomio «Renovarse o morir». Asistimos a un nuevo duelo entre la alta producción y la alta eficiencia, entre el corto y el largo plazo. Parece que he encontrado un lugar en el que todo aquello que he estudiado y demandado desde hace tiempo, parece concretarse con apuestas decididas y economicamente viables.

Artículos relacionados:

Aquí puedes consultar las webs oficiales de i-deals, pross y exeleria

Innovación social

Imagen de la parte trasera del restaurante ElBulli vía Wikipedia

Desde Vorpalina siempre hemos hablado de Comportamiento Social y en cierto grado innovar es comportarse socialmente. Contribuimos al desarrollo de nuestros conciudadanos, vecinos, compañeros, compatriotas,… cuanto mejor conceptualizamos nuestras ideas. El caso de El Bulli que ya hemos comentado aquí está especialmente bien tratado por Alfonso Carlos Morales en su blog, una agenda de innovación abierta a la que os recomendamos que os suscribáis de inmediato. Este post se puede completar con una interesante reflexión de Eduardo Remolins en El economista en piyama del pasado 1 de octubre sobre el propio caso de El Bulli, la exposición de Santiago Lorente, responsable de Innovación en Microsoft Ibérica, y la falta de productividad y competitividad en España. Este otro blog también es para mí una referencia básica en temática de innovación desde la perspectiva de un profesional en nuestro país. A estas dos reflexiones y a los maravillosos audiovisuales que ya existen sobre el Bulli y que se están redifundiendo en TV a horas imposibles, añado algunas notas que se corresponden con hitos que para mí hacen de la gestión de equipo y el modelo de negocio ElBulli un ejemplo:

1) Paréntesis disruptivo. Fecha clave 2001: Stop in Mind del equipo ElBulli. Trabajaban 18 horas a 2 turnos favoreciendo la productividad en contra de la creatividad. Deciden pasar a 1 solo turno.

2) Investigación continua. Ejemplo: Liofilización. Tras un viaje de Albert Adriá en visita a José Andres, exportan la idea de frutas secas. A partir de ahí, abrne un abanico de experimentación único en el mundo.

3) Diversificación. ElBulli (producción), ElBulliTaller (ideas), ElBulliCarmen (investigación de nuevos modelos), ElBulliBooks (edición de ideas = compartir). La organización comparte sus avances, no genera secretos sino que los expone para intercambiar conocimientos con el resto de profesionales.

4) De la cocina rígida al teatro de ideas. De un modelo mecánico a un modelo sistemático de trabajo.

5) De la carta al menú degustación. Renovación continua de servicios y productos.

6) Originalidad como motor: En el servicio de sala (humor y cordialidad), en los aspectos formales (Luki Hubber, diseñador industrial, ayuda a rediseñar los recipientes y vajilla y adaptarlos a las nuevas ideas) y el propio contenido (calientes tradicionales a helados, 2 temperaturas, combinación de texturas, gasificación,… todo ello para disfrutar de la cocina de siempre: no cambia la finalidad sino el medio)

7) Auditoría creativa. Cada año se genera un mapa evolutivo de ElBulli que analiza el estado de las diferentes iniciativas. Todo documentado. El lema reza: «Para evolucionar: organización y filosofía. Fórmula clave: Productos + Tecnología + Elaboraciones + Estilos = RECETAS»

8) Difusión + transparencia = Imagen. El catálogo general de ElBulli es una rica colección de los proyectos del restaurante y el taller durante los últimos 25 años.

9) Ecosistema creativo propicio: para crear (naturaleza de la ubicación, ambiente distendido) y para disfrutar (clientes). Feedback continuo que se analiza y valora.

10) Modelo interdisciplinar. Involucra e interactua en su red de negocios con diferentes actores de ramas muy diversas bien a través de colaboraciones directas o bien a travès de encuentros periódicos en los que se produce un aprendizaje constructivo.

¿Por qué todo ello es Innovación Social? Porque se nutre de la sociedad. Para este modelo abierto la sociedad no es un consumidor sino una fuente continua de ideas que le permite renovarse y ofrecer un mejor servicio. Open Innovation as symbiosis que dirían los anglosajes…

Enlaces relacionados:

Libro Cómo funciona ElBulli de la Editorial Phaidon. Reseña del libro en Pistoynopisto

Libro A day at ElBulli de la editorial Phaidon.

ElBulli Restaurante

Servicios de asesoría en innovación by Eduardo Remolins

Knowledge based

"Todos deberíamos estar conectados". Disfraz de enchufe de Nomepuedocreer

"Todos deberíamos estar conectados". Disfraz de enchufe de Nomepuedocreer

Ayer estuve durante todo el día en un curso corporativo de seniors que me demostró que algo está cambiando y que yo puedo aportar algo a ese cambio.  Sonaron palabras como “innovación”, “desarrollo de personas”, “bondad”, “sostenibilidad” y todo ello en palabras de socios de la compañía. Las grandes consultoras deben dar el paso y creo que mi empresa actual lo está dando de forma convencida aunque queda mucha labor de divulgación, apostolado y consolidación de ideas. Al final del curso tuve la oportunidad de hablar con uno de los responsables de Innovación y le mostré mi compromiso personal para incentivar y apoyar su iniciativa dentro de la casa. Al modelo de consultoría tradicional dura basada en estructuras industriales y férreas se opone un nuevo modelo que se sustenta en la permeabilidad y la capacidad de captar ideas y motivar a los equipos; es decir, nuestra marca (comunidad, organización, empresa) irá mejor si todos nosotros nos encontramos a gusto, cómodos y motivados como elemento prioritario de focalización. David Pérez-Gómez habló de creaticidio en aquellos casos en los que se mata la capacidad personal y profesional del potencial del empleado. En mi opinión estamos viviendo cambios continuos que se enmarcan en una gran revolución de base que continúa la labor secular de nuestros antecesores. Al principio y durante milenios una sociedad estamental, feudal y basada en privilegios planteaba un mundo de varias velocidades donde solo unos pocos (tal vez el 0,01% de la población) podían formular y decidir. Posteriormente la sociedad demandó derechos y con gran esfuerzo los fue ganando hasta reducir las estructuras del establishment tradicional a unos pocos centros de poder totalitarios. Más tarde estos centros de poder se hicieron globales. No hablo de la globalización sino de la industrialización y mucho antes de las religiones como ejemplo de organizaciones permeables capaces de adaptarse o adaptar el medio con el que interactúan. Y ahora, vivimos una época en la que nuestro nivel de exigencia aumenta porque nuestro valor y capacidad de aportar a la sociedad cada vez es mayor debido a la alfabetización, la extensión de la educación superior y el ritmo y desgaste de las estructuras de trabajo en las que trabajamos. Queremos visibilidad, lo hemos demandado siempre pero cada vez estamos más cerca de alcanzar esa visibilidad universal. Otro de los socios y CEO de la compañía, nos transmitió de forma admirable que su única exigencia personal a la que se siente obligado es que todo el mundo en la empresa tenga las mismas oportunidades que él de llegar a donde ha llegado. Nos habló del desengaño que se produce al entrar en un trabajo y ver cierta incapacidad para capilarizar conocimiento e ideas y se comprometió, como viene haciendo, a reducir el gap entre la oportunidad y la asíntota de crecimiento que impide el desarrollo personal. Personalmente, ¡Gracias!. Hablamos de ganar dinero pero también hablamos de trabajar cómodos y encontrar nuestro sitio. Yo no quiero ser socio, no me lo planteo porque será una consecuencia si en algún momento se me plantea; lo que quiero es aportar valor y trabajar, sentir que hago algo que ayuda al resto. De esto también se habló en la charla. Cada vez más se habla menos de liderazgo y más de saber comunicar. Personalmente, también ¡Gracias!. Todo suena a esos conceptos que tanto me gustan de Empresa Digital Extendida y de Economía Basado en el Conocimiento…

El hecho de que las altas esferas de la empresa acunen y abracen a los nuevos valores me parece que dice mucho del compromiso con este nuevo modelo con independencia de que luego suframos las consecuencias de vivir en ese doble ritmo de empresa industrial- conocimiento.

El disfraz de la imagen (todos deberíamos ser conectores) lo tenéis disponible en Nomepuedocreer

El talión de Slevin

El talión de Slevin

Cartel promocional de "El caso Slevin"

Cartel promocional de "El caso Slevin", Paul McGuigan, 2006

«Lucky number Slevin» (El caso Slevin en España) es una película de 2006 que cuenta con un elenco de actores nada desdeñable (copio y pego): Josh Hartnett, Bruce Willis, Morgan Freeman, Ben Kingsley, Lucy Liu, Stanley Tucci, Michael Rubenfeld. En mi filmaffinity particular le ha dado un 10 de modo que lo que sigue es solo aderezo de esta nota. Excelente película de historias entrecruzadas que acaban formando parte de la misma trama solo cuando el espectador recompone el film tras los créditos finales. Una ataraxia imprecisa se cierne sobre los acontecimientos de Slevin, un joven terriblemente desafortunado. Su lucha por encontrar respuestas tal vez sea una solución preconcebida. Pura ley del talión en su más concreto drama. No digo más esta vez. Solo añadir a un Bruce Willis inmenso con grandes frases en su papel de sicario («Me llamo Goodkat, tú puedes llamarme Señor Goodkat«), un Morgan Freeman que hace honor a su trayectoria («Apuesto a que fue esa boca la que se ganó esa nariz«), humor por doquier y pequeños guiños a la complicidad del espectador. Sin duda lo mejor el guión de Jason Smilovic (Secuestrado, Replay,…). Disfrutad de crímenes y efectos y os dejo con una frase de El Rabino: «Mi padre solía decirme: Si alguien te llama «caballo», pégale un puñetazo; cuando te lo diga por segunda vez, llámale imbécil; pero si la tercera vez alguien te vuelve a llamar «caballo», quizá vaya siendo hora de que te compres la silla…«